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lunes, 1 de junio de 2026

Jorge Negrete y el cine


 Jorge Negrete 

Guadalajara en un llano,

México en una laguna,

me he de comer esa tuna 

aunque me espine la mano…


Jorge Negrete, uno de los grandes ídolos del público latinoamericano, nació en 1911 en Guanajuato, México. Falleció 42 años después, a consecuencia de una cirrosis hepática, mientras realizaba una gira artística por Los Ángeles, California. Muy joven abandonó la carrera militar para dedicarse a estudiar canto. A los 26 años, como barítono, ya había triunfado en la radio. A la sazón, fue descubierto por el productor Gonzalo Varela, quien lo convirtió en la figura principal de La madrina del diablo (1937), su primera película, dirigida por Ramón Peón.

Desde entonces y hasta 1953, Jorge Negrete, como actor del cine azteca, nunca se bajó del estrellato; siempre encabezó los créditos de sus películas. Sólo en Juan sin miedo (1938) el nombre del torero Juan Silveti apareció antes que el suyo. A pesar de Pedro Infante y otros, todo parece indicar que, como cantante del cine mexicano, no hubo otra figura igual a la suya. En las películas que más fama le dieran, la música y las canciones eran, por lo regular, de la inspiración de Manuel Esperón, con letras de Ernesto Cortázar. 

Sin embargo, en un principio el afamado actor-cantante se mostró renuente a interpretar la música consustancial al ambiente ranchero. Tanto fue así que, a sus espaldas, mientras se hallaba en el exterior, Manuel Esperón compuso las canciones de ¡Ay, Jalisco, no te rajes! (1941). A su regreso, Negrete, colérico, dijo que él no era mariachi; con todo, al ir cantando las composiciones ("¡Ay, Jalisco, no te rajes", "Traigo un amor", "Fue casualidad" y otras), fue entusiasmándose y puso su corazón en ellas. Lo demás es historia. El éxito fue rotundo. En la cinta El mariachi a la fuerza hizo pareja con Gloria Marín, con quién trabajó en varias películas más. 

Libertad Lamarque consideró en su Autobiografía que fue "una gran equivocación" que ella y Negrete, dos mimados del público latinoamericano, no interpretaran tres o cuatro canciones en Gran Casino (1947), una de las películas que Luis Buñuel dirigiera en México, hoy considerada a pesar de no haber gustado en su momento, como un clásico de esta cinematografía. 

En Hollywood, Negrete incursionó solo una vez, sin trascendencia alguna: El rancho de las flores (1941). Años después, en 1950, Rafael Gil lo dirigió en Teatro Apolo, cinta rodada en España. Empero, lo más importante de su carrera, en lo que al cine respecta, sin duda estuvo como escenario a México, desde donde su popularidad se extendió a todo el continente latinoamericano. 

Aprovechándose inteligentemeante del éxito de filmes como El peñón de las ánimas, Me he de comer esa tuna, ambos de Miguel Zacarías, y de tantos otros en los que, además de actuar, cantaba, Negrete realizó giras triunfales por Buenos Aires, Lima, Madrid. En la Habana arrebató al público al cantar "La viuda alegre". Su contacto con la isla posibilitó, además, que grabara una composición antológica de Manuel Corona: “Longina”.

Negrete filmó cerca de 40 películas. En ellas se escucharían, entre muchas otras, canciones como "Caminos de ayer", de Gonzalo Curiel; "Una palabra, una oración", de Alfonso Esparza Oteo; ¡Ay, Jalisco, no te rajes!", "Cocula" y "Me he de comer esa tuna", de Manuel Esperón; "Ojos tapatíos", de Fernando Méndez Velázquez; "Cartas a Eufemia", de Rubén Fuentes, así como "Si tú te enamoraras", de su propia inspiración. 

En Reportaje, Negrete cantó "La que se fue", de José Alfredo Jiménez. Su episodio junto a María Félix -por allí desfilaron las más cotizadas estrellas del cine mexicano de entonces- es lo mejor de esta película, la penúltima que hizo dirigida por Emilio Fernández. En la última El rapto, una comedia ranchera también del Indio, se dejó escuchar en "El jinete" y otras memorables melodías propias del género que tanto cultivo. 

A pesar de la importancia de su voz, puesta al servicio del cine, al hacer un balance de su carrera se reconoce que Negrete tuvo "actuaciones dramáticas muy estimables" en Historia de un gran amor, de Julio Bracho, y en Canaima, de Juan Bustillo Oro, cuyo argumento descansa en la novela de Rómulo Gallegos.

En aquellas películas de los años cuarenta y cincuenta -algunas producidas por él mismo y su hermano David-, por lo regular llenas de canciones, el plato fuerte de la época, Negrete hizo pareja con María Elena Marqués, Amanda Ledezma, Elsa Aguirre, Miroslava, Carmen Sevilla y otras. 

Figura carismática, hombre de recio carácter, hay que decir también que fue fundador de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), "una fuerza sindical y política de gran importancia" en México. 

Como homenaje póstumo, en 1955 el realizador Rafael J. Sevilla, con los números musicales de sus películas más importantes, a los que añadió el noticiero de sus funerales, armó el filme El charro inmortal.


(Tomado de: Calderón González, Jorge - Nosotros, la música y el cine. Universidad Veracruzana, Jalapa de Enríquez, Veracruz, 1997)

jueves, 13 de marzo de 2025

María Félix

 


María Félix 

(Actriz)

(1914-[2002] Sonora, México). La sonorense más exitosa y conocida no sólo en Latinoamérica, sino también en el mundo entero. María Félix Güereña es uno de los máximos iconos del cine mexicano y nuestra carta de presentación internacional. Desde su primera película, pisó el escenario como protagonista, sin hacer papeles secundarios. El peñón de las ánimas (1942) significó su debut en el medio fílmico, al lado de Jorge Negrete y Carlos López Moctezuma, bajo la dirección de Miguel Zacarías. Al año siguiente hizo el papel que según Rómulo Gallegos, había nacido para encarnar: Doña Bárbara, en el filme homónimo de Fernando de Fuentes. Gracias a esta cinta, María obtuvo el mote de La Doña, a partir de entonces, adoptó el comportamiento y actitudes que la caracterizan. La mancuerna que realizó con Pedro Armendáriz, Emilio Fernández y Gabriel Figueroa fue fundamental para nuestra cinematografía, y trajo como resultado excelente cintas, entre ellas Enamorada (1946) y Maclovia (1948). Sin duda, esta belleza sui generis no podía ser exclusiva de México, así que los sets fílmicos de Italia, Francia, España y Argentina, entre otros, la recibieron para realizar películas como: La corona negra (1951), Mesalina (1951), La bella Otero (1954), La noche del sábado (1950) y Los héroes están fatigados (1955). A pesar de que desde 1970 no ha filmado, María feliz Félix es el personaje con mayor vigencia en nuestro espectáculo. (Especial 1992 y SOMOS 191, año 2000).

Adelfo Fernández


(Tomado de: Dueñas, Pablo, y Flores, Jesús. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000) 

lunes, 22 de agosto de 2022

Cine mexicano: Las rancheras

 


Si hay un género cinematográfico que fuera característico del cine mexicano, sería el de comedia ranchera, que surge como una búsqueda de unificación para el pueblo mexicano en pleno período posrevolucionario. Con el estreno de Allá en el Rancho Grande en 1936, no solo inicia el estilo, sino también la era industrial del cine mexicano y, por supuesto, la llamada Época de Oro.

La comedia ranchera transcurre siempre dentro de espacios rurales mexicanos, donde los protagonistas sufren enredos amorosos en un ambiente que gira alrededor del jaripeo, las canciones y demás fiestas nacionales. Entre los filmes más representativos están la segunda versión, con Jorge Negrete; El gallo giro, Los tres García y Dos tipos de cuidado.

Esta última marca el encuentro-enfrentamiento entre Pedro Infante y Jorge Negrete, los dos actores más populares de esa etapa. El guión, realizado por Ismael Rodríguez (director) y el también actor Carlos Orellana (don Elías, en el filme), pasó por varias reescrituras porque, según recordaba Rodríguez, Jorge Negrete decía que el personaje de Pedro Infante brillaba más que el suyo, puesto que Pedro era el "hijo cinematográfico" de Ismael Rodríguez. Por su parte, Pedro Infante afirmaba que Negrete sobresalía porque era el secretario general del Sindicato (en aquel entonces, Jorge Negrete era, en efecto, líder del Sindicato de Actores). Al final se pudo lograr una versión del libreto que dejó satisfechos a ambos gigantes. Al tiempo, Infante y Negrete sólo volvieron a participar en un filme más, Reportaje, aunque ahí no compartieron escenas juntos.


(Tomado de: Fuentes, Olivier - Muy interesante Data. Datos curiosos del cine. Cine mexicano . Editorial Gyl Televisa, S.A. de C.V., México, 2019)


viernes, 4 de enero de 2019

Dos tipos de cuidado (1952)

 
 
Dos tipos de cuidado (1952)
 
Dir.: Ismael Rodríguez.

Con Jorge Negrete, Pedro Infante, Carmelita González, Yolanda Varela y José Elías Moreno.

Cinecomedia de Ismael Rodríguez y Carlos Orellana.

Música: Manuel Esperón.
 
Filmada a partir del 4 de agosto de 1952 en los Estudios Churubusco. Estrenada el 5 de noviembre de 1953 en los cines México y Mariscala –tres semanas.
 
Comentario: La hazaña de Ismael Rodríguez fue la reunión –por única vez- en una comedia ranchera de las dos máximas figuras del género. Comentó el director que “los dos resultaban villanescos y simpáticos; uno era cantante y el otro cancionero, lo cual se compensaba, pues la misma distancia que había entre voz y voz, existía entre actuación y actuación. Eso los equilibró”. Aparte del “taquillazo” previsible, resultó una película interesante y divertida.

(Emilio García Riera - Las grandes películas de la Época de Oro. Algarabía #142, Editorial Otras Inquisiciones, S.A. de C.V. México, D.F. 2016)