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lunes, 5 de febrero de 2024

David Alfaro Siqueiros es traído a la capital, 1940

 


*David Alfaro Siqueiros fue traído ayer a esta capital

*Se logró su captura cerca de Hostotipaquillo, Jal.

*Dice que el delito que cometió es de carácter político 

*Buena labor de la Policía capitalina


Por José Pérez Moreno, 

reportero de Policía 


(6 de octubre de 1940)


Como resultado de una apasionante tarea policiaca, fue detenido el pintor David Alfaro Siqueiros, quien no rechaza su responsabilidad en el atentado contra la casa de León Trotsky la madrugada del 24 de mayo; solamente que afirma se trata de un delito de carácter político, lo que está dispuesto a comprobar, según dijo.

Ayer llegó a México cerca de las 9 de la noche. El general José Manuel Núñez, jefe de la Policía, fue hasta Morelia a esperar a esperar al coronel Leandro Sánchez Salazar y a sus agentes, que traían al detenido desde Hostotipaquillo, Jalisco, lugar en cuya cercanías, en un rancho llamado "Arroyo de los Otates", se efectuó la captura. Nosotros fuimos a encontrarlos al camino, pudiendo ver que venía Alfaro Siqueiros en el automóvil del general Núñez, sentado en medio de éste y del coronel Sánchez Salazar. Vestía Alfaro Siqueiros una guayabera, pantalón de drill amarillo, botas mineras y sombrero de palma. Tenía la barba crecida, bastante entrecana y el bigote largo. No demostraba sino un gran cansancio, por más que esto no le impedía usar de afabilidad con los periodistas.

Alfaro Siqueiros expresó que por el momento no podía ordenar bien sus ideas, pues llevaba cuatro días con sus noches sin dormir y, por lo tanto, se encontraba agotado; pero que el lunes, o sea mañana, en que sea llevado ante el juez, hablará extensamente. Dijo que le parecía digna de elogio la policía, pues le fue cerrando un cerco hasta ser imposible su escapatoria, y que desde el domingo pasado había notado que los agentes de la policía andaban cerca, por lo que dedujo que no tardarían en detenerlo, lo que se logró hasta anteayer a las 8:30 de la mañana. También dijo que oportunamente haría declaraciones para reconocer la eficacia de sus perseguidores y aprensores.

¡ESTO NO ES SINO UN VERDADERO DELITO POLÍTICO!

También manifestó que con autorización del general Núñez enviará un mensaje el Presidente de la República pidiéndole la libertad de los demás campesinos detenidos junto con él, puesto que ellos no son sino leales revolucionarios que lo habían conocido como correligionario y le habían ayudado y que, si acaso el general Cárdenas había puesto en libertad a reaccionarios sorprendidos con las manos en la masa, sin duda no sería menos clemente con los compañeros mineros que lo habían auxiliado en su fuga.

Nos dijo que tenía intenciones de presentarse a la Policía al convencerse de que la rebelión almacenista había sido sofocada; que los detenidos junto con él, son fundadores del Sindicato de Trabajadores de Cinco Minas, organización que él había ayudado a formar.

"No sé qué abogado designaré como defensor. Eso ya lo haré a su tiempo. Por lo que respecta a lo que realmente aconteció en la casa de Trotsky y los resultados correspondientes me enteré por los periódicos, lo mismo que de lo relacionado con la muerte de Sheldon Harte.

"Yo demostraré que se trata de un delito de orden político y no del fuero común, que se trata de delitos de revolucionarios en lucha con los contrarrevolucionarios, que éstos son delitos de revolucionarios en contra de un cuartel general de reaccionarios tolerado ilegalmente por el Gobierno de México y, finalmente, que se trata de un delito independiente de toda organización internacional o nacional.

"También manifiesto desde ahora que no delatare a nadie. Yo soy un revolucionario genuino y así me conocen mis compañeros, entre ellos los que me ayudaron y que ahora se encuentran detenidos junto conmigo."

Esta fue la entrevista que tuvimos con Alfaro Siqueiros, quién por lo demás, no corrió en ningún momento peligro alguno de muerte, pues el coronel Sánchez Salazar, al sorprenderlo dormido sobre una colchoneta en pleno campo, le dijo cuando el pintor despertó:

"Lo que el general Núñez le aseguró de que se le respetaría la vida, vengo a cumplirlo".


(Tomado de: Hemeroteca El Universal, tomo 3, 1936-1945. Editorial Cumbre, S.A. México, 1987)

martes, 30 de julio de 2019

Trotsky, herido de muerte, 1940


Trotsky, herido de muerte


  • Atentado a la sombra de la confianza


  • Fue un falso admirador y amigo suyo el que lo atacó, propinándole terribles golpes: uno de ellos gravísimo. Quién es el agresor


  • La guardia del líder ruso acudió en su auxilio, y uno de los que la forman derribó al atacante, pegándole con su pistola


Por JOSE PEREZ MORENO,
Reportero de Policía


(21 de agosto de 1940)


Ayer a las seis de la tarde fue herido gravemente por un periodista belga el ex comisario de la Guerra en Rusia, León Trotsky, en su casa en Coyoacán. El heridor, que también está lesionado, se llama Frank Jackson o Jacques Morton y ha confesado plenamente su delito, expresándose así al ser curado en la Cruz Verde: "¡Deben matarme o dejar que yo lo haga!... Mi vida no vale nada…!"
Por más que la comisión misma del delito se encuentra clara, en cambio no se ha podido todavía adelantar gran cosa en la investigación de la trama secreta. El heridor, que tiene a lo sumo unos 28 años de edad, llevaba escrita en tres hojas una declaración en forma de carta, en la que expresa sus motivos personales para atentar contra la vida del exiliado ruso.
Esto demuestra su premeditación absoluta, así como también el hecho de que iba provisto de un "piolet" de alpinista de mango corto, de un pequeño puñal y de una pistola calibre 45 "Star".
Según lo declarado por los mismos ayudantes de Trotsky, intentó suicidarse con el puñal, pero uno de ellos, Jack Cooper, se lo impidió a las voces que la esposa de Trotsky, Natalia Sedov, daba: "¡No lo maten, hay que entregarlo vivo!" y así fue como tan sólo recibió algunos golpes clasificados como aquellos que sanan en dos semanas a lo sumo, y sin necesidad de hospitalización.
Trotsky recibió tres heridas, causadas por el pico del "piolet", una en la cabeza,que es la grave, con fractura expuesta de los huesos del cráneo y pequeña hernia de la masa encefálica; otro en la clavícula derecha y una más en una pierna. Los doctores Rubén Leñero, Gustavo Baz, Jacinto Segovia y Joaquín Mass, solicitados por el mismo herido, procedieron a hacerle la trepanación, mostrándose los facultativos muy optimistas.


"ESTABA DECEPCIONADO DE TROTSKY, POR ESO LO HICE…"


El general José Manuel Núñez, jefe de la Policía, personalmente tomó conocimiento, minutos después del suceso, de lo acontecido, y más tarde el procurador de Justicia del Distrito, licenciado Luis G. García; con el licenciado Amezcua, delegado del Ministerio Público, en la Jefatura de Policía y el señor Francisco Russi, jefe de la Policía Judicial, estuvieron en las salas de la Cruz Verde a hacer levantar el acta correspondiente. Por su parte, el jefe del Servicio Secreto, coronel Leandro Sánchez Salazar, y el comandante de agentes Jesús Galindo, iniciaron con un centenar de agentes las investigaciones.
A las 22 horas el general Núñez permitió que los periodistas pasaran al patio del Puesto Central de Socorros, habiéndoles mostrado el "piolet" con que fue atacado Trotsky, y expresó que el heridor del líder ruso se llama Frank Jackson, y que éste le había dicho que desde hace cuatro meses se encuentra en el país y que siempre había tenido gran admiración por Trotsky, al que procuró por todos los medios posibles conocer, logrando ser recibido por él en distintas ocasiones; y que de sus conversaciones con el ex comisario de la Guerra de la URSS se había decepcionado completamente de él y resolvió matarlo para lo cual se proveyó de las armas ya descritas.
En esos momentos era operado Trotsky, que fue sometido a enérgica anestesia. También fue curado Jacques o Jackson, quien desde luego pudo rendir su declaración, como hemos dicho.


(Tomado de: Hemeroteca El Universal, tomo 3, 1936-1945. Editorial Cumbre, S.A. México, 1987)