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sábado, 5 de abril de 2025

Hortensia García Zavala

 


Semblanza de Hortensia García Zavala 


Por Reyna García Zavala


Hortensia se casó en 1976 con Ramón Cardona Medel, quien estaba preso desde septiembre de 1971. Había sido detenido en el Campo Militar Número 1 y luego en Lecumberri, Hortensia como parte de los Comandos Armados del Pueblo. Su esposo había sido militante del MAR y más tarde pasaría a integrarse a la Liga comunista 23 de Septiembre. En 1977 fue amnistiado, entonces vivieron juntos procreando un hijo de nombre Ramón.

En 1978, entre el 6 y el 9 de junio, fueron detenidos por la Brigada Blanca en la colonia Maravillas en Ciudad Nezahualcóyotl. Después de que fue detenida Hortensia nosotros no sabíamos si su hijo Ramón había sido desaparecido también. Nos dimos a la tarea de investigar su paradero y el de Hortensia y Ramón. El niño tenía 7 meses. Para nosotros era muy doloroso imaginarnos las torturas que estaría sufriendo, junto con sus padres. 

Afortunadamente un año después logramos su localización. Mi hermana había tenido la precaución de encargarlo poco antes de ser detenida. Durante veinticinco años he luchado con la esperanza de encontrar a mi hermana y a mi cuñado con vida. Fue hasta este año que localicé en los archivos de la Dirección Federal de Seguridad, recién abiertos, las fotografías de mi hermana y cuñado ya asesinados, en la que se observa, claramente, la tortura a la que fueron sometidos. Esas fotografías mataron mi esperanza de encontrarla viva, pero no mataron mi determinación de seguir luchando porque estos crímenes se aclaren y los responsables sean castigados y esos hechos no se repitan nunca más. 

Gracias.


(Tomado de: Aguilar Terrés, María de la Luz (compiladora) - Guerrilleras. Antología de testimonios y textos sobre la participación de las mujeres en los movimientos armados socialistas en México, segunda mitad del siglo XX. Ciudad de México, 2014).

sábado, 1 de marzo de 2025

Elisa Irina Sáenz Garza



Elisa Irina Sáenz Garza 

Por Adela Cedillo 


Bueno Elisa, como ya les había comentado, era una maestra regiomontana. Su hermano era el tercer responsable regional de las Fuerzas de Liberación Nacional. Elisa se incorporó a la guerrilla desde el 69. Fue la primera mujer de las Fuerzas de Liberación Nacional. Ella se casó con Raúl Sergio Morales Villarreal, quien también fue esposo de Dení, ella también fue la primera mujer que llegó a Chiapas al núcleo Emiliano Zapata, y bueno les voy a leer algo que escribió el compañero Alberto López Limón sobre ella. 

Elisa Irina Sáenz Garza, originaria de Monterrey, Nuevo León, y miembro de la Dirección Nacional de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, fue detenida-desaparecida junto con su esposo Raúl Enrique Pérez Gazque el 21 de marzo de 1974 en Ocosingo, Chiapas, por soldados pertenecientes al 46° Batallón de Infantería del Ejército Mexicano

Unidades del Ejército Mexicano y Dirección Federal de Seguridad detectaron en el Rancho "El Diamante", Municipio de Ocosingo, Chiapas, una base de entrenamiento del núcleo militar y dirigencia nacional de las Fuerzas de Liberación Nacional, integrada por César Germán Yáñez Muñoz (a) "Manuel" o "el hermano Pedro"; Juan Guichard Gutiérrez (a) "Calderón"; Carlos Arturo Vives Chapa (a) "Luis"; Raúl Enrique Pérez Gasque (a) "Alfonso", "Miguel" y Elisa Irina Sáenz Garza (a) "Carmen", "Blanca", "Murcia" y "María", quienes al ser descubiertos por elementos policiacos, huyeron hacia la sierra, pero posteriormente fueron detenidos Vives Chapa, Sáenz Garza y Pérez Gasque (bueno aquí solo quiero aclarar que fueron detenidos por separado).

Después del enfrentamiento sostenido con las fuerzas militares Elisa Irina y sus compañeros intentaron romper el cerco y escapar, a través de la sierra, sin embargo agotados por el esfuerzo y sin víveres decidieron hacer contacto con los habitantes del rancho de Santa Rita creyendo poder obtener las mercancías necesarias; no se percataron que los campesinos de esa zona eran simpatizantes y colaboradores de las fuerzas armadas. En un descuido fueron apresados por los habitantes quienes de inmediato se comunicaron con las tropas regulares a quienes los entregaron. 

Raúl Enrique Pérez Gazque, también miembro de la dirección nacional de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, esposo de Elisa Irina Sáenz Garza, en su declaración del 9 de abril de 1974 señaló que el 21 de marzo al ir a comprar una cajetilla de fósforos a la tienda fue detenido por la población civil de Santa Rita junto con su esposa Elisa Irina Sáenz Garza "Blanca" y amarrados los trasladaron a la cárcel, para que media hora más tarde lleguen elementos del Ejército para conducirlos a El Diamante, municipio de Ocosingo, Chiapas. Ya vendados en dicha población trasladaron al matrimonio a la zona militar de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

El 23 de marzo de 1974 fueron capturados por un grupo campesino campesinos que acompañaban a elementos del 46* Batallón de Infantería en el rancho de Santa Rita, municipio de Ocosingo, Chiapas. Los combatientes Elisa Irina Sáenz Garza y a Raúl Enrique Pérez Gázque miembros del grupo guerrillero Fuerzas Armadas de Liberación Nacional. De inmediato fueron trasladados al cuartel militar de Tuxtla Gutiérrez, donde comenzaron a ser torturados para obtener toda la información posible sobre las actividades y miembros de su organización revolucionaria. A las 07:00 hrs. del 1 de abril, procedente del Distrito Federal arribó Aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez el avión tipo C-47 matrícula 6006 de la Fuerza Aérea Mexicana para trasladar al Campo Militar No. 1 tanto a Elisa Irina Sáenz Garza como Raúl Enrique Pérez Gazque. Dicho avión despegó de Tuxtla Gutiérrez a las 18:05 horas y se estimó su arribo a la ciudad de México a las 21:00 horas de ese mismo día. 

Se ha intentado extraoficialmente que la opinión pública crea que murieron en la Sierra Lacandona de Chiapas, eludiendo la responsabilidad que tienen las fuerzas armadas en su detención-desaparición.

Elisa Irina Sáenz Garza y Raúl Enrique Pérez Gazque fueron llevados al Campo Militar No. 1, donde rindieron declaración bajo tortura. Desde el 9 de abril de 1974 no se sabe nada de ellos, pero en sus expedientes, fechados en 1980, la Dirección Federal de Seguridad anotó lacónicamente que ambos habían muerto ese año. Si estos sujetos cometieron la atrocidad de tener a Elisa seis años en un sótano, en una cárcel clandestina, en el Campo Militar No. 1, es algo que se nos debe aclarar y también dónde están sus cuerpos, qué hicieron con ellos. 


(Tomado de: Aguilar Terrés, María de la Luz (compiladora) - Guerrilleras. Antología de testimonios y textos sobre la participación de las mujeres en los movimientos armados socialistas en México, segunda mitad del siglo XX. Ciudad de México, 2014).

lunes, 20 de diciembre de 2021

Semana del 19 al 26 de enero de 2002


Sábado 19 

Indígenas prestan tierras a guerrilleros.

El dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Morelos, Albino Franco Escobar, revela que hay poblaciones en ese estado que protegen a grupos guerrilleros como las FARP y el ERPI, al grado de ofrecer sus terrenos para realizar diversas acciones de entrenamiento.


Domingo 20

La PGR investiga desvío por mil 100 mdp en Pemex.

El secretario de la Contraloría, Francisco Barrio, informó que en Petróleos Mexicanos se han detectado manejos irregulares de recursos públicos que fueron entregados al sindicato de esa paraestatal, lo que está siendo investigado por la Procuraduría General de la República, aunque no confirmó si ese dinero se usó con fines partidistas o electorales a favor del ex candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida.

Dijo que la Secodam ya presentó dos denuncias por mal manejo de dinero en esa paraestatal, irregularidades detectadas en dos partidas que ascienden a mil 100 millones de pesos.

Los auditores encontraron movimientos de recursos públicos que no podían ser justificados pero que habían sido entregados al Sindicato de Trabajadores de la República Mexicana.


Lunes 21

Fraternidad, el Solidaridad de Fox.

Josefina Vázquez Mota, secretaria de Desarrollo Social, anunció que la nueva política social que en breve dará a conocer el presidente Vicente Fox, incluirá el apoyo a las jefas de familia y recursos para combatir la pobreza urbana, las adicciones y la delincuencia. Según investigación de MILENIO Diario, lo que fue el programa Solidaridad para el sexenio de Carlos Salinas, se convertirá en Fraternidad para el gobierno foxista.


Martes 22

Labastida se deslinda.

Francisco Labastida Ochoa se deslindó de la investigación iniciada por la PGR por presunto desvío de recursos en Pemex, y rechazó sentirse perseguido por el nuevo gobierno y temer al peso de la ley. No obstante, consideró "desafortunado" que se den a conocer investigaciones sin concluir.


Miércoles 23

Fox presenta el banco para pobres.

Un nuevo sistema financiero para el pueblo -para los pobres- presentó el presidente Vicente Fox con el anuncio del nacimiento del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi). También dio inicio al primer programa social denominado Contigo, que sustituye a Progresa y Procampo.


Jueves 24

El segundo piso al Viaducto, sin aval técnico.

A pesar de que el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, emitió la orden de iniciar la construcción del segundo piso en Viaducto y Periférico, autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales y de la Comisión Ambiental Metropolitana argumentan que no existe un proyecto científico y social que avale su eficiencia.


Viernes 25

EU pide la extradición de Villanueva.

El fiscal de Distrito de la ciudad de Manhattan, James Comey, y el director de la agencia Antinarcóticos (DEA), Asa Hutchinson, solicitaron la extradición de Mario Villanueva y la de los presuntos narcotraficantes Alcides Ramón Magaña, El Metro, y Gilberto Garza García, El Güero Gil, para ser procesados por la justicia de Estados Unidos.


Sábado 26

Megaproyecto carretero del sexenio, anuncia Fox.

Un ambicioso programa carretero para este sexenio, anunció ayer el presidente Vicente Fox, en el que se tiene previsto construir 7 mil 400 kilómetros más de carreteras de"altas especificaciones técnicas", que se sumarían a los 11 mil kilómetros ya existentes, un incremento de casi 63 por ciento.

En el proyecto, que debe concluir en el 2006, se invertirán 72 mil 500 millones de pesos, y el gobierno federal planea poner en práctica para su financiamiento la participación de de los gobiernos federal, estatales y municipales, además de la iniciativa privada y las bancas nacional y extranjera.

Fox dijo que este año el presupuesto federal para inversión de carreteras e infraestructura crece en 85 por ciento, duplicándose así el monto del 2001, mientras se eleva en 25 por ciento el recurso destinado a la conservación de las vías de comunicación.


(Tomado de: Milenio 5 años, 2000-2005. Milenio Diario S.A. de C.V., Monterrey Nuevo León, 2005) 

jueves, 14 de octubre de 2021

¿Quién protegió a Fidel Castro en México?

 


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¿Quién protegió a Fidel Castro en México?


Fidel Castro había peleado contra el dictador Batista en el cuartel Moncada en 1953, por lo que tiempo después se asiló en México, quizás bajo la protección tradicional que este país daba a los perseguidos políticos, aunque no está claro si existió un trámite formal para ello.

Una vez en México, donde permaneció entre 1955 y 1956, y donde conoció al Che Guevara, se dedicó a organizar la revolución cubana. Para disimular sus actividades subversivas trabajaba como fotógrafo ambulante, actividad de la que difícilmente podría haber obtenido dinero para mantenerse, adquirir las armas necesarias, los lugares de entrenamiento y el barco Granma que lo condujo hasta Cuba, junto con su cuerpo de expedicionarios.

Para entonces, tanto Batista como el dictador Trujillo, de la Repùblica Dominicana, tenían espías en México que se reunían con agentes de inteligencia del país en el café La Habana, situado en el centro de la ciudad, y en el restaurante Los Pinos, en la colonia Noche Buena, al sur de la metrópoli. Allí intercambiaban información. Parecería prácticamente imposible que, por lo tanto, los espías cubanos no supiesen de las intenciones de Fidel Castro. Vale la pena, por tanto, preguntarse quién o quiénes protegían o protegieron al revolucionario.

Los rumores dicen que a Castro lo protegía el capitán Fernando Gutiérrez Barrios, destacado miembro de la Federal de Seguridad, policía política del gobierno mexicano. De hecho, Fidel Castro y Gutiérrez Barrios mantuvieron una buena amistad hasta que el entonces senador por Veracruz murió, en el año 2000. Ese mismo año, el espía cubano Jorge Maseró señaló a Gutiérrez Barrios, "el sabueso del sistema", como el personaje que avaló las operaciones clandestinas que los guerrilleros llevaron a cabo en México. Y aseguró, además, que éste protegía y apoyaba a diversos cubanos desde la nómina del gobierno mexicano, amén de que se hizo de la vista gorda ante lo que los revolucionarios realizaron durante su estancia en el país.

Don Fernando también aparece en los documentos desclasificados de la CIA como el agente mexicano que apoyó a Castro y al Che, por lo que se puede suponer que trabajó coordinadamente con ellos. Hay quienes llegan a decir incluso que fue Gutiérrez Barrios quien consiguió las armas que fueron transportadas en el Granma.

Castro poco ha hablado de su etapa en México, apenas lo ha hecho de manera anecdótica. Lo que es un hecho es que, en la oficina de Gutiérrez Barrios, hasta el último día de su vida, podía verse, sobre el escritorio del veracruzano, un retrato del ex presidente cubano.

El rumor, señalemos por último, también asegura que las armas con que se hizo la Revolución se guardaban en el fondo de una alberca en una residencia del Pedregal, en la ciudad de México, y que el campo de entrenamiento de los guerrilleros estaba protegido por agentes de la Federal de Seguridad.


(Tomado de: Marcelo Yarza - 101 Rumores y secretos en la historia de México, Editorial Grijalbo, Random House Mondadori, S.A. de C.V., México, D.F., 2008)




lunes, 27 de septiembre de 2021

Nicolás Romero

 


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Nicolás Romero (1827-1865)

Fue un jinete excepcional. Recorría las veredas de los estados de México, Michoacán y Guerrero cual si hubiera nacido guerrillero. Su instinto le ayudaba a desaparecer cuando no quería ser visto y a atacar cuando nadie lo esperaba. Era una calamidad para el enemigo, que veía burlados todos sus intentos para capturarlo. El hidalguense jamás recibió instrucción militar, y sin embargo las tropas del mejor ejército del mundo se vieron incapaces de frenar las escaramuzas de Nicolás Romero, "El león de las montañas".

Sus manos estaban hechas para el trabajo duro. Su jornada laboral comenzaba muy temprano y terminaba tarde. Así es la vida de quienes tienen que trabajar para mantener a sus familias día con día. Desde joven tuvo la oportunidad de trabajar en la pujante industria textil que se desarrollaba en la Ciudad de México. Como textilero, gozó de cierta tranquilidad económica, aun y cuando no pudo ascender dentro de las clases sociales. Nicolás Romero luchaba por vivir al día. En varias ocasiones, de acuerdo con las ondulaciones de la economía nacional, cambiaba de empresa. Llegó incluso a trabajar en fábricas en el entonces lejano poblado de Tlalpan. En otras se dedicaba a la agricultura. Así que cuando tuvo la oportunidad de servir a su patria, con la fortaleza de los justos, no dudó en hacerse a las armas.

Sus ideales eran republicanos y patriotas. No contaba con experiencia en las armas cuando se unió al grupo de Aureliano Rivera durante la Guerra de Reforma. Fue ahí donde aprendió la táctica y estrategia de la guerra de guerrillas. Sus operaciones tuvieron gran éxito y fueron de mucha importancia para la causa liberal. Con esa experiencia, Romero comenzó a forjarse como hombre, como guerrillero y héroe.

Cuando supo que un invasor extranjero pretendía controlar el país, no dudó en enfrentarlo. De inmediato se unió a las tropas de Vicente Riva Palacio y a su lado participó en las campañas de Michoacán, Guerrero, Querétaro y el Estado de México. Una y otra vez consiguió sorprender a las tropas francesas. Muy pronto, Romero se convirtió en uno de los enemigos más peligrosos del imperio de Maximiliano de Habsburgo.

Los franceses lo buscaron exhaustivamente. Durante días y meses siguieron su huella sin poderlo capturar, hasta aquel fatídico día en que se enfrentó al ejército imperial en la cañada de Papanzidán, en el estado de Michoacán. Después de una fuerte batida, Romero fue hecho prisionero y conducido a la Ciudad de México en donde se le juzgó. La sentencia era de todos conocida y fue fusilado el 11 de marzo de 1865 en la plazuela de Mixcalco.


(Tomado de: Tapia, Mario - 101 héroes en la historia de México. Random House Mondadori, S.A. de C.V. México, D.F., 2008) 

jueves, 25 de marzo de 2021

Batalla de Corralchén, 1993


Primer enfrentamiento armado entre milicianos del EZLN y una compañía del Ejército el 22 de mayo de 1993, en la sierra de Corralchén, en el municipio de Ocosingo, con un saldo de varios muertos de ambos lados.

Corralchén era un campamento zapatista para entrenar a sus combatientes. Cuando fue ocupado por el ejército se descubrieron mapas, equipos de comunicación, computadoras, dormitorios, área de tiro y planta de luz propia.

Sin embargo, el Gobierno federal no aceptó que se trataba de un campamento guerrillero, pues no quería ahuyentar a los inversionistas ante la inminente entrada en vigor del TLC.

(Tomado de: Roldán Quiñones, Luis Fernando. Diccionario irreverente de Política mexicana. Con ilustraciones de Helguera. Grijalbo/Random House Mondadori, S.A. de C.V. México, D.F., 2006)


lunes, 15 de febrero de 2021

Crimen de Estado

 

(Matanza de Acteal, Chiapas)

Asesinato o desaparición forzada de persona(s) o miembros de la clase política, que el imaginario colectivo tiene la certeza que fue planeado y ejecutado desde las estructuras de poder del régimen.

Crímenes de Estado memorables [hasta 2001]

1968. Matanza de Tlatelolco. Decenas de estudiantes fueron asesinados el 2 de octubre por las fuerzas de seguridad del Estado.

1971. Matanza del Jueves de Corpus. El 10 de junio, fueron asesinados decenas de estudiantes en el D.F.

1984. Manuel Buendía, periodista asesinado en el D.F. el 30 de mayo.

1988. Francisco Ovando y Román Gil, militantes del FDN [Frente Democrático Nacional] asesinados en el D.F. el 2 de julio.

1993. Juan Jesús Posadas Ocampo. Arzobispo de Guadalajara, asesinado en esa ciudad el 24 de mayo.

1994. Luis Donaldo Colosio. Candidato del PRI a la presidencia de la República, asesinado en Tijuana el 23 de marzo.

1995. Matanza en Aguas Blancas [Guerrero]. 17 campesinos afiliados a la OCSS [Organización Campesina Sierra del Sur] fueron asesinados el 28 de julio.

1997. Matanza de Acteal [Chiapas]. 45 campesinos fueron masacrados en Chenalhó el 22 de diciembre.

2001. Digna Ochoa y Plácido. Abogada del Centro Pro y defensora de presos políticos, asesinada en el D.F. el 19 de octubre.

(Tomado de: Roldán Quiñones, Luis Fernando. Diccionario irreverente de Política mexicana. Con ilustraciones de Helguera. Grijalbo/Random House Mondadori, S.A. de C.V. México, D.F., 2006)

martes, 26 de enero de 2021

Criminales de Estado

 

Conjunto de gobernantes, funcionarios de gobierno, altos mandos de las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad que planearon, ordenaron y ejecutaron crímenes de lesa humanidad, desde las estructuras de poder del régimen, en contra de determinados grupos sociales.

Criminales de Estado sobresalientes:

Luis Echeverría Álvarez, presidente de la República (1970-1976), planeó y ordenó la matanza de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968, la matanza del jueves de Corpus del 10 de junio de 1971 e inició la guerra sucia de 1974-81.

Miguel Nassar Haro, comandante de la Brigada Blanca, acusado de cientos de desapariciones y torturas de guerrilleros en las décadas de los setenta y ochenta. Director de la DFS (1978-82).

Luis de la Barreda Moreno, director de la DFS (1970-1976), acusado de desaparecer a cientos de guerrilleros.

Arturo Acosta Chaparro, general del ejército acusado de perseguir, torturar y desaparecer a 143 guerrilleros del Partido de los Pobres entre 1975-79 en la Costa Grande de Guerrero. 

Francisco Quirós Hermosillo, general del ejército, coacusado de los mismos delitos que el anterior.

(Tomado de: Roldán Quiñones, Luis Fernando. Diccionario irreverente de Política mexicana. Con ilustraciones de Helguera. Grijalbo/Random House Mondadori, S.A. de C.V. México, D.F., 2006)

lunes, 14 de diciembre de 2020

Corrido de Nicolás Romero

 


Viene Nicolás Romero,

como valiente y osado,

con Aureliano Rivera

que al mocho ya ha derrotado.


Es impetuoso y ardiente,

y combate con valor

al francés y al mexicano

que se ha unido al traidor.


En cien acciones de guerra

como valiente ha lucido,

Michoacán fue ya testigo

de sus hechos singulares.


-Ahora sobre ellos, muchachos

-grita Nicolás Romero-,

vamos a desbaratarlos

cual manada de borregos.


El francés retrocedía,

cuando miraba al valiente,

que con grandiosa osadía,

con su guerrilla combate.


Ganó en acciones de guerra,

y combatió valeroso,

con su espada que blandía

se portó como un coloso.


Michoacán fue la guarida,

fue el sitio de sus hazañas;

y como buen guerrillero

tuvo siempre buenas mañas.


Era el rayo de la guerra

ese rústico campeón,

y no había otro tan valiente

en todita la nación.


Los franceses le temieron,

porque él no conocía el miedo,

y a su nombre a más de cuatro

se les arrugaba el cuero.


En las guerras contra Francia

fue el primero entre los bravos,

ya que siempre repetía:

-México no tiene esclavos.


En Tacámbaro y por Ario,

y lo mismo en las montañas,

se batió como guerrero;

grandes fueron sus hazañas.


Riva Palacio decía:

-Ahora sí que venceremos,

viene Nicolás Romero,

y a franceses comparemos.


Toditos los combatientes

reconocieron su hombría,

y él en su caballo moro

su machete así blandía.


Estando ya por Zitácuaro,

le vinieron a decir

que el francés con sus legiones

lo atacaba y debía huir.


Él les respondió altanero;

-Combatiré con denuedo,

que soy puro mexicano,

y no conozco yo el miedo.


A inmediaciones del pueblo

fue la acción y la perdieron

los valientes de Romero,

que a la mala sucumbieron.


Él ya sólo busca abrigo

en las ramas de árbol grande,

mas al fin lo descubrieron,

sin que él pidiera las frías.


Un gallo lanzó un volido,

n'el árbol buscó refugio,

cuando vió que perseguido

se le llegaba su turno.


Ésa fue su perdición

y no hubo ya componendas,

y sorprendido en el punto

le pusieron centinelas.


Lo trajeron prisionero,

a la mera capital,

y sin ningún miramiento

le aplicaron el dogal.


En la plaza de Mixcalco,

al sonido de la diana,

fue matado aquel valiente

a la luz de la mañana.


Antes de la ejecución

-¡Viva México! -decía-,

mátenme, que al cabo a ustedes

se les llegará su día.


El año sesenta y cinco,

miren lo que sucedió:

un valiente entre los bravos,

por valiente se murió.


Nicolás Romero fue

el guerrillero afamado

que con nobleza y valor

por doquiera fue aclamado.


Vuela, vuela, palomita,

llévale la despedida

a ese que murió luchando

por la patria tan querida.

(Tomado de: Mendoza, Vicente T. – Corridos mexicanos. Lecturas Mexicanas #71; 1a serie. Fondo de Cultura Económica, México, D.F., 1985)



viernes, 6 de noviembre de 2020

Muere cabecilla de Liga 23 de septiembre, 1976

Pereció el cabecilla visible de la Liga 23 de Septiembre en el intento de secuestro

*Jiménez Sarmiento dirigió el asalto a Margarita López Portillo

Por JOAQUÍN HERRERA

Acribillado por 20 tiros de metralleta, por lo menos, fue muerto ayer el cabecilla visible de la Liga Comunista 23 de Septiembre, David Jiménez Sarmiento, al intentar secuestrar a la señorita Margarita López Portillo, hermana del licenciado José López Portillo.

(David Jiménez Sarmiento. Fuente: web)

Agentes de seguridad que custodiaban a Margarita se enfrentaron a los activistas que tendieron la emboscada en la colonia Condesa.

Persiguieron al coche en que ella iba seguido de otro, durante casi un kilómetro en una trayectoria en forma de "L" a partir de Nuevo León y la avenida Alfonso Reyes, hasta Juan Escutia;

Al defenderla fueron ametrallados el chofer y tres guardias de seguridad, uno de estos últimos murió y los otros agonizan en el Hospital Central Militar.

El guardia muerto se llamó Salvador Vega Chávez. Los heridos, Salvador Camarena, Rigoberto Reynoso y José Guadalupe Ramírez; éste último, el chofer.

Después de perseguir varias cuadras a los dos coches en cuestión, en uno de los cuales iba Margarita, un vehículo en que estaba Jiménez Sarmiento interceptó a aquéllos cuando llegaban a Atlixco y Juan Escutia; David se paró a media calle y en posición de tirador disparó la metralleta de frente. Destrozó totalmente el parabrisas del coche Rambler Classic en que iba Margarita.

David y otros cómplices suyos trataron de impedir que siguieran aquéllos en su huida y sobrevino el tiroteo. Los hampones, en medio de la calle -narrarían después a EL UNIVERSAL los testigos-, dispararon a "boca de jarro".

Por lo menos con dos metralletas dispararon al parabrisas del Rambler y destrozaron el cristal; perforaron la carrocería. Varios proyectiles alcanzaron al chofer en la cabeza, el cuello y el tórax. Otros tiros hicieron blanco en los dos guardaespaldas que apenas pudieron sacar sus armas para repeler la agresión, en desventaja. Ellos portaban pistolas y sus atacantes fusiles ametralladoras y metralletas calibre 22 (EL UNIVERSAL localizó un proyectil en un establecimiento cercano). Rigoberto Reynoso, uno de los agentes que iban en el automóvil que seguía al Rambler, disparó contra uno de los armados con metralleta y lo derribó a tiros. Inmediatamente expiró; es el activista más tarde identificado como David Jiménez Sarmiento.

En respuesta, una de las mujeres disparó contra él, lesionándolo.

El chofer, herido, obligó a Margarita a esconderse bajo los asientos del coche; los dos agentes, también heridos, la protegieron con sus cuerpos.

El tiroteo -de escasos segundos- pareció a los comerciantes, amas de casa, niños y trabajadores que cruzaban, una "eternidad". 

En el crucero de Atlixco y Juan Escutia, donde fue la emboscada, quedaron tirados el activista y un agente, muertos.

Ante la agresión con ráfagas de metralleta, el chofer logró virar al vehículo que los emboscadores usaron, enfiló por Juan Escutia, ya casi sin poder ver, a unos metros trepó el coche y casi lo "untó" en el camellón central para cruzar hacia la calle de Amatlán, en un último intento por salvar a Margarita, pero al tomar la bocacalle, perdió el sentido y se estrelló en la esquina.

En ese momento uno de los atacantes bajó de su coche, corrió con una bomba en la mano y la arrojó al vehículo de Margarita. Ella estaba atrapada bajo los cuerpos de los heridos. Trató de salir incorporándose; logró abrir la puerta.

En ese momento, a unos 80 metros sobre esa acera, en donde vive su madre, los guardias que custodiaban la entrada se percataron de la agresión y corrieron desenfundando sus armas. Llegaron, sacaron a Margarita, gritándole que se agachara y avanzara a rastras. La gente, afuera, desesperada le gritaba que se refugiara en una casa para que evitara otra posible ráfaga. Uno de los guardias llegó hasta el automóvil, sacó la bomba y la lanzó a varios metros. El artefacto no estalló.

Margarita casi se arrastró para llegar al portón abierto de la casa de Amatlán número 5.

Llena de pavor entró a la vivienda, trató de serenarse hasta que llegaran los agentes a protegerla.

Mientras tanto, los guardianes de la casa de la señora Refugio Pacheco de López Portillo, que había llegado al lugar, persiguieron a los hampones, que salieron en desbandada, usando reversa. Entraron en sentido contrario por Juan Escutia y enfilaron al Norte. Se sabe que luego se enfrentaron a los agentes que les siguieron, en el Parque España.

En unos 15 minutos la noticia se había extendido como reguero de pólvora. "El Universal Gráfico", que estaba saliendo de las rotativas, detuvo su tiro para dar la noticia, ganándola a todos los medios de difusión.

El Presidente Echeverría ordenó una movilización policiaca especial. El licenciado José López Portillo llegó, a unos 45 minutos de ocurrido esto, para atender a su hermana. Luego ambos acudieron a la casa de su mamá para decirle que todo estaba bien. La señora viuda de López Portillo, quien ha estado enferma en los últimos días, sufrió una impresión que de inmediato controló el médico de la familia con un sedante.

Durante la tarde, la señora y su hija ya se habían tranquilizado.

Al lugar acudieron las ambulancias 10 y 11 de la Cruz Roja, levantaron a los tres heridos, Salvador Camarena Benítez, Rigoberto Reynoso Valdés y José Guadalupe Ramírez Jáuregui (el chofer) para llevarlos al Hospital Central de la Cruz Roja; luego se ordenó que fueran trasladados al Hospital Central Militar.

Versiones no confirmadas por las autoridades, indican que hay varios detenidos que fueron remitidos al Campo Militar Número Uno, así como a la Dirección General de Policía y Tránsito.

ANTECEDENTES DE JIMÉNEZ SARMIENTO

En el año de 1972 era miembro del grupo delictivo que se hacía llamar "Patria o Muerte" y como tal participó en el robo a la joyería "Auriaga" y la armería "Armas y Deportes", S. A. En marzo de ese mismo año asaltó, junto con los miembros de dicho grupo, una camioneta de Banco del Atlántico, una estación del Metro y las oficinas de la Unidad Habitacional CTM.

En noviembre de 1972 atracaron la zapatería "Tres Hermanos".

En enero de 1973 participó en el asalto a la terminal de autobuses "Colonia del Valle" y dos días más tarde en el de la panificadora "Bimbo". Posteriormente militó entre los delincuentes que formaban la gavilla denominada "Lacandones".

En noviembre de ese año, ya ostentándose como jefe de la Brigada Roja "Liga Comunista 23 de Septiembre", asaltó una caseta de la Policía Auxiliar en la colonia Lindavista. En el mes de enero de 1974 participó en un atraco a "Industria Eléctrica de México" (IEM), asesinando a un policía.

El 14 de febrero de ese año tomó parte en la muerte de cuatro soldados de la escolta de un tren en Xalostoc, Méx. El 22 de junio de 1974 asaltó la caseta de la Policía Auxiliar de la colonia "7 de noviembre".

En junio de 1974 dirigió el atraco a la pagaduría del hospital de Pemex ubicado en la colonia Petrolera.

En octubre de 1974 robó a la compañía "Koblenz" y la sucursal Viveros de la Loma del Banco Nacional de México.

El 10 de diciembre de 1974 se realizó un asalto simultáneo por la"Brigada Roja" de la "Liga Comunista 23 de Septiembre" a los bancos de Comercio y Nacional de México, en la colonia Río Blanco. Obtuvieron dos millones y 400,000 pesos, respectivamente; mataron a cinco policías e hirieron a dos más. El 28 de enero de 1975 tomó parte en el asesinato de un policía industrial y del secretario general de la Sección 49 del SUTERM, en la  General Electric de Cerro Gordo, Estado de México, Domingo Salgado Valle.

El 25 de abril de ese año asaltó al Banco de Comercio en Villa Coapa, DF, con botín de $206,000.00 y mató a nueve policías y tres civiles.

El 6 de mayo de 1976 asesinaron a ocho elementos, entre los que figuraron miembros de la escolta de Mario Vázquez Raña, guardianes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como personas ajenas.

El 25 de mayo de 1976 secuestró a la hija del embajador de Bélgica, Nadine Chaval Carrase, por la que obtuvieron $5.1000,000.00.

El 4 de junio de 1976, en la comandancia de la Policía Auxiliar de Ciudad Azteca, asesinaron a seis policías auxiliares cuando pasaban lista, e hirieron a tres elementos más.

(Tomado de: Hemeroteca El Universal, tomo 7, 1976-1985. Editorial Cumbre, S.A. México, 1987) 

lunes, 22 de junio de 2020

Acuerdos de San Andrés Larráinzar, 1996


Documento firmado entre los representantes del EZLN [Ejército Zapatista de Liberación Nacional] y el gobierno federal el 16 de febrero de 1996, que sienta las bases para poner fin al conflicto armado en Chiapas y establecer una nueva relación entre el Estado y los pueblos indígenas.
Las mesas de trabajo se celebraron del 20 de abril de 1995 al 16 de febrero de 16 de febrero de 1996. El Acuerdo estuvo atestiguado por la CONAI [Comisión Nacional de Intermediación], los medios de comunicación (nacionales y extranjeros) y miembros de la sociedad civil.
Los Acuerdos son un paquete de cuatro documentos en donde las partes fijan una serie de principios para establecer una nueva relación entre los pueblos indígenas y el Estado.

¿Cuáles son los principales compromisos de los Acuerdos?
-Reconocer a los pueblos indígenas en la Constitución el derecho a la autodeterminación en su modalidad de autonomía.
-Impulsar cambios jurídicos que amplíen su participación y representación jurídica.
-Garantizar el pleno acceso a la jurisdicción del Estado y reconocer la aplicación de sus sistemas normativos.
-Promover sus manifestaciones culturales.
-Asegurar su educación y capacitación y garantizar la satisfacción de sus necesidades básicas.
-Impulsar la base económica de los pueblos indígenas.
-Proteger a los indígenas migrantes.
-Garantizar el acceso de los pueblos a los medios de comunicación, su propiedad y administración.
-Reconocer la facultad de los municipios indígenas para asociarse libremente con el fin de promover su propio desarrollo.
-Elegir a sus autoridades y ejercer sus formas de gobierno interno de acuerdo con sus normas internas.
-Acceder de manera colectiva al uso y disfrute de los recursos naturales en sus territorios.

(Tomado de: Roldán Quiñones, Luis Fernando. Diccionario irreverente de Política mexicana. Con ilustraciones de Helguera. Grijalbo/Random House Mondadori, S.A. de C.V. México, D.F., 2006)

viernes, 22 de mayo de 2020

Liga Comunista 23 de septiembre

Grupo armado urbano constituido el 15 de marzo de 1973 en Guadalajara con la fusión de varias organizaciones radicales para derrocar al estado burgués y proimperialista e instaurar un sistema socialista. La Liga fue exterminada por la Brigada Blanca, quien ejecutó y desapareció a sus combatientes durante la guerra sucia.

¿Qué organizaciones crearon la Liga?
-Los Enfermos
-Los Guajiros
-Los Lacandones
-Movimiento de Acción Revolucionaria [MAR]
-Federación de Estudiantes Revolucionarios

Acciones relevantes de la Liga:
-El 17 de septiembre de 1973 secuestró en Monterrey al industrial Eugenio Garza Sada, quien murió a consecuencias de las heridas de bala que recibió.
-El 10 de octubre de 1973 secuestró al empresario Fernando Aranguren Castelo, quien apareció muerto diez días después con un balazo en el rostro.

(Tomado de: Roldán Quiñones, Luis Fernando. Diccionario irreverente de Política mexicana. Con ilustraciones de Helguera. Grijalbo/Random House Mondadori, S.A. de C.V. México, D.F., 2006)

viernes, 3 de abril de 2020

Chinaco

(del náhuatl tzinnácatl, andrajoso). Hombre que combatía en grupos irregulares al lado de liberales y juaristas entre 1857 y 1867. Se dio este apodo a los guerrilleros liberales, porque iban pobremente vestidos y equipados; con el tiempo, se extendió a todos los juaristas. La palabra chinaco no es exclusiva de esa época, pues 30 años antes el artista alemán Mauricio Rugendas pintó a un jinete mexicano llamado Chinaco.

(Tomado de: Enciclopedia de México, Enciclopedia de México, S.A. México, D.F. 1977, volumen III, Colima-Familia)

viernes, 27 de marzo de 2020

Levantamiento guerrillero en Chiapas III

No es la primera guerra que se libra en Chiapas. Tampoco es la primera vez que el obispo de la diócesis de San Cristóbal juega un papel destacado. Ya en 1914 el obispo Francisco Orozco y Jiménez, que después sería célebre protagonista de la guerra cristera como arzobispo de Guadalajara, encabezó una lucha donde los indios, marginados como hoy, fueron utilizados en contra de las autoridades porfiristas [sic].
En esos mismos años los hacendados de Comitán formaron su propio ejército "revolucionario" bajo el mando de Alberto Pineda, quien terminó uniéndose con Tiburcio Fernández, hasta que en 1920 pactaron con las autoridades federales.
La enumeración de luchas guerrilleras, de pequeñas guerras internas en la entidad es larga. En todas ellas hay un patrón de alianzas y enfrentamientos casi chuscos. Los compañeros de una gesta se convierten, poco tiempo después, en enemigos. Todos, sin excepción, quieren repartirse el botín mientras los campesinos y los indígenas siguen viviendo en las peores condiciones.
En los años cuarenta la propiedad de la tierra convoca a enfrentamientos violentos. En Zinacantán una resolución presidencial, para citar un ejemplo, que otorgaba la propiedad de fincas locales a campesinos, sólo pudo ser ejecutada después de un combate, largo y pleno de muertes, donde los campesinos se armaron y ocuparon sus tierras. Pese a ello le tomó 17 años al gobierno federal, reconocerles sus derechos, bajo el mandato del Presidente Ruiz Cortines.

(Tomado de: Arvide, Isabel - Crónica de una guerra anunciada. Grupo Editorial Siete, S.A. de C.V. México, 1994)

viernes, 24 de enero de 2020

Levantamiento guerrillero en Chiapas II

Solo, en verdad solo, como únicamente puede estar un hombre con la historia sobre sí, Carlos Salinas de Gortari optó por la prudencia. Al menos en las primeras horas siguientes al "ataque" guerrillero de que fueron objeto varias poblaciones chiapanecas. La decisión le pertenece por entero, tanto como su consecuente responsabilidad.
Porque así lo quiso, porque así entiende el Primer Mandatario el mando que le otorgó y le ha sostenido el pueblo, no respondieron de inmediato las fuerzas armadas, según lo dicta la Constitución, en defensa de la soberanía.
Optó por salvar vidas, y seguramente lo consiguió en alguna medida.
También por la búsqueda de una salida, de una solución concertada, negociada o simplemente menos dramática, menos criticada en el exterior. Es ovbio que su intención, como estadista, fue la de evitar que bajo sus órdenes el Ejército sofocase lo más semejante a una asonada subversiva que hemos vivido en la historia moderna.
Contra todas las leyes, por encima de la más elemental convivencia social, sin otra bandera que derrocar a un gobierno constitucional y legítimo, que destruir a su Ejército, cientos -quizá miles- de hombres perfectamente armados, uniformados como lo que son: miembros de otro ejército, le declararon la guerra a México. Dentro de nuestro propio país. Y la respuesta fue permitirlo.
Esta realidad tiene que estremecer la conciencia colectiva de la Nación.
Si lo mismo: tomar alcaldías, estaciones de radio local, matar policías, lo hubiesen hecho fuerzas extranjeras, todos, un todo muy amplio, hubiésemos pedido a gritos que nuestros soldados los expulsaran. Los sometiesen al orden legal, los hicieran pedazos por su osadía contra todo lo establecido, es decir, contra la sociedad en su conjunto.
¿Por qué se mostró un rostro de paciencia, de larga paciencia, en respuesta al ataque?
Queda ahí la interrogante.
Lo que no se puede negar es que los militares estaban listos para responder, en el terreno de la guerra donde ellos se situaron, a los supuestos guerrilleros. Que debe haberles sido muy difícil el gran compás de espera que todo permitió en su contra, sobre todo -lo peor- el admitir que la población civil fuese vulnerable.
Este es el mensaje más terrible, en lo relativo a a seguridad nacional.
Pacíficas poblaciones dejadas de la mano de Dios, lejanas del centro del país por kilómetros y costumbre fueron, textualmente "tomadas" por guerrilleros perfectamente entrenados y armados. ¿Por qué tardó tanto la respuesta de las fuerzas armadas, que por mandato constitucional deben defender pueblo y soberanía? Únicamente hay un motivo: así lo decidió su comandante supremo, el señor Presidente.
¿Qué motivos tuvo Carlos Salinas de Gortari para actuar de esta manera? La historia se lo demandará, el diálogo en el momento fue de uno. De un hombre que decidió, quizás sin consultar siquiera a su propio espejo, que esto era lo mejor. Lo mejor para el país, para su gobierno, para su concepción del planeta Tierra, para su proyecto nacional. Y seguramente también que era lo mejor para el ser humano que ostenta la investidura presidencial por sexto año consecutivo.
La decisión, hay que admitirlo, no debe haber sido fácil. Sus consecuencias no las podemos siquiera imaginar todavía, víctimas que somos de la gran impresiónimpresión, del profundo impacto que significó comenzar el año 1994 inmersos en una violencia que sacude todos los cimientos de nuestro sistema político.
***
Esta no ha sido una revuelta romántica y justa, producto de la desesperación en que la miseria ha sumido a los chiapanecos, sobre todo a los indígenas. Mucho cuidado con que terminemos por creernos lo que será el discurso de la paz.
Si bien existe una gran miseria ancestral, un pésimo reparto de las tierras, insalubridad, mortalidad infantil, analfabetismo y otros vicios de la marginación, no son el motivo principal, sino sólo uno de ellos. Una de las razones que llevaron a las armas a campesinos que son de origen indígena, que son casi indígenas, pero que no pueden ser conceptualizados iguales a quienes viven en sus comunidades, anclados a usos y costumbres étnicas que los diferencian del resto de los pobladores.
Sí habría que buscar responsabilidad en el programa de Solidaridad, en la gran cantidad de recursos que el gobierno federal ha invertido en el desarrollo social del Estado. Por una parte razón muy simple, junto a estas inversiones que en verdad cambiaron la vida y la visión del mundo de los chiapanecos que menos tienen, no hubo programas productivos eficientes. No hubo un empleo que les permitiese acceder a mejores niveles de vida. Mismos que les fueron enseñados, apenas mostrados, por los servicios de los que se dotó como agua, electricidad, etcétera.
No se trata de conservar, como estadística sobre el escritorio de los doctores de Economía, a los pobres en plenitud de su derecho a seguir siendolo. Por del contrario, así sea con metas -colaterales- electorales y sentido populista, el PRONASOL y cualquier tipo de inversión federal que proporcione una mejor vida a su beneficiarios tiene que ser bienvenido. Que haya agua es mejor a que no la haya, igual con las escuelas, con la electricidad, hasta con las canchas deportivas que desde el helicóptero se observan en comunidades que no deben aparecer, siquiera, en los mapas.
El conflicto surge cuando estos programas no vienen acompañados, insisto en ello, de la posibilidad de ingreso. Y, además, vienen a fortalecer el cacicazgo local. Cuando las estructuras sociales, tan infinitamente corruptas como fueron descubiertas ante la opinión pública por esta guerra, no han cambiado antes de estos programas. Porque entonces los abismos, no registrados por estadísticas -pero graves en su entorno social- se hacen mayores.
Así las grandes inversiones en Chiapas, a través de la gente de Carlos Rojas, fueron un detonante social. Y no, como le contaron al Presidente, un paliativo a su miseria ancestral.
Paradójicamente, el progreso los hizo más pobres al darles mayor conciencia de su marginación y no proporcionarles empleo remunerado.
No olvidemos la presencia en Chiapas, por los programas de dotación de tierras que comenzaron durante el sexenio de Luis Echeverría, de campesinos del norte del país que ya forman parte del entorno, habiendo incorporado su visión de la realidad. Y sobre todo, su capacidad de organización.
Esta sería la base real sobre la que se montó el movimiento guerrillero. Junto con las peculiaridades geográficas de Chiapas. Su imposibilidad de comunicación, su gran disgresión de poblados, el origen de sus habitantes, tan diferente entre sí.
El trabajo de organización de la guerrilla estuvo en manos de profesionales de esa forma de lucha, seguramente de guerrilleros del extremo más al sur de la América que venían, habiendo tenido posiciones muy altas en sus jerarquías, de alguna lucha social fracasada y por tanto pudieron aplicar, con buen éxito, su experiencia. Ellos trabajaron, durante muchos años, con miembros de la iglesia, de la teología de la liberación. Movimiento que además trajo líderes, dispuestos a inmolarse, del extranjero. Entre ellos seguidores del obispo brasileño Pedro Casaldáliga, cuyos testimonios adornan las paredes de las casas de seguridad, descubiertas antes de rendirnos ante el EZLN.
No fueron los únicos. También forman parte del movimiento guerrilleros mexicanos que tuvieron experiencia guerrillera en otros tiempos y otras partes del país. Y algunos miembros del PRD.
Todos ellos trabajaron sobre las organizaciones campesinas existentes en Chiapas. Ellas son clave para entender la fuerza del movimiento guerrillero. Sobre todo el papel que juega la CIAOC y la ANCIEZ, pero no sólo estas.
Es la combinación de todos los factores aquellos objetivos de marginación y falta de empleo, de una geografía muy difícil, de la convivencia obligada de costumbres y orígenes que ponen a los chiapanecos en contra de ellos mismos. Eso es real, eso es una de las razones. Pero no hubiese bastado para una revolución si no existiese la mística religiosa, la influencia inmensa de la gente seguidora del obispo Ruíz y de tantos otros. Sobre todo extranjeros que vinieron a hacer su revolución, sintiéndose los nuevos redentores que deben ser crucificados por las balas del malvado Ejército.
Añádase el trabajo meticuloso, disciplinado de sus dirigentes durante muchos años. Sobresale en ello el papel de los catequistas. De otra manera no hubiese sido tan eficiente su organización.
Y, por último, pero de una importancia vital: el dinero que recibieron del extranjero, de Alemania, Bélgica y supuestamente del millonario norteamericano Ross Perot; también hay versiones de influencia por parte de Cuba. Y la eficiente red de abastecimiento, de cuidado sanitario, hospitales en todos sus niveles siempre atendidos por monjas, que fueron construyendo durante muchos años.
Esa es la realidad que no quiso enfrentar el gobierno, pero que siempre supo que existía. Quizá no con información precisa sobre su fuerza, su magnitud, el número de simpatizantes y lo dispuestos que estaban a morir por sus ideas, pero que sí conoció con tiempo suficiente para tomar otras medidas. Que no se tomaron o que en su momento, ya muy tarde, no fueron suficientes para detener el estallido violento.
Lo que no funcionó fue el papel que desempeñó Patrocinio González Garrido, o aquél de José Córdoba. O lo que no funcionó fue algo mucho más complicado. Que no se soluciona con culpables a priori.
Porque no basta con crucificar a unos y revivir al otro, al que debió ser definitivamente, desde el inicio del sexenio, el titular de Gobernación si es, con lo que demuestra su nombramiento presidencial de Comisionado por la Paz, el único capaz de negociar efectivamente con todos los sectores de la sociedad, incluso en las condiciones más adversas. No es suficiente aceptar que algo no funcionó, sino regresar los pasos, hasta donde sea posible, para recuperar o hallar por primera vez el camino. Y al decir camino quiero decir verdad. Una que no es la que se nos quiere vender como la oficial. La verdad no es aquella de la miseria que pone en el peor de los sitios a los soldados y hace héroes a criminales, a quienes declararon la guerra y asesinaron a sangre fría a humildes policías y soldados sorprendidos en sus cuarteles. No es la verdad aquella que dice que Samuel Ruíz es inocente y José Córdoba Montoya culpable absoluto del mal manejo del estallido de violencia en Chiapas. Ojalá y todo fuese así de simple.
Porque negar que existen muchas verdades en contraposición, no hará sino agravar las tensiones sociales consecuencia de la guerra de Chiapas.

(Tomado de: Arvide, Isabel - Crónica de una guerra anunciada. Grupo Editorial Siete, S.A. de C.V. México, 1994)

martes, 24 de diciembre de 2019

Levantamiento guerrillero en Chiapas I


I
LA GUERRA

Quien sabe lo dice: “Solucionar la guerra por la vía armada hubiese costado cinco mil vidas. Sin contar las muertes entre los guerrilleros, ni tampoco las bajas en el Ejército”.
***
Poco antes de que el calor arreciase a principios de mayo de 1993, una patrulla militar se internaba por una región de los altos de Chiapas llamada Corralchém, en el municipio de Ocosingo. La operación era una más, no de rutina porque no la hubo, en el estricto sentido de la palabra, en Chiapas desde principio de sexenio para el Ejército, pero sí dentro de la normalidad.
De entre los árboles dispararon matando a dos soldados, aunque se dice que fueron más, mientras el resto de los militares daban aviso y se refugiaban entre la maleza.
Enterados en la Comandancia de la Séptima Región Militar, fueron enviados refuerzos. La batalla, con desventaja que crecía para el Ejército a cada momento, duraría varias horas. Por su importancia, porque no pudieron vencer a los entonces desconocidos que les disparaban perfectamente parapetados, el general Miguel Ángel Godínez, responsable del mando en esa zona, se hizo cargo.
El operativo duró más de dos días. No hay reportes conocidos de las bajas, además de los dos soldados primeros en morir, pero fue especialmente cruento. Fueron movilizados efectivos militares de la región y de Tabasco, hasta donde llega el mando de Godínez; para cuando pudieron vencer a los francotiradores ya habían, muy cerca de donde se llevó a cabo la batalla, más de mil 500 soldados.
El general de división DEM Godínez Bravo, se llevó una gran sorpresa, pese a ser hombre curtido en imprevistos, al descubrir kilómetros adelante, caminando entre los cadáveres de ambos bandos, un campamento de entrenamiento guerrillero.
La descripción del mismo correspondía en ese entonces, antes de que la mentalidad mexicana fuese afectada brutalmente por los acontecimientos de principios de 1994, a la más extrema ciencia ficción. Los recursos ahí invertidos estaban lejos de lo que se gasta en muchos cuarteles del Ejército. Había comodidades singulares, gimnasios, equipos de radiocomunicación que apenas tuvieron tiempo de desmantelar, televisiones a colores, comida, uniformes, insignias, escenografías copiando cuarteles militares chiapanecos, todo lo que define a un grupo armado organizado y con capacidad bélica más allá de lo que permitían saber las informaciones semi fantasiosas sobre la existencia de estos grupos.
Alarmado, el general Godínez dejó bajo custodia su “hallazgo” y procedió a viajar a la ciudad de México para informar, con todo cuidado y detalladamente al general Antonio Riviello. Pese a estar convaleciente de una intervención quirúrgica, el Secretario de la Defensa Nacional se trasladó, varias horas caminando, hasta el lugar.
***
El fotógrafo, avecindado hace varios años en San Cristóbal de las Casas, Antonio Turok estaba, de acuerdo al decir local, un poco “bolo” en las primeras horas de la madrugada del día primero de enero cuando, al asomarse a la puerta de su casa, enfrentó el desfile menos esperado: un ejército de enmascarados que presumían sus insignias de plástico y sus armas modernas. A punto de que se le bajara “la borrachera” corrió por su cámara y regresó a tiempo para escuchar: “Órale Turok, que es un acontecimiento histórico, no vaya a salir mal la foto”.
Al día siguiente el mundo entero conocería al personaje que se preocupaba tanto del enfoque de sus lentes: El Subcomandante Marcos.


(Tomado de: Arvide, Isabel - Crónica de una guerra anunciada. Grupo Editorial Siete, S.A. de C.V. México, 1994)