lunes, 29 de agosto de 2022

Claudio Brook

 


Actor versátil, hombre de bien, figura de contrastes, (lo mismo representaba los ideales humanistas de don Quijote de la Mancha que las blasfemias de Luis Buñuel), Claudio Brook fue un rostro privado del dominio público, reconocido al parejo por intelectuales y amas de casa.

Claudio Brook nació en la ciudad de México, en 1927. Estudió la carrera de contador público y finalmente decidió ser actor, gracias a las enseñanzas de Seki Sano, Salvador Novo y Fernando Wagner. Dotado de una admirable voz, se mantuvo cerca del quehacer cultural y se presentó en salas de conciertos como narrador de obras de música clásica acompañadas de texto. También fue frecuente su presencia en varias campañas publicitarias de televisión. En la década de 1980 participó en anuncios comerciales de los automóviles Chrysler.

Dobló voces, desdobló personajes para radio y fue anfitrión de eventos internacionales transmitidos por la televisión: concursos de belleza y entregas de premios cinematográficos.

Entre sus películas más connotadas se cuentan La vía láctea y El ángel exterminador, ambas de Luis Buñuel. Estas cintas ampliaron su radio de acción pues fueron exhibidas en todo el mundo con reconocimiento unánime a su desempeño como el sacerdote de la primera y el mayordomo de la segunda. Actuó en Viva María, dirigida por Louis Malle, con un reparto que incluía a Jeanne Moreau y Brigitte Bardot. Jospeh Losey lo dirigió en El asesinato de Trotsky.

El castillo de la pureza, dirigida por Arturo Ripstein, ofreció su interpretación más memorable: un enfermo mental que mantiene encerrada a su familia para que no se contamine con el mundo externo. Otros críticos preferían Simón del desierto, dirigida también por Luis Buñuel.

La obra musical El hombre de la Mancha basada en Don Quijote de la Mancha, la famosa novela del escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, amplió su fama al permanecer en cartelera por varios meses hasta llegar a las 300 representaciones. La misma puesta en escena se presentó en Broadway, Miami y la República Dominicana. Su papel protagónico en El vestidor fue aclamado por la crítica. En la obra representaba a un actor maduro en la cúspide del éxito artístico.

Brook gozó de una vida familiar plena. Se casó sucesivamente con las actrices Mercedes Pascual, Eugenia Avendaño y Alicia Bonet. Tuvo seis hijos: Claudia, Simón, Juan Carlos, Mauricio, Arturo y Gabriel.

Una de sus últimas apariciones en la pantalla fue en Cronos, de Guillermo del Toro, en la que representaba a un personaje cruel y poderoso, ávido de inmortalidad, siguiendo la mejor tradición del cine de terror estadounidense.

Claudio Brook murió a las 19 horas del miércoles 18 de octubre de 1995, víctima del cáncer que le aquejaba hacía varios meses.


(Tomado de: Todo México 1996. Resumen ilustrado de los acontecimientos más importantes registrados en México en 1995 para la actualización de la Enciclopedia de México. Kentucky, EUA, 1996)


jueves, 25 de agosto de 2022

Huehuetlatolli: palabras a la hija

  


Libro Sexto


De la retórica y Filosofía moral y Teología de la gente mexicana, donde hay cosas muy curiosas, tocantes a los primores de su lengua, y cosas muy delicadas tocante a las virtudes morales


[...] 

CAPITULO XIX

QUE EN ACABANDO EL PADRE DE EXHORTAR A LA HIJA, LUEGO DELANTE DE ÉL TOMABA LA MADRE LA MANO, Y CON MUY AMOROSAS PALABRAS LA DECÍA QUE TUVIESE EN MUCHO LO QUE SU PADRE LA HABÍA DICHO Y LO GUARDARE EN SU CORAZÓN COMO COSA MUY PRECIOSA, Y LUEGO COMENZABA ELLA A DISCIPLINARLA DE LOS ATAVÍOS QUE HA DE USAR Y DE COMO HA DE HABLAR Y MIRAR Y ANDAR, Y QUE NO CURE DE SABER VIDAS AJENAS, Y QUE EL MAL QUE DE OTROS OYERE NUNCA LO DIGA. MAS APROVECHARIAN ESTAS DOS PLATICAS DICHAS EN EL PÚLPITO, POR EL LENGUAJE Y ESTILO QUE ESTÁN (MUTATIS MUTANDIS) A LOS MOZOS, Y MOZAS, QUE OTROS MUCHOS SERMONES.

"Hija mia muy amada, muy querida palomita, ya has oído y notado las palabras que tu señor padre te ha dicho: has oído las palabras preciosas y que raramente se dicen, ni se oyen, las cuales han procedido de las entrañas y corazón en que estaban atesoradas; y tu muy amado padre bien sabe que eres su hija, engendrada de él, eres su sangre y su carne, y sabe dios nuestro señor que es así, aunque eres mujer, imagen de tu padre. ¿Qué más te puedo decir, hija mía, de lo que está dicho? ¿Qué más puedes oír de Io que has oído de tu señor y padre?

El cual te ha dicho copiosamente lo que te cumple hacer y guardar, ni ninguna cosa ha quedado de lo que te cumple que no la haya tocado; pero por hacer lo que soy obligada para contigo quiérote decir algunas pocas palabras.

Lo primero es que te encargo mucho que guardes y que no olvides lo que tu señor y padre ya dijo, porque son todas cosas muy preciosas; porque las personas de su suerte raramente publican tales cosas, y que son palabras de señores y principales y sabios, preciosas como piedras preciosas muy bien labradas. 

Mira que las tomes y las guardes en tu corazón, y las escribas en tus entrañas; si dios te diere vida, con aquellas mismas palabras has de doctrinar a tus hijos e hijas, si dios te los diere. 

Lo segundo que te quiero decir es que mires que te amo mucho, que eres mi querida hija; acuérdate que te traje en mi vientre nueve meses, y desque naciste, te criaste en mis brazos; yo te ponía en la cuna, y de allí en mi regazo, y con mi leche te crié.

Esto te digo porque sepas que yo y tu padre somos los que te engendramos, madre y padre, y ahora te hablamos doctrinándote. Mira que tomes nuestras palabras y las guardes en tu pecho:

mira que tus vestidos sean honestos y como  conviene; mira que no te atavíes con cosas curiosas y muy labradas, porque esto significa fantasía, y poco seso y locura.

Tampoco es menester que tus atavíos sean muy viles, o sucios o rotos, como son los de la gente baja, porque estos atavíos son señal de gente vil y de quien se hace burla; tus vestidos sean honestos y limpios, de manera que ni parezcas fantástica ni vil; 

y cuando hablares, no te apresurarás en el hablar, no con desasosiego, sino poco a poco y sosegadamente; cuando hablares, no alzarás la voz ni hablarás muy bajo, sino con mediano sonido, no adelgazarás mucho tu voz cuando hablares ni cuando saludares, ni hablarás por las narices, sino que tu palabra sea honesta y de buen sonido, y la voz mediana; no seas curiosa en tus palabras.

"Mira, hija, que en el andar has de ser honesta, no andes con apresuramiento ni con demasiado espacio porque es señal de pompa andar despacio, y el andar de prisa tiene resabio de desasosiego y poco asiento; andando llevarás un medio, que ni andes muy de prisa ni muy despacio, y cuando fuere necesario andar de prisa hacerlo has así, (que) por eso tienes discreción; para cuando fuere menester saltar algún arroyo, saltarás honestamente, de manera que ni parezcas pesada y torpe ni liviana.

Cuando fueres por la calle o por el camino no lleves inclinada mucho la cabeza, o encorvado el cuerpo, ni tampoco vayas muy levantada la cabeza y muy erguida, porque es señal de mala crianza, irás derecha y la cabeza poco inclinada; no lleves la boca cubierta, o la cara con vergüenza, no vayas mirando a manera de cegajosa; no hagas con los pies meneos de fantasía por el camino, anda con sosiego y con honestidad por la calle.

Lo otro que debes notar, hija mia, es que cuando fueres por la calle no vayas mirando acá ni acullá, ni volviendo la cabeza a mirar a una parte ni a otra, ni irás mirando al cielo, ni tampoco irás mirando a la tierra; a los que topares, no los mires con ojos de persona enojada, ni hagas semblante de persona enojada; mira a todos con cara serena. Haciendo esto no darás a nadie ocasión de enojarse contra ti. 

Muestra tu cara y tu disposición como conviene, y de la manera que conviene, de manera que ni lleves el semblante como enojada ni tampoco como risueña. 

Mira también, hija, que no te des nada por las palabras que oyeres, yendo por el camino, ni hagas cuenta de ellas, digan lo que dijeren los que van o vienen; no cures de responder ni cures de hablar, mas haz como que no lo oyes ni lo entiendes, porque haciendo de esta manera nadie podrá decir, con verdad, dijiste tal cosa. 

Mira también, hija, que nunca te acontezca afeitar la cara o poner colores en ella, o en la boca, por parecer bien, porque esto es señal de mujeres mundanas y carnales; los afeites y colores son cosas que las malas mujeres y carnales lo usan, las desvergonzadas que ya han perdido la vergüenza y aun el seso, que andan como locas y borrachas; éstas se Ilaman rameras. 

Y para que tu marido no te aborrezca atavíate, lávate y lava tus ropas, y esto sea con regla y con discreción, porque si cada día te lavas y lavas tus ropas, decirse ha de ti que eres relimpia y que eres demasiado regalada; llamarte han tapepetzon ["Eres perlita de agua",  para hacer burla de la que se acicalaba demasiado],  tinemaxoch ["Eres un ramito de flores", para burlar a la mujer afectada en su limpieza y adorno].

"Hija mía, este es el camino que has de llevar, porque de esta manera nos criaron tus señoras antepasadas, de donde vienes; las señoras nobles, ancianas y canas y abuelas, etc., no nos dijeron tantas cosas como yo te he dicho, no nos decían sino algunas pocas palabras; decían de esta manera: 

Oíd, hijas mías, en este mundo es menester vivir con mucho aviso y recato. Oye esta comparación que ahora te diré, y guárdala y de ella toma ejemplo y dechado para bien vivir. 

Acá en este mundo vamos por un camino muy angosto y muy alto y muy peligroso, que  es como una loma muy alta, y que por lo alto de ella va un camino muy angosto, y a la una mano esta gran profundidad y hondura sin suelo, y si te desviares del camino hacia la una mano o hacia la otra, caerás en aquel profundo. Por tanto, conviene con mucho tiento seguir el camino.

Hija mía, muy tiernamente amada, palomita mía, guarda este ejemplo en tu corazón y mira que no te olvides que este te sera como candela y como lumbre todo el tiempo que vivieres en este mundo.

"Sólo una cosa, hija mía, me resta por decirte para acabar mi plática: si dios te diere vida, si vivieres algunos años sobre la tierra, mira, hija mía muy amada, palomita mia, que no des tu cuerpo a alguno; mira que te guardes mucho que nadie llegue a ti, que nadie tome tu cuerpo. 

Si perdieres tu virginidad y después de esto te demandare por mujer alguno, y te casares con él, nunca se habrá bien contigo, ni te tendrá verdadero amor; siempre se acordará de que no te halló virgen, y esto será causa de grande aflicción y trabajo; nunca estarás en paz, siempre estará tu marido sospechoso de ti.

¡Oh hija mía muy amada, mi palomita! si vivieres sobre la tierra, mira que en ninguna manera te conozca más que un varón; y esto que ahora te quiero decir, guárdalo como mandamiento estrecho. Cuando dios fuere servido de que tomes marido, estando ya en su poder, mira que no te altivezcas, mira que no te ensoberbezcas, mira que no le menosprecies, mira que no des licencia a tu corazón para que se incline a otra parte; mira que no te atrevas a tu marido: mira que en ningún tiempo ni en ningún lugar le hagas traición, que se llama adulterio; mira que no des tu cuerpo a otro, porque esto, hija mía muy querida y muy amada, es una caída en una sima sin suelo que no tiene remedio, ni jamás se puede sanar, según es estilo del mundo; 

si fuere sabido, y si fueres vista en este delito, matarte han, echarte han en una calle para ejemplo de toda la gente, donde seras por justicia machucada la cabeza y arrastrada; de estas se dice un refrán: probarás la piedra y serás arrastrada, y tomarán ejemplo de tu muerte. 

De aquí sucederá infamia y deshonra a nuestros antepasados y señores, y senadores, de donde venimos, de donde naciste, y ensuciarás su ilustre fama y su gloria con la suciedad y polvo de tu pecado.

Asimismo perderás tu fama y tu nobleza y tu generosidad; tu nombre sera olvidado y aborrecido, de ti se dirá el refrán: que fuiste enterrada en el polvo de tus pecados.

Y mira bien, hija mía, que aunque nadie te vea, ni tu marido sepa lo que pasa, te ve dios, que esta en todo lugar, enojarse ha contra ti y despertará la indignación del pueblo contra ti, y se vengara como el quisiere o te tullirás por su mandado, o cegarás, o se te podrirá el cuerpo o vendrás a la última pobreza, porque te atreviste y te arrojaste contra tu marido, que por ventura te dará la muerte y te pondrá debajo de suspies, enviándote al infierno.

Nuestro señor misericordioso es, pero si hicieres traición a tu marido, aunque no se sepa, aunque no se publique, dios, que esta en todo lugar, él hará a venganza de tu pecado, que nunca tengas contento ni reposo ni tengas vida sosegada, y él provocará a tu marido que siempre esté enojado contra ti y siempre te hable con enojo.

Mira, hija mía muy amada, a quien amo tiernamente, mira que vivas en el mundo con paz y con reposo y con contento esos días que vivieres; mira que no te infames, mira que no amancilles tu honra, mira que no ensucies la honra y fama de nuestros señores antepasados de los cuales vienes; mira que a mi y a tu padre nos honres, y nos des fama con tu buena vida.

Hágate dios muy bien aventurada, hija mía primogénita, y llégate a dios, el cual está en todo lugar".


(Tomado de: Sahagún, fray Bernardino de - Historia General de cosas de Nueva España. Numeración, anotaciones y apéndices de Ángel María Garibay K. Editorial Porrúa, S. A. Colección “Sepan Cuantos…” #300. México, D.F. 1982)

lunes, 22 de agosto de 2022

Cine mexicano: Las rancheras

 


Si hay un género cinematográfico que fuera característico del cine mexicano, sería el de comedia ranchera, que surge como una búsqueda de unificación para el pueblo mexicano en pleno período posrevolucionario. Con el estreno de Allá en el Rancho Grande en 1936, no solo inicia el estilo, sino también la era industrial del cine mexicano y, por supuesto, la llamada Época de Oro.

La comedia ranchera transcurre siempre dentro de espacios rurales mexicanos, donde los protagonistas sufren enredos amorosos en un ambiente que gira alrededor del jaripeo, las canciones y demás fiestas nacionales. Entre los filmes más representativos están la segunda versión, con Jorge Negrete; El gallo giro, Los tres García y Dos tipos de cuidado.

Esta última marca el encuentro-enfrentamiento entre Pedro Infante y Jorge Negrete, los dos actores más populares de esa etapa. El guión, realizado por Ismael Rodríguez (director) y el también actor Carlos Orellana (don Elías, en el filme), pasó por varias reescrituras porque, según recordaba Rodríguez, Jorge Negrete decía que el personaje de Pedro Infante brillaba más que el suyo, puesto que Pedro era el "hijo cinematográfico" de Ismael Rodríguez. Por su parte, Pedro Infante afirmaba que Negrete sobresalía porque era el secretario general del Sindicato (en aquel entonces, Jorge Negrete era, en efecto, líder del Sindicato de Actores). Al final se pudo lograr una versión del libreto que dejó satisfechos a ambos gigantes. Al tiempo, Infante y Negrete sólo volvieron a participar en un filme más, Reportaje, aunque ahí no compartieron escenas juntos.


(Tomado de: Fuentes, Olivier - Muy interesante Data. Datos curiosos del cine. Cine mexicano . Editorial Gyl Televisa, S.A. de C.V., México, 2019)


viernes, 19 de agosto de 2022

Los insectos comestibles

 


Muchas especies de insectos son extremadamente valiosas para el hombre, entre otras razones porque son comestibles. Los insectos son consumidos en todo el mundo por muchos grupos étnicos y forman parte de sus tradiciones y de sus hábitos alimenticios.

La mayoría de las especies se comen en estado inmaduro, aunque en algunos casos la ingestión incluye todos los niveles de desarrollo.

En México las especies aprovechadas han sido numerosas, y ello ha tenido mucho que ver con la diversidad de ecosistemas en que esas especies se asientan. Generalmente la ingestión de insectos está asociada a aquellas especies cuyas poblaciones son elevadas, que se encuentran en gran número, cuya localización y recolección son simples y cuya presencia, aunque intermitente, es constante. Por ello, los que más se consumen son aquellos insectos denominados sociales (abejas, avispas, hormigas y termitas); los que presentan algún tipo de gregarismo (mariposa monarca, chapulines y chinches); algunas especies de insectos acuáticos, o los que se encuentran en sitios de agregación; aquellos que se desarrollan en conjunto porque los padres ahí dejaron los huevecillos (gusano de los palos, gusano del nopal, gusano del maguey, los pescaditos), o incluso aquellas especies que constituyen plagas (gusanos de maíz, chapulines).

La disponibilidad de los insectos comestibles depende de la estación del año, del lugar de que se trate y de la gente que ahí habite. Hay una economía de la energía en su búsqueda, y aquellos factores se correlacionan con otros ciclos naturales como son las fases de la Luna, la floración de una determinada especie o la migración de algún animal, etc.

El gusto es, sin duda, el principal factor que determina la elección de los insectos comestibles pero, desde luego, éste es diferente entre los habitantes de las áreas rurales y los de las ciudades; además, de uno u otro modo la gente sabe cómo incrementar su palatabilidad. Aun así, la ingesta diaria no es suficiente para suplir las necesidades.

Existe también una desigualdad en la ingesta proteínico-calórica entre las diferentes familias de un lugar, y aun dentro de una misma familia, lo que depende del número de personas que la integran, de las edades y de la actividad de cada uno de sus miembros. Son importantes también el status social de los diferentes alimentos, así como los hábitos y las tradiciones de la localidad.

Hasta ahora hemos registrado 531 especies de insectos comestibles tan sólo para México, y 3169 especies para todo el mundo, pertenecientes a diferentes grupos, entre ellos: chapulines, libélulas, moscas de mayo, chinches acuáticas y terrestres, cigarras, periquitos, escarabajos acuáticos y terrestres, mariposas diurnas y nocturnas, tricópteros, moscas, moscos, abejas, hormigas, avispas y termitas, los cuales son, en su mayoría, ingeridos en estado inmaduro. Esto es importante, ya que los insectos constituyen un recurso natural renovable que incluso se puede cultivar en desechos o esquilmos, tanto de origen vegetal como animal.

Podemos decir que los insectos desempeñan una función importante, tanto cualitativa como cuantitativamente, en la nutrición de grupos culturales. Muchos insectos comestibles son preservados, almacenados y comercializados, y de esta manera la gente puede tener alimento durante los tiempos de escasez. Además, es interesante señalar que en todo el mundo existen temporadas y métodos semejantes de explotación, así como de colecta, consumo, preservación y mercadeo.

[Tomado de: Ramos-Elorduy, Julieta, "Insectos comestibles", Arqueológica Mexicana, núm. 35, enero -febrero de 1999, pp. 68-73.]


(Tomado a su vez de: Vela, Enrique: Insectos en Mesoamérica. Usos y simbolismo, alimento y materia prima. Arqueología Mexicana, Edición especial #86. Editorial Raíces, México, 2019)


lunes, 15 de agosto de 2022

Florinda Meza

 


Es otra de las figuras que gracias a su participación en los programas El Chapulín Colorado y El Chavo del Ocho, series en las que dio vida a personajes como "La Popis", "Doña Florinda" y "La Chimoltrufia", han logrado popularidad tanto a nivel nacional como internacional.

Florinda Meza García nació el 8 de febrero de 1848 en Juchipila, Zacatecas. Estudió arte dramático con Luis Gimeno y André Moño, en la escuela de la Asociación Nacional de Actores (ANDA). Debutó en teatro profesional en 1968 en la obra No, no, Nanette. Hizo burlesque, show-cabaret y en la obra musical Títere llevó el papel estelar.

Su desempeño actoral le permitió incursionar en la pantalla chica en series como Teatro semanal, y posteriormente en las telenovelas El amor tiene cara de mujer, Las fieras, Los hermanos coraje, además de realizar una actuación especial en Mundo de juguete.

La mancuerna con Roberto Gómez Bolaños se inició en 1971 a raíz de su participación en el programa La media naranja. A partir de entonces, ella y "Chespirito" han trabajado juntos no sólo en la pantalla chica, sino también en teatro en obras como 11 y 12, y en cine: El chanfle (1978), y El chanfle II (1981); Charrito (1983), Don Ratón y Don Ratero (1983) y Música de viento (1986).

En octubre de 1990 realizó la telenovela de época Milagros y magia, en la que participó como escritora, productora y actriz. También produjo Alguna vez tendremos alas, protagonizada por Humberto Zurita y Kate del Castillo, la cual salió al aire el 6 de enero de 1997.

Florinda Meza, al igual que la mayoría de las comediantes, ha interpretado papeles de mujer poco agraciada, como si el estigma de las comediantes fuera ser feas y desaliñadas para resultar jocosas.


(Tomado de: Cueva, Álvaro - Somos Uno, especial de colección, Las reinas de la risa. Alegría en pantalla chica. Año 12, núm. 216. Editorial Televisa, S.A. de C.V., México, D.F., 2002)



jueves, 11 de agosto de 2022

Corrido de la toma de Matamoros, 1913

 


Corrido de la toma de Matamoros

Anónimo


Una morena, morena,

le dijo a una güera, güera:

"Me gustan los carrancistas

con su par de carrilleras".


Pongan atención, señores,

los que juegan al as de oros,

voy a contarles la historia

de la heroica Matamoros.


Por la muerte de Madero

siguió la Revolución,

no aceptamos los valientes

eso de la usurpación.


En la Plaza de Saltillo,

brilló el sol de la esperanza,

al levantar la bandera,

don Venustiano Carranza.


Venimos a la pelea;

de Coahuila y de Durango,

somos los fieles soldados,

del valiente Lucio Blanco.


Y el día tres de junio

de mil novecientos trece,

a las diez de la mañana,

Lucio Blanco se aparece.


Del cielo cayó una hiedra,

se enredó entre los nopales,

aquí está ya Lucio Blanco,

padre de los federales.


Y decían el mayor Ramos,

lo mismo que Barragán:

"lo que es Huerta, no nos gana,

y si no, ya lo verán".


Se peleó con entusiasmo,

con valor y con realismo,

así fue como triunfó

el Constitucionalismo.


Se salían los federales,

se salían poco al pasito,

le decían a Lucio Blanco:

"No me tires, papacito".


Y a ese Antonio Echazarreta

le tocó muy mala suerte,

lo cogieron prisionero,

dándole luego la muerte.


Las familias de Matamoros,

en Texas aventurando,

dicen que no volverán

mientras Blanco tenga el mando.


Y a ese Victoriano Huerta

no se le vaya a olvidar

que tiene una cuentecita

y la tiene que pagar.


Ya con esto me despido,

voy camino del montón,

el que compuso estos versos

fue el que largó el carretón.


Una morena, morena,

le dijo a una güera, güera:

"Me gustan los carrancistas

con su par de carrilleras".


Entre los días 3 y 4 de junio de 1914, el general constitucionalista Lucio Blanco tomó la ciudad de Matamoros, Tamaulipas. Dos meses después, el 6 de agosto, el mismo Lucio Blanco se reunió con los jefes constitucionalistas: Francisco J. Múgica, Heriberto Jara, Manuel Urquidi y Juan Barragán, para iniciar el primer reparto agrario del norte del país, al fraccionar la hacienda de Las Borregas, Tamaulipas, dando título de propiedad a los beneficiados: soldados constitucionalistas y desheredados de la zona. El reparto, según Carranza, fue inoportuno porque la lucha social debía empezar hasta después que aniquilaran a Huerta. Entonces, agregó Carranza, se redactaría una nueva Constitución, pues "faltan leyes que favorezcan al campesino y al obrero... (y) serán promulgadas por ellos mismos puesto que ellos serán los que triunfen en esta lucha reivindicadora y social". Para neutralizar a Lucio Blanco, Carranza puso al general Pablo González, en mayor jerarquía que a Blanco. Tiempo pasó, y Lucio Blanco pidió su traslado al Ejército del Noroeste.


(Tomado de: Avitia Hernández, Antonio - Corrido Histórico mexicano (1910-1916) Tomo II. Editorial Porrúa, colección “Sepan cuántos…” #676. México, D.F. 1997)


martes, 9 de agosto de 2022

Sahagún: Del agüero cuando un zorrillo entra en su casa



LIBRO QUINTO 


Que trata de los agüeros y pronósticos, que estos naturales tomaban de algunas aves, animales y sabandijas para adivinar las cosas futuras. 

[...]

CAPITULO IX

DEL AGÜERO QUE TOMABAN CUANDO UN ANIMALEJO MUY HEDIONDO QUE SE LLAMA EPATL ENTRABA EN SU CASA, U OLiAN SU HEDOR EN ALGUNA PARTE.

Tenían también por mal agüero los naturales de esta Nueva España cuando un animalejo cuya orina es muy hedionda entraba en su casa, o paría en algún agujero dentro de su casa; en tal caso luego concebían mal pronóstico, y era que el dueño de la casa había a de morir, y decían que la causa era porque este animalejo no suele parir en casa alguna sino en el campo o entre las piedras, en los maizales, donde hay magueyes o tunas.

También decían que este animalejo era imagen del dios que llamaban Tezcatlipoca, y cuando este animalejo expelía aquella materia hedionda que era la orina, o el mismo estiércol o la ventosidad, decían: 'Tezcatlipoca ha ventoseado".

Tiene esta maña este animalejo, que cuando topan con él en casa o fuera, no huye mucho, sino anda azcadillando de acá para allá, y cuando el que le persigue vaya cerca para asirle, alza la cola  y arrójale a la cara la orina o aquel humor que alanza, muy hediondo, tan recio como si lo echase con una jeringa; y aquel humor cuando se esparce parece de muchos colores, como el arco del cielo, y donde da queda aquel hedor tan impreso que jamás se puede quitar, o a lo menos dura mucho, ora dé en el cuerpo, ora dé en la vestidura y es el hedor tan recio y tan intenso que no hay hedor tan vivo ni tan penetrativo, ni tan asqueroso.

Y cuando este hedor es reciente, el que le huele no ha de escupir, porque dicen que si escupen, como asqueando, luego se le vuelve cano todo el cabello. 

Y por esto los padres y madres amonestaban a sus hijos e hijas que cuando olían este hedor no escupiesen, mas antes apretasen los labios. Si este animalejo acierta con su orina a dar en los ojos, ciega los ojos. 

Este animalejo es blanco por la barriga y pechos y negro en lo demás.


(Tomado de: Sahagún, fray Bernardino de - Historia General de cosas de Nueva España. Numeración, anotaciones y apéndices de Ángel María Garibay K. Editorial Porrúa, S. A. Colección “Sepan Cuantos…” #300. México, D.F. 1982)

jueves, 4 de agosto de 2022

10 batallas decisivas en México (IV)

 


10 batallas decisivas en la historia de México [IV]


Luis A. Salmerón Sanginés


(Maestro en Historia por la UNAM. Cursa el doctorado en Historia en la misma institución y es profesor de la Universidad Pedagógica Nacional. Especialista en investigación iconográfica y divulgación histórica)

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La defensa de la ciudad de México

19 de agosto-13 de septiembre de 1847

El conflicto armado entre México y Estados Unidos inició formalmente en mayo de 1846, mediante una declaración de guerra leída por el presidente James K. Polk, emitida cuando ya sus ejércitos hollaban suelo mexicano. El 7 de julio el Congreso mexicano respondió: "El Gobierno, en uso de la natural defensa de la Nación, repelerá la agresión que los Estados Unidos de América han iniciado y sostienen contra la República Mexicana".

Después de quince meses de  desastres y malas decisiones militares, tenían al ejército mexicano arrinconado y a un poderoso ejército invasor a las puertas de la capital de la República avanzando por los pueblos situados al sur.

El 19 de agosto de 1847 el Ejército Mexicano del Norte, comandado por el general Gabriel Valencia, fue derrotado en las lomas de Padierna, al sur de la ciudad de México, con lo que desapareció el más fogueado de los contingentes que la nación podía oponer al invasor. Aunque Valencia había recibido órdenes de no atacar al enemigo mientras no llegara el grueso del ejército de Santa Anna, abandonó sus posiciones y atacó por su cuenta en un acto valeroso pero de flagrante indisciplina militar que arruinó los planes del alto mando mexicano.

Los soldados se batieron a lo largo del día 19 en la periferia de la ciudad (el pedregal de San Ángel, San Gerónimo, Anzaldo y otras posiciones), en terrenos de difícil acceso. Por su parte, las fuerzas del general Santa Anna llegaron apresuradamente a posiciones cercanas adonde se desarrollaba el combate. Al amanecer las tropas seguían en sus posiciones, confiando en que el grueso del ejército atacaría la retaguardia enemiga, pero Santa Anna ordenó la retirada rumbo a la ciudad de México, abandonando a su suerte a los hombres de Valencia.

Consumada la derrota, Santa Anna ordenó que las fuerzas se concentraran en la ciudad dejando en la retaguardia fortificada en el convento de Churubusco, a la Guardia Nacional del Distrito Federal integrada por voluntarios, así como al Batallón de San Patricio, formado en su mayoría por irlandeses que en 1846 habían desertado del ejército estadounidense.

El convento de Churubusco fue atacado el mismo 20 de agosto. El desorden que reinaba en los mandos nacionales había hecho que el parque enviado al improvisado baluarte no fuera del calibre adecuado, por lo que después de rechazar a los atacantes varias veces y de infringirles pérdidas cuantiosas, los defensores de Churubusco hubieron de rendirse al invasor.

Después, representantes de ambos gobiernos acordaron un armisticio para negociar el cese de la invasión. Al descubrir los mexicanos que Texas ya no era el motivo de la guerra, sino la pretensión norteamericana de obtener mayores territorios, se rompió la tregua el 6 de septiembre.

El día 8 los estadounidenses avanzaron sobre Molino del Rey, cerca de Chapultepec, defendido por la Guardia Nacional, y en pocas horas, en una de las batallas más sangrientas de la historia de México, las tropas nacionales fueron vencidas. El cerco se cerró en torno al último bastión mexicano: el Castillo de Chapultepec, defendido por menos de mil hombres, entre los cuales había algunos cadetes del Colegio Militar, que ahí tenía su sede.

El 13 de septiembre, luego de dos días de feroz bombardeo, los invasores asaltaron el Castillo. Al pie de la rampa fue destrozado el Batallón Activo de San Blas, muriendo su jefe, coronel Felipe Santiago Xicoténcatl, y casi todos sus soldados. Entonces los invasores avanzaron. Se creían vencedores cuando desde las alturas les dispararon certeramente los últimos defensores de la soberanía nacional: los jóvenes cadetes del Colegio Militar.

Las batallas por la ciudad de México fueron el último acto de uno de los episodios más funestos de la historia nacional. Las divisiones internas, la pésima conducción militar, la ausencia de un mando político unificado e incluso las mezquindades y los egoísmos personales costaron al país la pérdida de más de la mitad de su territorio, dejándolo en una bancarrota económica, política y moral de la que tardaría décadas en levantarse. Por otro lado, la obtención de ese territorio por Estados Unidos modificaría la historia de esa nación al convertirse en uno de los pilares de su creciente poderío económico para acelerar su carrera como potencia mundial.


(Tomado de: Salmerón, Luis A. - 10 batallas decisivas en la historia de México. Relatos e historias en México. Año VII, número 81, Editorial Raíces, S.A. de C. V., México, D. F., 2015)

lunes, 1 de agosto de 2022

María Novaro

 


Algunos años antes de que fuéramos testigos de las tribulaciones de Cleo en Roma, de Alfonso Cuarón, lo fuimos de la problemática de las mujeres contemporáneas en las figuras de Lola, Julia, Serena y Aurelia en Lola, Danzón, El jardín del Edén y Sin dejar huella; todas ellas salidas de la mente de María Novaro.

Heredera de los Novaro, propietarios de la que fuera la mayor editorial de Hispanoamérica (sí, la de los cómics de Novaro), María estudió cinematografía en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), fue asistente de dirección en varias cintas e hizo sus propios cortometrajes en Súper 8 y 16 mm antes de poder realizar Lola (1989), su ópera prima y cuyo guión ganó el financiamiento de Televisión Española en un concurso abierto para Latinoamérica. En la trama, Lola es una madre soltera de facto que lucha cada día por sobrevivir y por lograr estar con su hija en una ciudad de México que todavía se recupera del terremoto de 1985. Tras esta producción llegó Danzón (1991), la consolidación de Novaro en la era en que parecía renacer la industria del cine mexicano.

Si en algún momento se llegó a acusar a algunos directores de la época de oro de machistas o misóginos, el trabajo de María Novaro hace contrapeso a ese largo historial de cintas. Ella crea personajes femeninos que, de una manera u otra, logran salir adelante con las herramientas o recursos que tienen a la mano en entornos que ya de antemano son hostiles, como la frontera o ante una enfermedad como el alzhéimer (en Las buenas hierbas), o simplemente aquellos donde es mal vista "una mujer sola". Los libretos de Novaro han sabido sortear los problemas contemporáneos y no se quedó como la realizadora del nuevo cine mexicano ni cayó en la realización de comedias clasemedieras. Hoy en día es la directora del Imcine.


(Tomado de: Sánchez Noriega, José Luis, y Fuentes, Olivier - Muy interesante Data. Datos curiosos del cine. Mujeres tras la cámara. Editorial Gyl Televisa, S.A. de C.V., México, 2019)