Mostrando las entradas con la etiqueta actor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta actor. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de septiembre de 2026

Ricardo Montalbán

 


Ricardo Montalbán 


Reconocido actor de cine y televisión, cuya actuación y labor en Hollywood ha mejorado las oportunidades de los hispanos en esta industria, nació en la Ciudad de México en 1920. Antes de aparecer en la pantalla mexicana, ya había hecho pequeños papeles en producciones de Broadway, y a finales de los cuarenta, lo contrató la MGM como latin lover. Poco a poco fue logrando papeles estelares en series de televisión como "The Lorreta Young Show" y "La isla de la fantasía". Su carrera como actor de cine es también muy amplia. Entre las películas en las que participó están: Fiesta (1947), The Kising Bandit (1948), Neptue’s Daughter, Border incident (1949), Right Cross, Two Weeks With Love (1950), Across the Wide Missouri, Mark of the Renegade (1951), The Saracen Blade (1954), A Life in the Balance (1955), Sayonara (1957), Let no Man Write My Epitaph (1960), Sweet Charity (1969), Escape from the Planet of the Apes (1971), The Train Robbers (1973), Joe Panther (1976) y Star Trek II: The Wrath Khan (1982).


(Tomado de: Diaz de Cossío, Roger; et al. Los mexicanos en Estados Unidos. Sistemas Técnicos de Edición, S.A. de C. V. México, D. F., 1997)

lunes, 22 de junio de 2026

Joaquín García Vargas “Borolas”

Joaquín García Vargas “Borolas”

(actor)

(1922-1993, Michoacán, México). La trayectoria de Borolas puede rastrearse en su paso por las carpas y el teatro de revista donde se fogueó y perfeccionó su curioso estilo de "no rompo un plato" para atacar con una notable habilidad verbal para el albur y el chiste rápido. Borolas fue un personaje de gran arraigo popular con su característico sombrero de hongo apoyando a otros cómicos protagonistas de sus filmes como Cantinflas en Sube y baja (1958) y Tin Tan: era el secretario de éste en El vizconde de Montecristo (1954), uno de los torpes ladrones de El rey del barrio (1949) y el fraudulento detective de El hombre inquieto (1954). Participó en películas como ¡Ay chaparros, cómo abundan! (1955) y comedias de corte musical de la Época de Oro como Al son del mambo (1950), La niña popoff (1951), ¡Qué lindo cha cha chá! (1954) o Club de señoritas (1955) en una filmografía que rebasa los 100 títulos, entre los que se incluyen Las leandras (1960) y Santa sangre (1989) de Alejandro Jodorowski, realizada poco antes de su muerte. 

Rafael Aviña


(Tomado de: Dueñas, Pablo, y Flores, Jesús. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000) 

lunes, 1 de junio de 2026

Jorge Negrete y el cine


 Jorge Negrete 

Guadalajara en un llano,

México en una laguna,

me he de comer esa tuna 

aunque me espine la mano…


Jorge Negrete, uno de los grandes ídolos del público latinoamericano, nació en 1911 en Guanajuato, México. Falleció 42 años después, a consecuencia de una cirrosis hepática, mientras realizaba una gira artística por Los Ángeles, California. Muy joven abandonó la carrera militar para dedicarse a estudiar canto. A los 26 años, como barítono, ya había triunfado en la radio. A la sazón, fue descubierto por el productor Gonzalo Varela, quien lo convirtió en la figura principal de La madrina del diablo (1937), su primera película, dirigida por Ramón Peón.

Desde entonces y hasta 1953, Jorge Negrete, como actor del cine azteca, nunca se bajó del estrellato; siempre encabezó los créditos de sus películas. Sólo en Juan sin miedo (1938) el nombre del torero Juan Silveti apareció antes que el suyo. A pesar de Pedro Infante y otros, todo parece indicar que, como cantante del cine mexicano, no hubo otra figura igual a la suya. En las películas que más fama le dieran, la música y las canciones eran, por lo regular, de la inspiración de Manuel Esperón, con letras de Ernesto Cortázar. 

Sin embargo, en un principio el afamado actor-cantante se mostró renuente a interpretar la música consustancial al ambiente ranchero. Tanto fue así que, a sus espaldas, mientras se hallaba en el exterior, Manuel Esperón compuso las canciones de ¡Ay, Jalisco, no te rajes! (1941). A su regreso, Negrete, colérico, dijo que él no era mariachi; con todo, al ir cantando las composiciones ("¡Ay, Jalisco, no te rajes", "Traigo un amor", "Fue casualidad" y otras), fue entusiasmándose y puso su corazón en ellas. Lo demás es historia. El éxito fue rotundo. En la cinta El mariachi a la fuerza hizo pareja con Gloria Marín, con quién trabajó en varias películas más. 

Libertad Lamarque consideró en su Autobiografía que fue "una gran equivocación" que ella y Negrete, dos mimados del público latinoamericano, no interpretaran tres o cuatro canciones en Gran Casino (1947), una de las películas que Luis Buñuel dirigiera en México, hoy considerada a pesar de no haber gustado en su momento, como un clásico de esta cinematografía. 

En Hollywood, Negrete incursionó solo una vez, sin trascendencia alguna: El rancho de las flores (1941). Años después, en 1950, Rafael Gil lo dirigió en Teatro Apolo, cinta rodada en España. Empero, lo más importante de su carrera, en lo que al cine respecta, sin duda estuvo como escenario a México, desde donde su popularidad se extendió a todo el continente latinoamericano. 

Aprovechándose inteligentemeante del éxito de filmes como El peñón de las ánimas, Me he de comer esa tuna, ambos de Miguel Zacarías, y de tantos otros en los que, además de actuar, cantaba, Negrete realizó giras triunfales por Buenos Aires, Lima, Madrid. En la Habana arrebató al público al cantar "La viuda alegre". Su contacto con la isla posibilitó, además, que grabara una composición antológica de Manuel Corona: “Longina”.

Negrete filmó cerca de 40 películas. En ellas se escucharían, entre muchas otras, canciones como "Caminos de ayer", de Gonzalo Curiel; "Una palabra, una oración", de Alfonso Esparza Oteo; ¡Ay, Jalisco, no te rajes!", "Cocula" y "Me he de comer esa tuna", de Manuel Esperón; "Ojos tapatíos", de Fernando Méndez Velázquez; "Cartas a Eufemia", de Rubén Fuentes, así como "Si tú te enamoraras", de su propia inspiración. 

En Reportaje, Negrete cantó "La que se fue", de José Alfredo Jiménez. Su episodio junto a María Félix -por allí desfilaron las más cotizadas estrellas del cine mexicano de entonces- es lo mejor de esta película, la penúltima que hizo dirigida por Emilio Fernández. En la última El rapto, una comedia ranchera también del Indio, se dejó escuchar en "El jinete" y otras memorables melodías propias del género que tanto cultivo. 

A pesar de la importancia de su voz, puesta al servicio del cine, al hacer un balance de su carrera se reconoce que Negrete tuvo "actuaciones dramáticas muy estimables" en Historia de un gran amor, de Julio Bracho, y en Canaima, de Juan Bustillo Oro, cuyo argumento descansa en la novela de Rómulo Gallegos.

En aquellas películas de los años cuarenta y cincuenta -algunas producidas por él mismo y su hermano David-, por lo regular llenas de canciones, el plato fuerte de la época, Negrete hizo pareja con María Elena Marqués, Amanda Ledezma, Elsa Aguirre, Miroslava, Carmen Sevilla y otras. 

Figura carismática, hombre de recio carácter, hay que decir también que fue fundador de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), "una fuerza sindical y política de gran importancia" en México. 

Como homenaje póstumo, en 1955 el realizador Rafael J. Sevilla, con los números musicales de sus películas más importantes, a los que añadió el noticiero de sus funerales, armó el filme El charro inmortal.


(Tomado de: Calderón González, Jorge - Nosotros, la música y el cine. Universidad Veracruzana, Jalapa de Enríquez, Veracruz, 1997)

lunes, 11 de mayo de 2026

Luis Valdez


 Luis Valdez 


Actor, director, dramaturgo y cineasta, considerado el iniciador del teatro chicano, nació en 1940 en Delano, California. Fue el segundo de diez hijos de una familia de trabajadores agrícolas migrantes de origen mexicano. Creció trabajando en el campo. Desde la edad de siete años mostró su vocación de dramaturgo jugando al teatro con sus amigos, haciendo máscaras y títeres. A los 16 años, con sus propios muñecos, inició como ventrílocuo en la estación local de San José, California. Después recibió una beca para estudiar literatura en la universidad, donde comenzó a escribir y dirigir sus primeras obras, ya desde entonces relacionadas con su experiencia familiar. 

Al estallar la huelga de la uva en California en 1965, Luis Valdez decide seguir sus instintos de volver a su raíz y regresa al valle de San Joaquín para unirse a la lucha de los trabajadores agrícolas, a través de la dramatización de su vida mediante El Teatro Campesino. Ahí encontró su fuerza como dramaturgo representando a su pueblo e inspirando a jóvenes chicanos a usar al teatro como vehículo para organizar y analizar los problemas de la comunidad. Después de tres años la compañía deja los campos de la uva, se establece en San Luis Obispo, para convertirse en un movimiento de teatro chicano, popular, bilingüe, bicultural y con un fuerte sentido de identidad, con reconocimiento no sólo en Estados Unidos sino en Latinoamérica y Europa. Con casi treinta años de historia, El Teatro Campesino, desde San Juan Bautista, sigue siendo el foro y escuela de grandes dramaturgos chicanos. Luis Valdez llega al cine a través de su obra teatral "Zoot Suit", que dirige y filma para los estudios Universal en sólo trece días. Esto le ganó el respeto artístico en Hollywood; cinco años después con la película "La bamba" logra el éxito comercial. Sus obras también han sido producidas para la televisión: "Los vendidos", "La pastorela", "¡Corridos!", "Tales of Passion and Revolution", entre otras. En 1994 fue reconocido por el gobierno mexicano con la orden de El Águila Azteca.


(Tomado de: Diaz de Cossío, Roger; et al. Los mexicanos en Estados Unidos. Sistemas Técnicos de Edición, S.A. de C. V. México, D. F., 1997)

domingo, 15 de febrero de 2026

José Ángel Espinoza Aragón, “Ferrusquilla

 


José Ángel Espinoza Aragón, “Ferrusquilla

(actor y compositor)

(1922-[2015], Sinaloa, México). En un principio, a José Ángel, quien debutara en la cinta Mariachis (1949), le tocó heredar la estafeta de cómicos y escuderos rancheros como Armando Soto La Marina "El Chicote" y Agustín izunza con los cuales compartió créditos en La tienda de la esquina (1950). No obstante, Ferrusquilla destacó en decenas de melodramas de la Época de Oro como actor secundario, acompañando a célebres protagonistas como David Silva, Emilio Tuero o Carlos López Moctezuma en cintas como Las puertas del presidio (1949), Quinto patio (1969) -como el amigo cómico del héroe- y Pata de palo (1950). Su chispa y sencillez le hicieron brillar al lado de otras primeras figuras como Jorge Negrete y María Félix en El rapto (1953), drama rural donde encarna a un tímido empleado de correos con cabello corto y anteojos.

 Rafael Aviña.


(Tomado de: Dueñas, Pablo, y Flores, Jesús. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000)

jueves, 18 de diciembre de 2025

Víctor Manuel Mendoza

 


Víctor Manuel Mendoza 


Actor de carácter rudo y fuerte presencia dramática, Víctor Manuel Mendoza contribuyó a la caracterización de un prototipo nacional que sobrevuela y representa al mexicano posterior a la revolución de 1910: hambriento, rencoroso, corrupto, desesperado y, sin embargo, alegre. 

Víctor Manuel Mendoza nació en Talpa, Jalisco, en 1918. No sabía que 42 años después daría vida al personaje del cuento homónimo de Juan Rulfo, quien camina por un llano hacia el santuario de Talpa en busca de un milagro que lo libere de su extraña enfermedad, una peregrinación en que sufre la traición de sus acompañantes, su esposa y un amigo amante de ésta. 

Estudió la carrera consular pero jamás la ejerció. A los 18 años actuó en su primera película, Ojos tapatíos, al lado de Esther Fernández, y así dio inicio a una larga carrera de 130 cintas que concluiría en 1980 con Historia de una mujer escandalosa. Su vida transcurrió en escenas. En ¡Ay Jalisco no te rajes! acentuó el sentido de una frase bravucona y tequilera. En Cuando habla el corazón acompañó a Pedro Infante en su primera película. En 1948 reafirmó el sentido de las lágrimas viriles en Cuando lloran los valientes. En la saga picaresca de los García soportó las pésimas bromas del libreto y en Pueblo, canto y esperanza, demostró que las canciones rancheras, al menos en México, ofrecen una cura a las neurosis colectivas. 

En el extranjero se le conoció bien. Los orgullosos, protagonizada por Michelle Morgan y Gérard Phillippe fue presentada en el Festival de Cannes; Tierra muerta, en el de San Sebastián, y El túnel 6, en el de Berlín. Actuó en La sombra del caudillo, basada en la novela de Martín Luis Guzmán y dirigida por Julio Bracho, a pesar de haberse exhibido en el festival de Karlovy Vary, en Checoslovaquia, la cinta fue censurada en México y sólo pudo proyectarse en la década de 1980. 

A partir de 1953 filmó varias cintas en Estados Unidos, Francia, Italia, España, Cuba, Guatemala, El Salvador y la República Dominicana. Fue primer secretario de actas y acuerdos de la Asociación Nacional de Actores [ANDA] y presidente de su Comisión de Fiscalización y Vigilancia. Gracias a sus variadas actividades y la permanente exhibición de sus películas en la televisión, Víctor Manuel Mendoza estaba considerado como uno de los mayores exponentes de la llamada "época de oro del cine mexicano”.

Falleció el jueves 20 de julio de 1995 a consecuencias de una neumonía.


(Tomado de: Todo México 1996. Hechos de 1995. Resumen ilustrado de los acontecimientos más importantes registrados en México en 1995 para la actualización de la Enciclopedia de México. Kentucky, EUA, 1996).

jueves, 25 de septiembre de 2025

Tito Guízar



 Tito Guízar 

(actor) 

(1908-1999) Jalisco, México. Fue el primer actor que representó al charro mexicano en el celuloide en Allá en el Rancho Grande (1936), filme que abrió las puertas del extranjero al cine nacional, al constituirse en un éxito financiero y temático. Después vendría la invitación para participar en 60 películas más, entre ellas Amapola del camino (1937), Recordar es vivir (1940) y Adiós Mariquita linda (1944). Su última participación en cine fue bajo la dirección de Ismael Rodríguez en Reclusorio I (Crimen y castigo) (1955), en la cual junto con Beatriz Aguirre realizó el episodio "Eutanasia o asesinato". Otra de sus cualidades fue su potente voz que inicialmente había sido educada para la ópera, carrera musical que inició a los 19 años; debutó en el teatro Degollado, de su tierra natal posteriormente en 1930 viajó a Nueva York donde grabó sus primeros discos. En televisión, nuevas generaciones lo apreciaron como el abuelito de Thalía en Marimar

Lorena Ríos 


(Tomado de: Dueñas, Pablo, y Flores, Jesús. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000) 

domingo, 25 de mayo de 2025

Manolo Fábregas


Manolo Fábregas 

(Actor)

(1921-1996, Vigo, España). Nieto de la gran diva del Teatro Virginia Fábregas e hijo de otra gran actriz cinematográfica Fanny Schiller, obtuvo sus primeros aplausos desde la niñez. A los 13 años y por invitación del director norteamericano David Kirkland, hace su debut en Pecados de amor. Pero hasta los 18 años otros directores mexicanos le confían personajes de mayor importancia como El hotel de los chiflados con Carlos Orellana y El cementerio de las águilas con Jorge Negrete, ambas de 1938. Encasillado en papeles de Don Juan, en comedias o melodramas fue hasta Mujeres sin mañana, de Tito Davidson, en 1951, que le encargaron papeles estelares. También hizo películas en España: con María Félix, La noche del sábado (1950) y con Amparo Rivelles De mujer a mujer. Casado con Rafaela Salinas Fábregas procrearon, cinco hijos, dos de ellos actores, Rafael Sánchez Navarro y Mónica Sánchez Navarro.

Mauricio Peña


(Tomado de: Dueñas, Pablo, y Flores, Jesús. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000) 

lunes, 17 de febrero de 2025

Freddy Fernández “El Pichi”

 


Freddy Fernández “El Pichi”

(Actor)

(1934-1995, México, Distrito Federal). Debutó en el cine a los ocho años de edad en la película Cristóbal Colón (1943). Durante seis años hizo personajes sin importancia hasta obtener un papel relevante en Ustedes los ricos (1948). Sus cualidades de actor fueron reconocidas por los productores, lo cual le dio nuevas y mejores oportunidades. Entre sus cintas más populares recordamos Una calle entre tú y yo (1952), en la cual fue la pareja romántica de Evita Muñoz "Chachita"; intervino también en filmes como: Pepe "El Toro" (1952), Soy gallo donde quiera (1953), Los tres Villalobos (1954), Mi canción eres tú. ¿Con quién andan nuestras hijas? (ambas de 1955), Las manzanas de Dorotea (1956), La mujer que no tuvo infancia (1957) con Libertad Lamarque. Encarnó en la pantalla la imagen del hombre joven mexicano y gracias al éxito de sus películas hizo giras de presentaciones personales en varias ciudades de Estados Unidos.

Mauricio Peña. 

(Tomado de: Dueñas, Pablo, y Flores, Jesús. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000) 

lunes, 19 de agosto de 2024

Marcelo Chávez


 

Marcelo Chávez 

(actor)

(1911-1970, Veracruz, México) Hábil guitarrista e interesado desde joven en la música y la comedia, Marcelo Chávez se había desempeñado como "patiño" de cómicos como Don Catarino, Donato y Mario Moreno "Cantinflas" en carpas, así como en radio. Cuando Germán Valdez solicita un comparsa, Paco Miller pensó de inmediato en él. A partir de ese momento, la figura obesa de Marcelo aparece unida a la de Tin Tan. A pesar de las breves intervenciones fílmicas de Marcelo: Maravilla del toreo y Canto a las Américas -ambas de 1942-. El despegue de éste arranca al lado de Tin Tan en Hotel de verano (1943). Así, sobre todo en las primeras cintas de la pareja, Marcelo obtuvo papeles mejores, en otras tan sólo participaba de manera breve, pero graciosa, en filmes como Músico, poeta y loco (1947), Yo soy charro de levita (1949), El Ceniciento (1951), El bello durmiente, La isla de las mujeres (ambas de 1952) o en El rey del barrio (1949) en la cual interpreta al policía de la esquina que anda tras la pista de una torpe banda de maleantes liderada por Tin Tan. 

Rafael Aviña.


(Tomado de: Dueñas, Pablo, y Flores, Jesús. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000)

lunes, 12 de agosto de 2024

Pedro Armendáriz

 


Pedro Armendáriz 

(Actor)

(1912-1963, México, D.F.). Su nombre completo es Pedro Armendáriz Hastings y fue una de las figuras centrales de la época dorada de la cinematografía nacional. Realizó estudios en Estados Unidos y después de una corta trayectoria en los escenarios teatrales, ingresó al cine en 1935 con la cinta María Elena (Rafael J. Sevilla). Poseedor de una gallarda figura, rostro y ojos expresivos, así como una fuerte personalidad que lo hicieron digno de ser dirigido por los mejores cineastas, entre ellos Roberto Gavaldón, Julio Bracho, Luis Buñuel y Emilio "El Indio" Fernández, al actor lo colocaron al lado de figuras femeninas como Andrea Palma, María Félix y Dolores del Río. En 1944 su nombre encabezaba las películas más atractivas, ya que se le reconocía como actor y galán de enormes seducción entre las mujeres. Después de Flor silvestre (1943), sus cintas duraron más de cuatro semanas en los cines. En 1945 llegó la invitación para trabajar en Hollywood, de ahí que sus siguientes filmaciones viajó de un lado a otro de la frontera, donde destacó su labor bajo la dirección de John Ford y al lado de John Wayne en Three godfathers (Tres hijos del diablo). Fuerte apache y en El fugitivo. Asimismo, actuó en varias producciones europeas como Les amants de Toledo, producción francesa dirigida por Henri Decoin y Lucrecia Borgia. Por su actuación en La perla obtuvo el Ariel en México al mejor actor actor en 1948 y en 1953 por El rebozo de Soledad. Al terminar El regreso del agente 007, se suicidó el 18 de junio de 1963, en la ciudad de Los Ángeles, debido al cáncer terminal que padecía. (SOMOS esp. 7, año 1996). 

Lorena Ríos.


(Tomado de: La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000)

lunes, 6 de mayo de 2024

Lo Mauricio no quita lo Garcés

 


Vida y milagros | Semblanzas 

Lo Mauricio no quita lo Garcés 

por Arturo Páramo Rojas y Carlos B. R.


¿Quién fue en realidad ese personaje cuya imagen continúa vigente en el imaginario colectivo a pesar del tiempo transcurrido desde su última actuación? ¿En verdad era tan mujeriego como se rumoraba? ¿Cuál era su auténtica pasión? Un poco de todo eso se pretende responder en esta semblanza sobre uno de los íconos populares más notables de México. 

En el ocaso, Mauricio Garcés definió así su vida de actor: "Sólo faltan dos minutos para que se acabe mi partido; y todo el tiempo estuve en off side" Era 1982 y ya le pesaban los problemas pulmonares, estaba virtualmente retirado, sólo se presentaba en palenques, daba entrevistas en las que se le apreciaba cansino, agotado... vivía de la fama, en su caso: la "mala fama". 

Seguir los datos biográficos de Garcés no es tan difícil, su profusa filmografía -69 cintas- está reseñada en varios portales, pero su influencia solo se puede aquilatar con el paso de los años. La imagen del galán otoñal, hombre maduro, más allá del cuarentón, con cabello entrecano -tirándole a blanco- imagen exitosa, seductor a toda prueba, sin compromisos, amante de la moda, con fortuna salida de quién sabe dónde -inventada, incluso- con la firme promesa de pasarla bien a toda costa; está de regreso. 

Si no, dé un vistazo a los actores más cotizados en la actualidad -agregue el nombre del de su preferencia-: las canas venden. Los veinteañeros son obsoletos; Mauricio, "el criado bien criado", está en boga. Basta caminar por los barrios más in de la capital: se ve a pequeños "mauricitos" en bares y terrazas de las colonias Condesa y Roma haciendo lo imposible por no verse chavitos, con aire de "a ésta la hago pedazos", con ínfulas de haber recorrido mundo. Pero Mauricio sólo habrá uno. 

Siempre se consideró a sí mismo una rara avis. La biografía de Garcés está ligada a la diáspora libanesa que se asentó en México, a su tío José que era fotógrafo y conocía a miembros de la farándula; él le consiguió su primer papel en La muerte enamorada (1950), a los 24 años de edad. 

Mauricio Galán 

Aquellos inicios fueron un tormento para este hombre -nacido en Tampico, Tamaulipas, en 1926- que paulatinamente ganaba terreno en el cine nacional: "En la lucha estéril de extra grababa hasta diez películas al año", afirmaba Garcés en sus años de superestrella, cuando batía récords de taquilla en México y era el actor que generaba más ganancias en la industria. 

Treinta y seis películas y dos series de televisión -telenovelas- debieron transcurrir para que Mauricio Garcés puliera, a base de ensayo y error, al personaje del que ya no pudo disociarse. 

Cuenta la historia que Angélica Ortiz -madre de Angélica María- le dio el protagónico de Don Juan 67: Mauricio Galán. Antes tuvieron que recapitular toda la saga de Mauricio, recortar el bigotillo, peinar perfectamente las canas, trabajar ese desenfado y apabullante seguridad, el tono de voz, la vestimenta a la medida, para dar con el alter ego: "Galán otoñal, elegante, mundano..." y con un gran sentido del humor. 

A partir de ahí Garcés se convirtió en el seductor más cotizado de latinoamérica. Filmaría en España, Ecuador, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela. En Italia aseguraban que poseía el talento de Vittorio Gassman y desplegaba la personalidad de Marcello Mastroianni. 

Una máquina de hacer dinero 

Hacia 1968 Garcés estaba en la cima de la fama, sólo comparada con la altura que una década antes alcanzara Pedro Infante. Su ritmo de trabajo era tan intenso que durante el rodaje de Click, fotógrafo de modelos (1968), se desmayó por agotamiento en el plató. 

Fue llevado a la enfermería, se le aplicó un estimulante para el corazón y después de dormir un rato regresó a filmar. No había oportunidad de descanso. La máquina de hacer dinero no podía detenerse. 

En noviembre de 1969, al publicarse la lista de las películas más taquilleras, tres de sus filmes eran exhibidos simultáneamente y siete estaban aún a la espera de fecha de estreno. Según este reporte Olimpiada en México fue la más taquillera, seguida del melodrama Cuando los hijos se van, y en fila seguían sus cintas: El matrimonio es como el demonio (1967) Las fieras (1968), El criado malcriado (1968), 24 horas de placer (1969), y Modisto de señoras (1969). A Garcés le llovían papeles, mujeres, viajes, entrevistas, reconocimiento, cariño del público... y polémicas. 

Ave de tempestades 

A ese tampiqueño, estereotipo del Casanova moderno, con bata y gazné de seda, fumador, bebedor inquebrantable, sexualmente hiperactivo y querendón, le sobraban enfrentamientos con sus compañeros actores, con productores y directores: él mismo se sabía insoportable. 

Atizaba contra lo que se moviera. Contra el cine de charros, declaró: "Todavía el cine mexicano no ha superado el tema de las rancheras, las pistolas, las cantinas y se sigue pensando que la atracción es el cantante de moda. Creo que es el momento en que se vea al cantante como apoyo, no como atracción. Esto me va a costar por lo menos algunos contratos, pero no puedo negar lo que existe. Soy muy bravo por eso me temen los productores”.

En 1970, por una polémica con el director teatral español Álvaro Custodio, Garcés montó en cólera: "Ese señor no ha pagado el buen recibimiento que se le ha dado. Sobre que el presupuesto al teatro es mínimo, lo dijo para quedar bien". Y se siguió de filo contra los actores mexicanos y contra él mismo: "Dijo Custodio que a los mexicanos nos faltaba disciplina. Reconozco que los artistas españoles han adoptado la disciplina teatral para filmar, en México no somos tan puntuales ni disciplinados, siendo yo el primero”.

De la voracidad de los productores y la sobreexplotación de su imagen en las salas de cine también se quejó: "Siempre estoy jugando a policías y ladrones o a algo, y la gente se ríe. Por eso [el público] no se cansa. Si el público llegara al aburrimiento no sería por mi culpa; los productores podrían espaciarlas [las películas]”.

Sus amores 

Respecto al eterno cuestionamiento de su soltería respondía: "Aún no encuentro a la mujer de mis sueños, y entre más conozco más cuenta me doy de lo difícil que es. Si es difícil encontrar amigos, debe ser más difícil encontrar una mujer”.

Se inventaron muchos rumores alrededor de las personalidades con quienes compartió créditos en sus cintas o sólo porque alguna vez se les sorprendió juntos en alguna reunión o en su infaltable hipódromo: Elsa Aguirre, Elsa Cárdenas, Regina Torné, Norma Nazareno, Jaqueline Andere, Angélica María, Gina Román, Sandra Boid, Rosángela Balbó, Lorena Velázquez, Teresa Velázquez, Sonia Furió o incluso Silvia Pinal, de quien sí estuvo profundamente enamorado. 

A partir de su papel en Modisto de señoras (1969), se rumoró que era homosexual por "lo natural que le salió el personaje". Cuestionado por esto, el mismo Mauricio bromeaba: "El otro día un señor me sacó a bailar... "Le aventé los aretes y lo empecé a agarrar a bolsazos!”.

Lo único confirmado es que su "único amor incondicional" -para completar el cliché del estereotipo del don Juan mexicano- fue su madre; con quien vivió hasta sus últimos días y a quien dedicó sus principales atenciones. 

Una vida de excesos 

Se sabe que Garcés era ludópata: adicto al juego y que por ello se "desaparecía" por temporadas; se encerraba a perder -o ganar, según la suerte- auténticas fortunas en el póquer y las carreras de caballos; cualquier tipo de apuesta o contienda lo extasiaban: era su verdadero placer. 

Decía el ventrílocuo Carlos Monroy, creador de los muñecos Neto y Titino: "[siempre] en Las Vegas me lo encontraba jugando sonriente". Su vicio por el juego era de tal magnitud que una vez arrebató a una de sus sobrinas el juego de backgammon furioso porque no podía ganarle la partida a la niña y tiró el estuche en un barranco. 

Jugar y fumar formaban parte de su indumentaria y personalidad. Y la vida se lo cobró. El vicio del cigarro le produjo un enfisema pulmonar que se agravó con los años. Pese a la fama nunca pudo grabar comerciales de televisión y su voz debía ser doblada por León Michel, Jorge Zúñiga o Isidro Olace porque, además, nunca obtuvo la licencia del locutor. Por su parte, Juan Carlos Calderón, el legendario periodista de espectáculos, decía que "Garcés era el hombre más rico de México, si por riqueza se entiende el cariño del público”.

Un mito atemporal 

Siendo el actor más taquillero durante una década, Mauricio Garcés no fue reconocido con premios de la industria sino hasta su ocaso, en 1986, cuando la comunidad artística la rindió un gran homenaje en vida. 

Con la debacle del cine mexicano, cuando comenzó el llamado "cine de ficheras", Garcés prefirió excluirse: "Me ofrecieron un papel estelar en una película y el personaje era tan asqueroso que dije que sólo la haría por diez millones de dólares. Porque si lo aceptaba no tendría cara para enfrentarme a mi familia, al público, y a mis amistades; y ese dinero me bastaría para irme del país y no volver”.

Este "zorro plateado" siempre tuvo claro a quién se debía: "Ser el más taquillero era una pluma en el sombrero y el sombrero me lo quito ante el público”.

El periodista Ricardo Rocha -quien lo convenció de hacer una de sus últimas apariciones en TV- lo describe así: "En realidad era un tipo muy moderado: jamás lo vi beber; era muy cuidadoso con su alimentación. Era muy disciplinado contra lo que proyectaba en sus películas. Siendo el prototipo del "galán" en realidad fue el "antigalán" porque no era guapo, si lo comparas con los galanes de la época -los hermanos De Anda, Jorge Rivero, Andrés García-. Si lo analizas fríamente más que guapo era chistoso. Creo que su encanto radica en que hizo posible "el galán que todos podíamos ser" si nos expresábamos y presentábamos de cierta manera: ejerciendo el arte de la seducción. Sin duda Mauricio es el gran ejemplo de que "rollos sí mata carita". Y tal vez por eso nos cae tan bien, porque sabemos que es un cuate como cualquiera, pero que su encanto radica en su ingenio y su seguridad. Aparte de Tin Tan y Pedro Infante, se ha comprobado que Garcés es de los contados personajes que, si te lo topas mientras haces zapping al ver TV, te detienes a verlo”.

De ser un extra sin esperanzas Mauricio encabezó el escalafón del cine nacional; sus cintas aún se transmiten por televisión, se pueden ver en YouTube y con frecuencia se proyectan ciclos de ellas. Sus frases "Arroooozzz" -zorra al revés-, "Las traigo muertas" y "Te voy a hacer pedazos", son marca registrada. 

A pesar de los papeles que le asignaron -de los cuales se quejó amargamente-, Garcés supo imponer su estilo porque, en el fondo, era un gran actor con una simpatía arrolladora y una extraordinaria capacidad de improvisación que pervive en los diálogos de sus películas y que no dejan duda de lo bien que tenía dominado su personaje: "Les tengo una excelente noticia: ya llegué”.

----------

Arturo Páramo Rojas es reportero urbano desde 1994; ha colaborado en el diario Reforma y ahora escribe reportajes e investigaciones para Excélsior, Cadena 3, Reporte 98.5 e Imagen donde también es comentarista. Hijo de la UNAM. Padre de Pedro. 

Carlos B. R. es el director editorial de esta revista, sígalo en Twitter como @alguienomas


(Tomado de: Páramo Rojas, Arturo, y B. R., Carlos - Lo Mauricio no quita lo Garcés. Algarabía #120, Año XIV, Editorial Otras Inquisiciones, S.A. de C.V. México, D.F. 2014)

lunes, 2 de octubre de 2023

Eduardo Alcaraz

 


Eduardo Alcaraz 

(Actor, 1915-1987, Santiago de Chile)


Desde joven llegó a México con una compañía teatral y se incorporó al cine nacional especializándose en papeles de cantinero, cura o mayordomo, en los cuales lo vimos en películas como Amor Perdido (1950) con Amalia Aguilar; La mujer sin lágrimas (1951), al lado de Libertad Lamarque; Los enredos de una gallega (1951), cuya protagonista era Niní Marshall, entre otras. Fue uno de los actores secundarios con mayor demanda. Es recordado por su creación del mayordomo que pretende seguir los pasos de Pedro Infante en Escuela de vagabundos (1954). Su aspecto cordial le aseguraba trabajo constante. Sus conocimientos en arte dramático lo llevaron a montar una escuela para actores  al retirarse del cine.

Mauricio Peña.


(Tomado de: Peña , Mauricio. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000)

jueves, 14 de septiembre de 2023

Luis Alcoriza

 


Luis Alcoriza

(director y argumentista, 1921-1992, Badajoz, España)

De joven, Luis Alcoriza de la Vega se incorpora a una compañía teatral y durante una gira con las hermanas Blanch llega a América. Debutó como actor de cine en La torre de los suplicios (1940). Seis años después surge en el guionismo con El ahijado de la muerte en colaboración con la actriz Raquel Rojas (Janet), seguido por Una extraña mujer y El rey de México. En 1949 empieza a trabajar con Luis Buñuel en El gran calavera y continuó en Los olvidados (1950) ganando el Ariel, y  Buñuel la Palma de Oro de Cannes por dirección. Después La hija del engaño (1951), El bruto (1952). Él, (sobre la novela de Mercedes Pinto), La ilusión viaja en tranvía (1953), La muerte en este jardín (1956) también con Raymond Queneau de la novela de José André Lacour, Los ambiciosos (1959) además de Louis Sapin Charles Dorat y Henri Castillou (sobre la novela de este último) y El ángel exterminador (1962). Con su esposa Janet concibió los argumentos para Nocturno amor (1947) estelarizada por Miroslava y dirigida por Emilio Gómez Muriel. De 1950 fueron: Huellas del pasado del realizador Alfredo B. Crevenna y El siete machos para Mario Moreno "Cantinflas" y Si viviera don Porfirio. En 1956 hace la adaptación para Escuela de rateros, basado en una pieza teatral de Carlos Llopis. En su faceta como guionista y realizador se cuentan: Los jóvenes (1960), Tlayucan (1961) y Mecánica Nacional (1971), entre otras.

César Aguilera.


(Tomado de: Aguilera, César. La época de oro del cine mexicano, de la A a la Z. Somos uno, 10 aniversario. Abril de 2000, año 11 núm. 194. Editorial Televisa, S. A. de C. V. México, D. F., 2000)

lunes, 10 de abril de 2023

Pedro de Urdimalas

 

Consumado excéntrico, creador de "Pepe el Toro" y con él de toda la leyenda de Pedro Infante, Pedro de Urdimalas solía mantener estacionado un viejo vehículo en las afueras de su casa. Dentro del automóvil le esperaba el maniquí de una mujer que luego se quedó sola. La escena hubiera fascinado al escritor uruguayo Felisberto Hernández.

Jesús Camacho Villaseñor nació el 22 de julio de 1911 en Guadalajara, Jalisco. Adoptó el seudónimo "Pedro de Urdimalas" -tomado de una obra de Miguel de Cervantes- después de ganar el concurso radiofónico de aficionados de "Don Leandro", que le hizo merecedor de una invitación para cantar en un club de Nueva York. Sin embargo, convenció a Emilio Azcárraga Vidaurreta -en aquel entonces presidente de la XEW- de que le cambiara el viaje por un espacio radiofónico para presentar su programa en vivo El espejo mágico, que luego cambió su nombre por el de Topillos y Planillas. Estos personajes lo hicieron famoso, pues luego los interpretó acompañado de su hermano en las cintas clásicas Nosotros los pobres y Ustedes los ricos, en las que figuraban como parejas de "la Guayaba" y "la Tostada", que serían las madres de muchas generaciones de mexicanos. Los guiones de esas cintas se deben a su pluma.

Escribió, asimismo, los libretos de Los tres García, A toda máquina, Qué te ha dado esa mujer, y También de dolor se canta. Se desempeñó como guionista de cintas que marcaron momentos clave: Ladronzuela, última película de Blanca Estela Pavón; Los olvidados, de Luis Buñuel, y otras películas de Clavillazo, Viruta y Capulina. Urdimalas ocupaba una posición aventajada en la industria del entretenimiento y dio sus primeras oportunidades a Eulalio González "Piporro", Lola Beltrán y los Polivoces. Compuso canciones que gozaron de mucha fama en su momento: Amorcito corazón, Dicen que soy mujeriego y Te quiero más que a mis ojos, que Pedro Infante interpretó en la última película de su vida, Tizoc.

A pesar de su edad avanzada en la década de los años noventa seguía activo y recibía homenajes espontáneos de estudiantes y críticos de cine. En 1993 sufrió un infarto del que se recuperó, pero hacia mediados de 1995 tuvo que abandonar su domicilio en la colonia Campestre-Churubusco de la ciudad de México y fue internado de emergencia en el Centro Médico Siglo XXI por una nueva crisis cardiaca. El martes 19 de diciembre entró en una fase crítica y fue necesario conseguir 18 unidades de sangre para que se le aplicaran transfusiones constantes.

El miércoles 20 su salud empeoró aún más, hasta que sobrevino la muerte a las 12:00 hrs. Fue velado en la Agencia Gayoso Félix Cuevas y al día siguiente se le dio sepultura. Le sobrevivieron su esposa, la actriz Ana María de Camacho, y quince hijos, nacidos de sus cuatro matrimonios.


(Tomado de: Todo México 1996. Resumen ilustrado de los acontecimientos más importantes registrados en México en 1995 para la actualización de la Enciclopedia de México. Kentucky, EUA, 1996)

jueves, 29 de diciembre de 2022

Abel Salazar

 


La muchacha gritó, pero en la lejanía de la noche nadie escuchó su voz. Germán Robles dio vuelo a su capa y se dispuso a encajar los afilados colmillos en el cuello deseado, pero inopinadamente apareció Abel Salazar, quien, arriesgando la vida, impidió que su amada recibiera el beso de la eternidad. Salazar no sabía que él mismo llegaría a ser inmortal gracias a esa película, El vampiro, filmada en 1956.

Abel Salazar nació en 1917. En 1941 debutó en el cine con la película La casa del rencor, de Gilberto  Martínez Solares, y a lo largo de carrera participó en más de cien cintas. Entre ellas destacaban Los tres García y Vuelven los García, protagonizadas por Pedro Infante, Víctor Manuel Mendoza y Sara García. Trabajó también en El conde de Montecristo, libre adaptación de la novela de Alejandro Dumas padre.

En 1967 dejó la actuación y se dedicó a producir y dirigir películas, actividades que dejó en 1983 después de realizar Mentiras, protagonizada por una digna representante del canto popular: Lupita D'Alessio. En ese año se le diagnosticó el mal de Alzheimer. A pesar ello incursionó de nuevo en la actuación, sus últimas apariciones en televisión fueron en las series Mi segunda madre y Senda de gloria.

Salazar tuvo varias parejas. En 1944 se casó con Alicia Cárdenas, hija del general Lázaro Cárdenas, quien fuera presidente de la República. En 1962 se casó con Rosita Arenas, y a partir de 1990 vivía con María Teresa Aguilar. En sus diferentes matrimonios procreó varios hijos.

Último sobreviviente de los Tres García, Salazar estaba considerado uno de los pocos vestigios de la llamada "época de oro" del cine nacional. Como consecuencia de su padecimiento crónico, Salazar sufrió una crisis respiratoria que le costó la vida. Falleció el 21 de octubre de 1995 en Cuernavaca, Morelos.

(Tomado de: Todo México 1996. Resumen ilustrado de los acontecimientos más importantes registrados en México en 1995 para la actualización de la Enciclopedia de México. Kentucky, EUA, 1996)

lunes, 29 de agosto de 2022

Claudio Brook

 


Actor versátil, hombre de bien, figura de contrastes, (lo mismo representaba los ideales humanistas de don Quijote de la Mancha que las blasfemias de Luis Buñuel), Claudio Brook fue un rostro privado del dominio público, reconocido al parejo por intelectuales y amas de casa.

Claudio Brook nació en la ciudad de México, en 1927. Estudió la carrera de contador público y finalmente decidió ser actor, gracias a las enseñanzas de Seki Sano, Salvador Novo y Fernando Wagner. Dotado de una admirable voz, se mantuvo cerca del quehacer cultural y se presentó en salas de conciertos como narrador de obras de música clásica acompañadas de texto. También fue frecuente su presencia en varias campañas publicitarias de televisión. En la década de 1980 participó en anuncios comerciales de los automóviles Chrysler.

Dobló voces, desdobló personajes para radio y fue anfitrión de eventos internacionales transmitidos por la televisión: concursos de belleza y entregas de premios cinematográficos.

Entre sus películas más connotadas se cuentan La vía láctea y El ángel exterminador, ambas de Luis Buñuel. Estas cintas ampliaron su radio de acción pues fueron exhibidas en todo el mundo con reconocimiento unánime a su desempeño como el sacerdote de la primera y el mayordomo de la segunda. Actuó en Viva María, dirigida por Louis Malle, con un reparto que incluía a Jeanne Moreau y Brigitte Bardot. Jospeh Losey lo dirigió en El asesinato de Trotsky.

El castillo de la pureza, dirigida por Arturo Ripstein, ofreció su interpretación más memorable: un enfermo mental que mantiene encerrada a su familia para que no se contamine con el mundo externo. Otros críticos preferían Simón del desierto, dirigida también por Luis Buñuel.

La obra musical El hombre de la Mancha basada en Don Quijote de la Mancha, la famosa novela del escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, amplió su fama al permanecer en cartelera por varios meses hasta llegar a las 300 representaciones. La misma puesta en escena se presentó en Broadway, Miami y la República Dominicana. Su papel protagónico en El vestidor fue aclamado por la crítica. En la obra representaba a un actor maduro en la cúspide del éxito artístico.

Brook gozó de una vida familiar plena. Se casó sucesivamente con las actrices Mercedes Pascual, Eugenia Avendaño y Alicia Bonet. Tuvo seis hijos: Claudia, Simón, Juan Carlos, Mauricio, Arturo y Gabriel.

Una de sus últimas apariciones en la pantalla fue en Cronos, de Guillermo del Toro, en la que representaba a un personaje cruel y poderoso, ávido de inmortalidad, siguiendo la mejor tradición del cine de terror estadounidense.

Claudio Brook murió a las 19 horas del miércoles 18 de octubre de 1995, víctima del cáncer que le aquejaba hacía varios meses.


(Tomado de: Todo México 1996. Resumen ilustrado de los acontecimientos más importantes registrados en México en 1995 para la actualización de la Enciclopedia de México. Kentucky, EUA, 1996)


lunes, 23 de mayo de 2022

Jesús Martínez "Palillo"

 


Apodado Palillo por su extraordinaria delgadez, el cómico tapatío fue azote de políticos y pillos, así como firme puntal de la risa y la emoción popular mexicanas.

Jesús Martínez Rentería nació en Guadalajara, Jalisco, el 13 de marzo de 1913. Huérfano de padre, estudió la primaria en el orfanato Luis Silva de aquella ciudad. Fue agente de tránsito, fotógrafo, sochantre de la catedral de su ciudad natal, novillero y cristero antes de iniciarse en la farándula, como corista del Teatro Principal de Guadalajara, a los 19 años.

Una afonía crónica cortó su breve experiencia lírica y lo empujó al humor. Empezó su carrera cómica en la carpa Teatro Salón Jalisco, como segundo actor, y en 1932 fue contratado por el Teatro Obrero. En 1934 se trasladó al Distrito Federal, trabajó en el Salón Mayab y en las carpas Ofelia, Moreno y Apolo. En 1937 fue contratado para actuar en el célebre Teatro Colonial, donde permaneció hasta su debut en el Follies Bergére en 1944. Desde el principio se hizo famoso por sus vigorosas sátiras políticas, que lo condujeron varias veces a la cárcel, a enfrentamientos físicos y a la clausura de funciones y teatros. En 1964, por ejemplo, el regente capitalino clausuró el Teatro Iris para evitar la representación de uno de sus sketchs: "El jurado de las Poquianchis".

Palillo escribió una columna en el semanario El Redondel durante varios años bajo el título de "Astillas de Palillo". La retomó, en 1994, en el diario deportivo Esto. También actuó en tres películas: Lo que el viento trajo, Ay Palillo, no te rajes (1944) y Palillo Vargas Heredia en 1947, ninguna de ellas recordada con gran entusiasmo por el actor. Como empresario artístico, creó la popular Carpa México.

Palillo fue un gran aficionado al futbol y fundó la Mutualidad Deportiva Nacional en ayuda de los deportistas incapacitados. Impulsó asimismo la construcción de la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, en el D.F., cuyo estadio principal fue bautizado con su nombre. Fue socio fundador de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) y un sindicalista muy tenaz. Falleció el 11 de noviembre de 1994, como consecuencia de un coma hepático, en la ciudad de México.

lunes, 9 de agosto de 2021

Mauricio Garcés

 


65

"LES TENGO UNA EXCELENTE NOTICIA: YA LLEGUÉ"

La vida de Mauricio Férez Yásbek esconde un secreto poco conocido. Uno de los galanes más famosos de México, el hombre que enamorara a cuanta mujer se le cruzara en el camino, el zorro plateado que hiciera suspirar en las pantallas del cine nacional a niñas, jóvenes y señoras, tenía mamitis. Hay quienes aseguran, Angélica María lo ha dicho en más de una entrevista, que el modisto de señoras nunca tomó una decisión sin consultarla antes con su madre.

Cuando Mauricio Férez era apenas un niño que jugaba en la calle y vivía feliz en el puerto de Tampico, en el estado norteño de Tamaulipas, su familia, de origen libanés, enfrentó los sinsabores que deja la penuria financiera. La empresa de su padre, que se dedicaba a la manufactura de productos derivados del petróleo, encontró la quiebra como consecuencia de la expropiación cardenista.

Asfixiados por la ruina económica, la familia Férez Yásbek viajó al Distrito Federal, donde se quedó a vivir con el apoyo de la familia materna del futuro actor. El padre de Mauricio, que no se repuso nunca de la desaparición de la empresa familiar, se replegó sobre la tristeza y la depresión mientras la madre tomaba el papel de mandamás. Día con día su influencia sobre los miembros de la familia fue mayor, hasta que no se hacía nada que ella no ordenara. Mauricio comenzó entonces a admirarla y adorarla, hasta el punto de venerarla mientras crecía en su corazón la vergüenza ante el nombre de su progenitor.

Fue ella quien sacó adelante a su hijo Mauricio, y fue también ella quien le recomendó, cuando éste se acercó al mundo de la farándula, que cambiara su nombre. "No, el nombre no -respondió Mauricio-, en todo caso el apellido de mi padre." Así nació, una tarde inspirada de domingo, Mauricio Garcés. La madre y el hijo, apoyados por el hermano de ella, José Yázbek, quien era un importante productor de cine, consideraron, con base en una idea que les parecía extraordinaria, que el joven necesitaba un apellido que le diera suerte y presencia, un apellido que empezara, dijo la madre, con una letra bendecida. Y eligieron la G, la misma que tan buena aura había dado a Clark Gable, Gary Cooper y Cary Grant, los ídolos de el criado malcriado.

Desde los inicios de su carrera y hasta que la muerte se la llevó con ella, Mauricio Garcés se empeñó por conseguir la admiración de su madre. Discuría con ella la conveniencia de los proyectos a los que se le invitaba y con ella ensayaba por las noches los guiones y los parlamentos de los días siguientes. Todas las frases que Mauricio Garcés hizo famosas fueron inventadas o aprobadas por la progenitora del galán del bigote delgadito durante las madrugadas interminables de los ensayos familiares. Los oídos que por primera vez escucharon "Arroooz", "Suertudota", "La traigo muerta", "Ha de ser terrible tenerme y después perderme", "Les tengo una excelente noticia: ya llegué" también fueron los que escucharon la tristeza del hombre que, deseado por todas las mujeres, no pudo nunca desear a ninguna. ¡Cuántos noviazgos dejó inconclusos Mauricio para poder llorar después en el regazo materno! ¡Cuántos corazones rotos por la mamitis del galán!

Cuando murió su madre, dicen quienes estuvieron presentes, Mauricio lloró un río entero. Pasaron muchos meses antes de que volviera a trabajar, durante los cuales el modisto de señoras se entregó a los vicios y la tristeza. Su afición por el tabaco alcanzó niveles insospechados, al punto de enfermar de sus pulmones. Años después, el 27 de febrero de 1989, durante una crisis causada por el enfisema pulmonar que padecía, Mauricio Garcés exhaló su último aliento. Para quienes lo querían fue un duro golpe; sin embargo, para quienes además de quererlo lo conocían a fondo, la tristeza dejada por su muerte fue aplacada por un piadoso pensamiento: "Ya está al lado de su mamacita".


(Tomado de: Marcelo Yarza - 101 Rumores y secretos en la historia de México, Editorial Grijalbo, Random House Mondadori, S.A. de C.V., México, D.F., 2008)

martes, 22 de diciembre de 2020

Ernesto Alonso


 Para finales de los años cincuenta era un actor consolidado. Había sido dirigido por los grandes: en cine por Luis Buñuel, en teatro por Salvador Novo, había compartido créditos con figuras de la talla de Miroslava, Jorge Negrete e Irasema Dilián, y había conquistado al público internacional.

Para entonces era famoso gracias a películas como Abismos de pasión, El jorobado (Enrique de Lagardere) y por supuesto, Ensayo de un crimen, que triunfó en Estados Unidos, Francia e Inglaterra.

Pero toda esa gloria pasada no lo haría pasar a la historia. Lo que realmente hará que Ernesto Alonso siempre sea recordado, son sus logros en televisión.

En el despunte de los años sesenta hizo un hueco entre sus compromisos y llegó para quedarse en la naciente industria telenovelera. Su carta de presentación, Cartas de amor, un melodrama de sólo 30 capítulos, luego Estafa de amor, Espejo de sombras y Niebla. Pero el verdadero brinco fue Las momias de Guanajuato, donde dejó constancia de su enorme creatividad que ya nunca descansaría. Su método: el experimento. Su gran logro: una nueva forma romántica, combinada con el suspenso, la acción y la aventura.

Hoy tiene 37 años de productor de telenovelas, y en su extraordinaria lista de éxitos están las históricas: Leyendas de México, La tormenta y Senda de gloria, las de humor negro como Doña Macabra y el controvertido thriller de la década de los ochenta: El maleficio.

B.G.

(Tomado de: Peña, Mauricio - Somos Uno, especial de colección, Las 100 estrellas del siglo XX. Año 7, núm. 1. Editorial Eres, S.A. de C.V., México, D.F., 1997)