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martes, 6 de septiembre de 2022

Busi Cortés

 


Los grandes o pequeños, pero terribles secretos que guardan personajes femeninos parecen ser el leit motiv de la directora Busi Cortés [Luz Eugenia Cortés Rocha].

Reconocida por su labor académica y de documentalista, Cortés ha realizado pocos largometrajes de ficción en realidad, pero todos ellos contundentes y de guiones perfectamente estructurados. Con El secreto de Romelia (1988) Cortés se convirtió en la primera mujer en realizar una ópera prima en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) en una época en que las únicas productoras del estado eran Conacite 1, Conacite 2, el Conacine y el Centro de Producción de Cortometraje.

En sus filmes Serpientes y escaleras e Hijas de su madre: Las Buenrostro, Cortés explora y hace hincapié en la doble y estricta moral que imperaba en los pueblos de provincia a lo largo del siglo XX. Su labor como documentalista incluye también los filmes Déjalo ser, Paco Chávez y La escuela viva.


(Tomado de: Sánchez Noriega, José Luis, y Fuentes, Olivier - Muy interesante Data. Datos curiosos del cine. Mujeres tras la cámara. Editorial Gyl Televisa, S.A. de C.V., México, 2019)

lunes, 22 de agosto de 2022

Cine mexicano: Las rancheras

 


Si hay un género cinematográfico que fuera característico del cine mexicano, sería el de comedia ranchera, que surge como una búsqueda de unificación para el pueblo mexicano en pleno período posrevolucionario. Con el estreno de Allá en el Rancho Grande en 1936, no solo inicia el estilo, sino también la era industrial del cine mexicano y, por supuesto, la llamada Época de Oro.

La comedia ranchera transcurre siempre dentro de espacios rurales mexicanos, donde los protagonistas sufren enredos amorosos en un ambiente que gira alrededor del jaripeo, las canciones y demás fiestas nacionales. Entre los filmes más representativos están la segunda versión, con Jorge Negrete; El gallo giro, Los tres García y Dos tipos de cuidado.

Esta última marca el encuentro-enfrentamiento entre Pedro Infante y Jorge Negrete, los dos actores más populares de esa etapa. El guión, realizado por Ismael Rodríguez (director) y el también actor Carlos Orellana (don Elías, en el filme), pasó por varias reescrituras porque, según recordaba Rodríguez, Jorge Negrete decía que el personaje de Pedro Infante brillaba más que el suyo, puesto que Pedro era el "hijo cinematográfico" de Ismael Rodríguez. Por su parte, Pedro Infante afirmaba que Negrete sobresalía porque era el secretario general del Sindicato (en aquel entonces, Jorge Negrete era, en efecto, líder del Sindicato de Actores). Al final se pudo lograr una versión del libreto que dejó satisfechos a ambos gigantes. Al tiempo, Infante y Negrete sólo volvieron a participar en un filme más, Reportaje, aunque ahí no compartieron escenas juntos.


(Tomado de: Fuentes, Olivier - Muy interesante Data. Datos curiosos del cine. Cine mexicano . Editorial Gyl Televisa, S.A. de C.V., México, 2019)


lunes, 1 de agosto de 2022

María Novaro

 


Algunos años antes de que fuéramos testigos de las tribulaciones de Cleo en Roma, de Alfonso Cuarón, lo fuimos de la problemática de las mujeres contemporáneas en las figuras de Lola, Julia, Serena y Aurelia en Lola, Danzón, El jardín del Edén y Sin dejar huella; todas ellas salidas de la mente de María Novaro.

Heredera de los Novaro, propietarios de la que fuera la mayor editorial de Hispanoamérica (sí, la de los cómics de Novaro), María estudió cinematografía en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), fue asistente de dirección en varias cintas e hizo sus propios cortometrajes en Súper 8 y 16 mm antes de poder realizar Lola (1989), su ópera prima y cuyo guión ganó el financiamiento de Televisión Española en un concurso abierto para Latinoamérica. En la trama, Lola es una madre soltera de facto que lucha cada día por sobrevivir y por lograr estar con su hija en una ciudad de México que todavía se recupera del terremoto de 1985. Tras esta producción llegó Danzón (1991), la consolidación de Novaro en la era en que parecía renacer la industria del cine mexicano.

Si en algún momento se llegó a acusar a algunos directores de la época de oro de machistas o misóginos, el trabajo de María Novaro hace contrapeso a ese largo historial de cintas. Ella crea personajes femeninos que, de una manera u otra, logran salir adelante con las herramientas o recursos que tienen a la mano en entornos que ya de antemano son hostiles, como la frontera o ante una enfermedad como el alzhéimer (en Las buenas hierbas), o simplemente aquellos donde es mal vista "una mujer sola". Los libretos de Novaro han sabido sortear los problemas contemporáneos y no se quedó como la realizadora del nuevo cine mexicano ni cayó en la realización de comedias clasemedieras. Hoy en día es la directora del Imcine.


(Tomado de: Sánchez Noriega, José Luis, y Fuentes, Olivier - Muy interesante Data. Datos curiosos del cine. Mujeres tras la cámara. Editorial Gyl Televisa, S.A. de C.V., México, 2019)



viernes, 22 de julio de 2022

Manuel Barbachano Ponce

 


Creador del cine mexicano independiente en la década de los cincuentas, Manuel Barbachano Ponce produjo obras de calidad, inteligentes y arriesgadas. Durante cuatro décadas produjo cintas que, independientemente de buscar el éxito comercial, rompían con los moldes cansados de la industria cinematográfica mexicana.

Manuel Barbachano Ponce nació el 4 de abril de 1924 en Mérida, Yucatán. Estudió en su ciudad natal la carrera de comercio, que no terminó, y en Nueva York la de comunicaciones. En 1945 se trasladó a la ciudad de México con sus hermanos Jorge y Miguel, el segundo de los cuales compartía su pasión por el séptimo arte. En 1952 creó la empresa Teleproducciones, con la que realizó los noticiarios Tele Revista y Cine Verdad dos años más tarde. En este último dirigió a un equipo de intelectuales y artistas importantes: Octavio Paz, Carlos Fuentes, Álvaro Mutis, Elena Poniatowska y Vicente Rojo.

Fundó Producciones Barbachano en la década de 1950 y, a través de ella, produjo su primera película de peso, Raíces, dirigida por Benito Alazraki. Ésta ganó el Premio de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica en el Festival de Cannes de 1954. En 1956 produjo el semidocumental Torero, dirigido por Carlos Velo, con el diestro Luis Procuna. La cinta, notable por su calidad visual, ocasionó más tarde una prolongada y dramática contienda legal con el torero.

Barbachano Ponce fundó en 1987 Clasa Films Mundiales, a la que incorporó Producciones Barbachano, con objeto de incrementar su capacidad corporativa. Otras películas producidas fueron Nazarín (1958), de Luis Buñuel, Gran Premio Internacional de Cannes; Sonatas (1958), del español Juan Antonio Bardem; Macario (1959) y El gallo de oro (1964), de Roberto Gavaldón; Pedro Páramo (1966), otra colaboración con Carlos Velo; María de mi corazón (1979) y La tarea (1990) ambas de Jaime Humberto Hermosillo; Frida (1980) de Paul Leduc, y Tequila (1992) del director Rubén Gómez.

Manuel Barbachano Ponce falleció el 29 de octubre de 1994 en el Distrito Federal.


(Tomado de: Todo México 1995. Resumen ilustrado de los acontecimientos más importantes registrados en México en 1994 para la actualización de la Enciclopedia de México. Kentucky, EUA, 1995)

lunes, 27 de junio de 2022

Matilde Landeta


Junto con otras directoras, Landeta es considerada una de las pioneras del cine mexicano. Sin estudios de cine, aprendió a dirigir por haber empezado desde abajo en las producciones. Ella inició en 1940 como continuista en algunas producciones; trabajó con Emilio Fernández, Julio Bracho, Roberto Gavaldón y fue asistente de dirección de Fernando de Fuentes. La constancia de Matilde fue la que abrió el camino a las actuales directoras del cine nacional. Como no encontraba financiamiento para sus películas, Landeta tuvo que fundar su propia compañía productora, TACMA, S.A. de C.V., con la que realizó sus dos primeros largometrajes: Lola Casanova (1948) y La negra Angustias (1949), protagonizados por Meche Barba y María Elena Marqués, respectivamente. En ambos muestra personajes femeninos que son arrancados bruscamente de su zona de confort que evolucionan hasta convertirse en personas fuertes y autosuficientes. Matilde Landeta realizó dos filmes más: Trotacalles (1951) y Nocturno a Rosario (1992). [ Falleció en la ciudad de México el 26 de enero de 1999].


(Tomado de: Sánchez Noriega, José Luis, y Fuentes, Olivier - Muy interesante Data. Datos curiosos del cine. Mujeres tras la cámara. Editorial Gyl Televisa, S.A. de C.V., México, 2019)

miércoles, 29 de abril de 2020

Ingenuas del Cine Mexicano

(Esther Fernández)
En este sentido, el paradigma por excelencia es Esther Fernández en "Allá en el rancho grande" (1936), de Fernando de Fuentes. Como Crucita, ingenua muchacha provinciana, buena, noble, pura y virtuosa, ni siquiera se entera que su madrina (la maravillosa archivillana Emma Roldán) la ha vendido en 100 pesos; ni tampoco de las difamaciones y especulaciones de que es objeto, siendo, por supuesto, totalmente inocente, pues está completamente dedicada al amor de Tito Guízar. Al final, con él forma una pareja idílica... Por supuesto, en su larga y fecunda filmografía, Esther Fernández actuó luego un poco menos como ingenua (por ejemplo, en "Santa" de Norman Foster), pero sin duda, fue una de las muchachas buenas y bellas por excelencia del cine mexicano.
(Lilia Michel)
Lilia Michel es casi una ingenua perversa por su vestuario: basado en un suéter pegadísimo que revela sus perfectos senos copa B; su boca hace mohines deliciosos y denota también mucho erotismo, pero lo asombroso es que en realidad ella es ajena a todo esto; es una muchacha caprichosa, malcriada y adorable. Ingenua hija de María Félix en "Vértigo" (1945), casi ajena a la formidable pasión que ésta vive con su novio, Emilio Tuero. La Michel hace una gran pareja con Jorge Negrete en "No basta ser charro" (1945), de Juan Bustillo Oro, una parodia de las películas rancheras y, sobre todo, de la figura del charro propuesta por el cine mexicano.
(Carmelita González)
Carmelita González es también hija o por lo menos hijastra de María Félix en "Que Dios me perdone" (1947). Ella es una apasionada de los conciertos de buena música por radio y casi en éxtasis, exclama: "¡Están tocando a Beethoven!", ajena, por supuesto, a los terrible problemas psicológicos y maquinaciones de Lena Kovich, judía sefardita, espía y madre mártir que se apoya demasiado en la ayuda del psiquiatra-novio de Carmelita. Hija política de Joaquín Pardavé en "El barchante Neguib" (1945); robada por un bandido legendario, pero al fin y al cabo casándose con el bueno de la película en "Se la llevó el Remington" (1948), Carmelita (compañera de Pedro Infante y Jorge Negrete en "Dos tipos de cuidado") fue una presencia agradable y constante en el cine mexicano.
(Alma Delia Fuentes)

(Angélica María)
Veteranísima ingenua, Alma Delia Fuentes, absolutamente inolvidable como niña en una de las joyas del cine mexicano, "Una familia de tantas" (1948), de Alejandro Galindo, ya despuntando como adolescente en otra joya nacional, "Los olvidados" (1950), de Luis Buñuel. Casi siempre al borde de la agresión masculina de los villanos (que exacerba con su delicada belleza rubia), la Fuentes fue una de las grandes adolescentes del cine mexicano, papel que más tarde sustentarían acabadamente muchachas como Angélica María (que al igual empezó desde pequeña en el cine mexicano y es la única que ha ganado un Ariel como mejor actriz femenina siendo aún niña), representante de la juventud rebelde y rockanrolera de finales de los 50 y en pleno auge en los 60. Protagonista, entre muchas otras películas en su calidad de "Novia de la juventud", de "Muchachas que trabajan" (1961), cuyo título lo dice todo: son chicas modernas.
(Rosita Arenas)

(Ariadne Welter)
Otras muchachas que trabajan y que por lo tanto son heroínas sesenteras de nuestro cine, son Rosita Arenas y Ariadne Welter, aunque ambas en realidad iniciaron su carrera en los 50. Rosita Arenas, fina rubia espigada, pizpireta y simpática, tiene una intervención notable en "El bruto" (1952), donde no se la comían presencias como la de Katy Jurado o Pedro Armendáriz. La Welter, de procedencia europea y hermana de Linda Christian, filmó también con autores del cine mexicano, como el propio Luis Buñuel ("Ensayo de un crimen, 1955). Era una figura erótica con cierta frescura y originalidad que destacó también bajo la dirección de Roberto Gavaldón en "Sombra verde" (1955).


(Erna Martha Bauman)

(Jacqueline Andere)

(Mapyta Cortés)
Un poco posteriores son Erna Martha Bauman, Jacqueline Andere y Mapyta Cortés; ésta última nunca logró pasar de películas musicales de mediana calidad, generalmente dirigidas por su tío, Fernando Cortés (su tía, claro, es Mapy), de enredos de internados de señoritas o de variedades de medianoche. La Bauman, preciosa rubia que fue Miss México, hizo cintas como "Jóvenes y bellas" (1961), que en realidad parece definir a toda una generación fílmica de damitas jóvenes, pues en ésta aparecían también María Duval, María Eugenia San Martín y Ariadne Welter. Un caso muy particular por su enorme simpatía y por su voz ronquita, es el de Anabel Gutiérrez, adorada por toda una generación de sociólogos universitarios que hoy ya peinan canas. Estaba deliciosa en "Escuela de vagabundos" y muchas otras comedias, esencialmente en el papel de la muchacha que despierta al amor ("Llamas contra el viento"). Con excepción de Jacqueline Andere, la cual destacó fundamentalmente en dos películas de ensayo: "Lola de mi vida" (1964) y "El ángel exterminador" (1962) y que luego aparecía ahí en películas de juventud o de terror, todas estas muchachas ingenuas o semi, están definidas por un título tan significativo como "Señoritas" (1958), aunque con la excepción de Mapyta Cortés, eran otras las muchachas que aparecían ahí como ingenuas (Sonia Furió, Ana Bertha Lepe). Y no olvidemos que hay una "Sor ye ye": Hilda Aguirre.

(Anabel Gutiérrez)


(Hilda Aguirre)

Ahora, en un "flashback", volvamos a los inicios y a la Época de Oro del cine mexicano. Primero, en los 50, está la inolvidable Irasema Dilián, rubia tierna, interesante y significativa, con títulos como "Muchachas de uniforme" (1950), "Las infieles" (1953), o "Un luto de bondad" (1954), y un poco antes, Blanca Estela Pavón, heroína popular casi a la altura de deidad religiosa en su serie con Pedro Infante: "Nosotros los pobres" (1947), "Ustedes los ricos" (1948) o "La mujer que yo perdí" (1949). Las chicas "de entonces" querían ser malas como María Elena Márquez en "Yo quiero ser mala" (1949), conocida también como Marisela, por su papel como hija de María Félix en "Doña Bárbara" (1943), a quien le quitaba, a pesar de todo, el galán. Deliciosa, única, María Elena Márquez destacó en muchas, muchas películas, pero quizás más que nunca en "La trepadora" (1949).

Rosario Granados, importada de Chile, era una muy plácida belleza rubia (al grado de que aquí le aplicaron el diminutivo y quedó en Charito). Competía inútilmente contra María Félix en "La diosa arrodillada" (1947). Quizá un título la defina: "Inmaculada" (1950). Asimismo, Virginia Serret competía infructuosamente contra la Félix en "La mujer sin alma" (1943); era deliciosa heroína ingenua en "El moderno Barba Azul" (1946), nada menos que junto a Buster Keaton; y ya significativamente, le destrozaba el rostro a cuchilladas Ninón Sevilla en "Aventura en Río" (1952).

Susana Guízar siempre aparecía "de cieguita"; en "Señora tentación" (1947) compite y gana en bondad (y obtiene al galán) a Ninón Sevilla. Finalmente, un caso muy especial es Rita Macedo, que indudablemente dejó huella con su belleza, su talento y su temperamento. Es muy singular ingenua mexicana en "Rosenda" (1948), pero en nuestro cine, trasciende a muchísimo más en toda una larga filmografía: "Ensayo de un crimen" (1955), "Nazarín" (1958), ambas de Luis Buñuel; "Por la puerta falsa" (1950), de Fernando de Fuentes; "Duelo en las montañas" (1949), de Emilio Fernández; "Tú, yo, nosotros" (1971), de Gonzalo Martínez, Juan Manuel Torres y Jorge Fons.

(Tomado de:  Ramón, David - Somos Uno, especial de colección, Grandes rostros del cine mexicano. Año 4, núm. 80. Editorial Eres, S.A. de C.V., México, D.F., 1993)

viernes, 21 de junio de 2019

Arturo de Córdoba



Nació en Mérida, Yucatán, en 1908, murió en la Ciudad de México en 1973. De los 11 a los 20 años estudió con los padres jesuitas en Argentina. De regreso a Mérida, trabajó como locutor de radio, actividad que continuó en México en la radiodifusora XEW. En 1934 se inició en el cine, en Hollywood, con la película ¿Por quién doblan las campanas? (de Hemingway). Posteriormente, en México, fue primera figura en más de 300 filmes. Se le otorgó el Ariel por su actuación de En la palma de tu mano (1952), Las tres perfectas casadas (1954) y Feliz año, amor mío (1958). Entre sus películas más populares se hallan Cuando los hijos crecen, El hombre sin rostro, El valor de vivir, Canasta de cuentos mexicanos, Miércoles de ceniza, Mi esposa me comprende, La cigüeña dijo sí, y El esqueleto de la señora Morales. De las películas rodadas en Argentina sobresalen: Pasaporte a Río, Que Dios te lo pague y El conde de Montecristo. En 1969 la ciudad de Mérida le rindió homenaje. En 1971 recibió la medalla Virginia Fábregas, otorgada por la Asociación Nacional de Actores.

(Tomado de: Enciclopedia de México, S. A. México, D.F., 1977, volumen III, Colima - Familia)







jueves, 13 de junio de 2019

Lilia Prado


La ingenua perversa

En el esplendor de su carrera, los 54 bien proporcionados kilos de Lilia Prado daban mucho de qué hablar, quizá porque se asentaban -literalmente- en un equilibrio perfecto que comprendía unas maravillosas piernas (empezó cuando ganó un concurso de las piernas más bonitas en el que la leyenda, Silvestre Revueltas, era parte del jurado), una increíble cinturita, un busto perfecto, y sobre todo, una región glútea justamente admirada, que propició varios inflamados poemas de Efraín Huerta. De ojo claro y rasgado, chatita, bonita, de boca muy sensual, ingenua y perversa, adoramos a Lilia Prado; bailarina, cantante, actriz, belleza y, sobre todo, erotismo desbordado. (David Ramón)

Parte memorable de su cuerpo:
La región glútea.

Su papel más sexy:
En Cuarto de hotel.

Su escena más provocadora:
En Subida al cielo, cuando se sube a un camión y la cámara prácticamente la ayuda, empujándola en su región glútea.

(Tomado de:  Ramón, David - Somos, especial de colección núm. 6, Los símbolos sexuales + ardientes del mundo. Editorial Eres, S.A. de C.V., México, D.F., 1997)




viernes, 17 de mayo de 2019

La Sospechosa (1954)


Argumento y adaptación: Alberto Gout
Dirección: Alberto Gout
Fotografía: Rosalío Solano
Escenografía: Manuel Fontanals
Edición: Alfredo Rosas Priego


Con Silvia Pinal, Miguel Torruco, Víctor Parra, Andrés Soler y Carmen Montejo.


Filmada a partir del 25 de octubre de 1954 en los estudios Churubusco. Estrenada el 3 de junio de 1955 en el cine Palacio Chino -tres semanas.


Comentario: Aunque no se descarte el horror melodramático ante el caso de una madrecita santa de origen humilde acusada de loca, pesan más en la película las bien captadas imágenes de la Ciudad de México, los interesantes movimientos de cámara, los planos inclinados y bien justificados, el buen desempeño de los actores y, sobre todo, el bien creado clima de misterio.


(Tomado de: García Riera, Emilio - Las grandes películas de la Época de Oro. Algarabía #142, Especial de cine, Editorial Otras Inquisiciones, S. A. de C. V., México, D. F., 2016)



viernes, 12 de abril de 2019

Enamorada (1946)



Cine drama de Íñigo de Martino y Emilio Fernández
Dirección: Emilio Fernández
Escenografía: Manuel Fontanals
Edición: Gloria Schoemann
Fotografía: Gabriel Figueroa
Producción: Benito Alazraki Franco


Con María Félix, Fernando Fernández y Pedro Armendáriz


Filmada a partir del 8 de julio de 1946 en los Estudios CLASA. Estrenada el 25 de diciembre en el cine Alameda -siete semanas.


Comentario: Enamorada resultó un buen melodrama de pasiones fuertes, pero también una suerte de comedia grave. Contuvo alardes de movimiento de cámara y la pareja central se permitía jugar al slapstick, a los golpes, bofetadas y caídas.


(Tomado de: García Riera, Emilio - Las grandes películas de la Época de Oro. Algarabía #142, Especial de cine, Editorial Otras Inquisiciones, S. A. de C. V., México, D. F., 2016)


domingo, 24 de febrero de 2019

Wolf Rubinskis





(1921-1999) Actor, empresario y luchador profesional originario de Letonia. Dejó su país natal desde temprana edad y llegó a vivir a la Argentina, donde desarrolló su gusto por la lucha grecorromana, aunque debido a su precaria situación económica se vio obligado a pedir limosna. Buscando alcanzar Estados Unidos, llegó a México en 1946. Durante algún tiempo realizó pequeños trabajos, pero fue en la lucha libre donde comenzó a ganar reputación, llegando a pelear contra personajes de la talla de El Santo o Blue Demon. Hacia 1948 debutó como actor de teatro bajo la dirección de Seki Sano, en Un tranvía llamado Deseo y un año después logró hacer su primera incursión en cine al lado de Germán Valdés, “Tin Tán”. A partir de ahí se convierte en una figura socorrida en la pantalla grande alternando escena con los más grandes actores y luchadores.

(Tomado de: Muy Interesante, septiembre de 2018, no. 09. 100 Extranjeros que amaron México)





Un atleta llamado Deseo

Llegó a México a mediados de los años 40, proveniente de Argentina, a donde había arribado de Lituania, un pequeño país al norte de Europa. Aquí se ganaba la vida como luchador y entró a la academia de actuación del renombrado maestro japonés, Seki Sano. Con el tiempo, se ganó a pulso el personaje de Stanley Kowalsky, en la primera puesta escénica de Un tranvía llamado Deseo, de Tennesse Williams; su actuación es ya una leyenda en el teatro mexicano. Su presencia exhala sexualidad de la cabeza a los pies y su voz rasposa lo identifica plenamente. En cine, su personificación del héroe de cómic “Neutrón”, que apareció en cinco películas, lo hizo inmensamente popular. Estuvo espléndido también en La bestia magnífica, Ladrón de cadáveres (la obra maestra de Fernando Méndez) y La última lucha. Es el atleta con más credibilidad de nuestro cine. (Luis Terán)

Partes memorables de su cuerpo:
Los ojos, labios, tórax, piernas y derrière.

Su papel más sexy:
Bobby Galeana, en Pepe, el toro.

Su escena más provocadora:
Cuando se deja seducir por Miroslava en La bestia magnífica.


(Tomado de: Somos, especial de colección núm. 6, Los símbolos sexuales + ardientes del mundo, Editorial Eres, S.A. de C.V. México, D.F., 1997)







domingo, 10 de febrero de 2019

Ninón Sevilla






Ninón Sevilla

El desbordamiento sexual

[Emelia Pérez Castellanos (La Habana, Cuba, 10 de noviembre de 1929 - Ciudad de México, 1 de enero de 2015)]
Sexual diosa cinematográfica de México y Latinoamérica; emblemática figura de la época rumbera; de estilizada y breve cintura, amplia cadera y hermosísimas e interminables piernas; fuerza de la naturaleza, sensualidad y sexualidad desbordada; bailarina erótica; diosa fílmica a la altura de cualquier mito erótico mundial. Jaques Udiberti en Cahiers du cinema la comparó con Garbo y Dietrich, Ado Kirou en Amor y erotismo en el cine, afirmó que “en ella, como en otras grandes, el erotismo se expresa mejor a través de lo que la “gente bien” llama “mal gusto”. Auténtica reina del trópico, de la noche y del baile tropical, Ninón Sevilla es una de las estrellas más sexys, si no es la que más, del cine mexicano: “la sensualidad misma del cine mexicano”. (David Ramón)

Parte memorable de su cuerpo:
Las caderas.

Su papel más sexy:
El de la joven seducida, traicionada y vengadora en Aventurera.

Su escena más provocadora:
Cuando seduce a Fernando Soler en Sensualidad.



(Tomado de: Somos, especial de colección núm. 6, Los símbolos sexuales + ardientes del mundo, Editorial Eres, S.A. de C.V. México, D.F., 1997)








viernes, 1 de febrero de 2019

Aventurera (1949)




Aventurera (1949)

Dir. Alberto Gout, con Ninón Sevilla, Tito Junco y Andrés Palma.

Filmada a partir del 28 de noviembre de 1949 en los Estudios Churubusco. Estrenada el 18 de octubre de 1950 en el cine Mariscala -dos semanas.

Comentario: La heroína, condenada por estar buena -en una sociedad de doble moral- a no poder trabajar de mecanógrafa, dependiente o mesera, desquitaba su frustración peleando por cualquier cosa en el cabaret, donde Pedro Vargas le daba consejos cantados.

Aventurera no pasó inadvertida, y Gout resultó ser el segundo director mexicano -el primero fue el "Indio" Fernández- que mereció la atención de la crítica francesa.

(Tomado de: Emilio García Riera - Las grandes películas de la Época de Oro. Algarabía #142, Especial de Cine, Editorial Otras Inquisiciones, S.A. de C.V. México, D.F. 2016)







viernes, 18 de enero de 2019

La invasión de los muertos

 
 
La invasión de los muertos (1971)

Dir.; René Cardona.

Prod.: Real, Nova.

Guión: René Cardona, basado en argumento de René Cardona hijo.

Intérpretes: Francisco Javier Chapa del Bosque Zovek, Blue Demon, Christa Linder, Raúl Ramírez, Carlos Cardán, Polo Ortín.
 
El antropólogo Bruno y su hija y arqueóloga Erika encuentran unas pinturas rupestres que anuncian una catástrofe provocada por extraterrestres y entonces avisan a Zovek. La profecía se cumple al caer a la tierra una gran bola de fuego que resucita a los muertos.
 
 Zovek y Blue Demon impiden que acaben con la vida en la tierra.

(Tomado de: Enrique Vela – La arqueología y el cine mexicano. Arqueología Mexicana, edición especial #49. Editorial Raíces, S.A. de C.V. México, D.F. 2013)



viernes, 4 de enero de 2019

Dos tipos de cuidado (1952)

 
 
Dos tipos de cuidado (1952)
 
Dir.: Ismael Rodríguez.

Con Jorge Negrete, Pedro Infante, Carmelita González, Yolanda Varela y José Elías Moreno.

Cinecomedia de Ismael Rodríguez y Carlos Orellana.

Música: Manuel Esperón.
 
Filmada a partir del 4 de agosto de 1952 en los Estudios Churubusco. Estrenada el 5 de noviembre de 1953 en los cines México y Mariscala –tres semanas.
 
Comentario: La hazaña de Ismael Rodríguez fue la reunión –por única vez- en una comedia ranchera de las dos máximas figuras del género. Comentó el director que “los dos resultaban villanescos y simpáticos; uno era cantante y el otro cancionero, lo cual se compensaba, pues la misma distancia que había entre voz y voz, existía entre actuación y actuación. Eso los equilibró”. Aparte del “taquillazo” previsible, resultó una película interesante y divertida.

(Emilio García Riera - Las grandes películas de la Época de Oro. Algarabía #142, Editorial Otras Inquisiciones, S.A. de C.V. México, D.F. 2016)
 

viernes, 21 de diciembre de 2018

El encierro como virtud, El castillo de la Pureza

 
En julio de 1959 se descubre un caso de encierro familiar. Rafael Pérez Hernández es detenido por el secuestro de su mujer y sus seis hijos, de nombres un tanto alegóricos: Indómita, Libre, Soberano, Triunfador, Bien Vivir y Libre Pensamiento. Llevan más de 15 años encerrados, golpeados, zarandeados por regaños y sermones. La hija mayor, Indómita, tiene 17 años y la menor, Libre Pensamiento, 42 días de nacida. (Otros dos han muerto muy niños.) Durante 15 años, Pérez Hernández alimenta a su familia con una dieta de avena y frijoles (lo que "favorecía la espiritualidad", según apunta en su crónica Víctor Ronquillo), mientras los obliga a la elaboración agotadora de raticidas. Nadie los visita y sólo abandonan la casa para que el padre les enseñe las perversiones de este mundo. (De vez en cuando van al Cuadrante de la Soledad, en la Merced, a observar a prostitutas y alcohólicos.) Con el tiempo deciden rebelarse y piden auxilio. Y en julio de 1959 la policía detiene a Pérez Hernández que protesta: "Mis hijos sólo tratan de apoderarse del capital que he logrado formar con muchos sacrificios."

Esta vez, el episodio tiene tal valor sintomático y simbólico que borra su origen específico y se vuelve fábula urbana. (Casos similares no escasean.) Aquí el tema lo es todo: un hombre, que se concede a sí mismo dones filosóficos y proféticos, quiere evitarle a su familia (su posesión literal, sus cosas que son mujer e hijos) la contaminación de la realidad. ¿Se puede ir más lejos en el solipsismo, en el afán de eliminar a la vez el conocimiento y el pecado? El padre-carcelero, que se declara ateo, participa del fundamentalismo más extremo: el mundo es el hervidero que destruye la inocencia. Él, prófugo de la Contrarreforma, enseña la obediencia a través del temor, y hace del encierro la pedagogía última. Afuera, el mal amenaza con devastar su hogar amurallado; dentro, hay que tajar a tiempo los propósitos de libertad. El Carcelero (el Padre Terrible) es la metáfora más desbordada del autoritarismo sin valladares. He aquí, en su grotecidad, la caricatura del pánico moral en las grandes ciudades.

En este caso se inspiran Los motivos del lobo (1965), la obra teatral de Sergio Magaña y El castillo de la pureza (1972), la película de Arturo Ripstein con guión de José Emilio Pacheco.

(Tomado de: Carlos Monsiváis – Los mil y un velorios (Crónica de la Nota Roja). Alianza Editorial y CNCA, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, D.F., 1994)
 
Dirección: Arturo Ripstein

Fotografía: Alex Phillips

Con Claudio Brook, Rita Macedo, Arturo Beristáin, Diana Bracho, Cladys Bermejo y David Silva.


viernes, 7 de diciembre de 2018

Campeón sin corona (1945)

Campeón sin corona (1945)
 
 
Dir.: Alejandro Galindo.

Con David Silva y Amanda del Llano, Carlos López Moctezuma y Fernando Soto (Mantequilla).

Argumento original: Alejandro Galindo.

Adaptación cinematográfica: G. Ramírez Osante y Alejandro Galindo.

Escenografía: Gunther Gerzso.

Filmada a partir del 25 de octubre de 1945 en los Estudios azteca y en la Arena México. Estrenada el 5 de septiembre de 1946 en el cine Palacio – dos semanas.
 
Comentario: Este melodrama –cuyo protagonista está inspirado en el boxeador Rodolfo “el Chango” Casanova- era muy seguramente la mejor película de ambiente urbano y de barrio bajo hecha hasta el momento por el cine mexicano. Los personajes dan valor a un lenguaje popular ocurrente y muy vivaz –demasiado vivaz a ratos, quizás, porque los mexicanos pobres no suelen gritar así.
 
(Emilio García Riera - Las grandes películas de la Época de Oro. Algarabía #142, Editorial Otras Inquisiciones, S.A. de C.V. México, D.F. 2016)
 
 


viernes, 9 de noviembre de 2018

La Banda del Automóvil Gris



En 1915, en la ciudad de México tomada por los Convencionistas, se inician las actividades de la Banda, delincuentes disfrazados de militares que asaltan residencias. En seguimiento del esquema que va del relumbrón de Los Bandidos de Río Frío a los jefes judiciales de hoy, los encargados de la seguridad pública dirigen también los asaltos: Guadalupe Martínez, secretario del gobernador del Distrito, general Gildardo Magaña, Manuel Ortiz y Martiniano Nerey, jefe y subjefe de las Comisiones de Seguridad de la Comandancia Militar, y el más activo del grupo, Higinio Granda Fernández. Al entrar a México el ejército de Venustiano Carranza, irrumpe un estilo de vida, muy ostentoso, abiertamente corrupto, donde lo común son las fiestas con champaña y los generales en los camerinos de las actrices; el ámbito de las canciones El pagaré y Mi querido Capitán, de las artistas María Conesa y Mimí Derba, del Automóvil Gris. Con el carrancismo vuelven los ladrones con atavío militar y se solidifica el pacto entre algunos generales y los hampones de la Banda del Automóvil Gris, quienes les entregan joyas y dinero a cambio de protección. (De ahí la secuencia francamente cinematográfica donde una actriz afamada exhibe en el teatro sus joyas en un palco y la dueña del collar de diamantes lo reconoce.) Granda y su grupo son detenidos y escapan de la Penitenciaría. A otros integrantes se les apresa y se les fusila… en 1919, para aprovechar el escándalo se filma La banda del automóvil gris, dirigida por Enrique Rosas.

 (Tomado de: Carlos Monsiváis – Los mil y un velorios (Crónica de la Nota Roja). Alianza Editorial y CNCA, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México, D.F., 1994)

Dirección: Enrique Rosas, Joaquín Coss y Juan Canals de Homs

Producción: Enrique Rosas


Guión: José Manuel Ramos, sobre una historia de Enrique Rosas y Miguel Necoechea, con la colaboración documental de Juan Manuel Cabrera


Fotografía: Enrique Rosas


Edición: Miguel Vigueras, bajo la supervisión de Enrique Rosas


Música: Miguel Vigueras (agregada en 1933)



viernes, 2 de noviembre de 2018

Corrido de Chucho el Roto

Corrido de Chucho el Roto

(Anónimo)
 
 

A la cuadrilla
de Chucho el Roto
un hombre honrado,
se incorporó,
porque aquel jefe,
que era un valiente,
siempre triunfó.
 
Bandolero, bandolero,
que tienes el corazón
más noble
que el de un caballero.
 
En muchos lances
comprometidos,
triunfar hiciste
tu decisión,
y con el arma
no descuidada,
honores diste
a tu legión.
 
En los peligros,
más complicados
demuestras siempre
tu gran valor,
y con audacia
de hombre completo
tremolas siempre,
tu pabellón.
 
Nunca dejaste
que la perfidia
manchara al bravo
que compasivo,
con los humildes,
fuiste mil veces
su salvador.
 
Con sus hazañas,
de hombre afamado
a las mujeres
cautivas fiel,
porque eras digno
como bandido,
y tu palabra siempre valió.
 
Muy generoso,
siempre con maña,
en mil asaltos,
venciste al fin.
Jamás de nadie
quedas burlado,
y en los peligros
vences doquier.
 
Con los humildes
fuiste un hermano,
secas su llanto,
dales hogar,
y con semblante
de buen cristiano,
siempre de todos
te hiciste amar.
 
Bandolero, bandolero,
que tienes el corazón
más noble
que el de un caballero.

Jesús Arriaga, mejor conocido como Chucho el Roto, nació en la calle de Manzanares, del barrio de La Merced, en la ciudad de México y fue el bandido urbano más famoso del México de las postrimerías del siglo XIX.

El ingenio caracterizó los robos de Chucho el Roto, ya que la mayoría de sus asaltos los efectuó utilizando disfraces y engaños, tratando siempre de evitar, en lo posible, el uso de la violencia. El disfraz preferido de Jesús Arriaga fue el de aristócrata porfirista, personaje al que popularmente se conocía como Roto o Rotos, de ahí el sobrenombre de Jesús Arriaga.


Parte del producto de los asaltos de Chucho el Roto se destinó a ayudar a gente menesterosa, lo que ganó a Jesús Arriaga una gran popularidad en la ciudad de México, misma que fue compartida por sus compinches: La Changa, El Rorro y La Fiera.

Chucho el Roto fue aprehendido por la policía de la ciudad de México y trasladado a la cárcel de San Juan de Ulúa, donde murió en 1895.


Las hazañas de Chucho el Roto, fueron el tema de la más larga radionovela seriada mexicana, así como de varias versiones de películas cinematográficas, al igual que obras de teatro, corridos e historietas.


(Tomado de: Antonio Avitia Hernández- Corrido Histórico mexicano (1810-1910) Tomo I)




Capítulo 1 de la radionovela, XEW:

 
 


miércoles, 24 de octubre de 2018

Los Olvidados (1950)

Los Olvidados

 


Dir. Luis Buñuel, con Roberto Cobo, Stella Inda y Miguel Inclán.
Argumento original: Luis Buñuel y Luis Alcoriza.

Fotografía: Gabriel Figueroa.

Filmada del 6 de febrero al 9 de marzo de 1950 en los Estudios Tepeyac y locaciones de la Ciudad de México –Plaza Romita, Tacubaya, Nonoalco y otros-. Estrenada el 9 de diciembre de 1950 en el cine México –una semana.
 

Comentario: Bien puede ser vista como la primera obra de genio producida por el cine en castellano, si por obra de genio se tiene a la que propone un universo.

 
(Tomado de: Algarabía #142. Emilio García Riera – Las grandes películas de la Época de Oro. México, D.F. 2016)