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lunes, 15 de enero de 2024

Antecedentes del movimiento obrero revolucionario en México



1. Antecedentes del movimiento obrero revolucionario en México

1869. Para concluir el año circulan en hoja impresa los estatutos de la Asociación Internacional de los Trabajadores, aprobados por el Congreso de Ginebra en septiembre de 1866. Lo que da origen a que circule una invitación a todas las sociedades existentes en México para constituir un Centro General de los Trabajadores Organizados que fuera capaz de defender con más eficacia los intereses del trabajo.


1870. El 10 de enero aparece la convocatoria firmada por Villanueva, González, Herrera, Mata Rivera, Meza y Pérez de León. El 16 de septiembre queda constituido el Gran Círculo de Obreros de México. Toman su dirección Zalacosta, Villanueva y su grupo "socialista". El Círculo de Obreros se integró con las organizaciones siguientes: Unionista de Tejedores del Distrito de Tlalpan, Mutualistas de las fábricas La Colmena y San Ildefonso, Unionista de Canteros, mutua del Ramo de S,ombrerería Unionista y de Resistencia de Carpinteros, Mutua del Ramo de Sastrería, Artístico Industrial de Tipógrafos Mexicanos, Cuerpo de Redacción de El Socialista y la Sociedad Unionista de sombrereros.

Entre las finalidades del Círculo destacan la lucha por ampliar el espíritu de ayuda mutua; la creación de cajas de ahorro, seguros de vejez, casas de asilo y escuelas primarias y de oficios. Asimismo, se señala el apoyo ilimitado a las huelgas; la lucha por el alza de los salarios; la disminución de la jornada de trabajo y la protección en el trabajo de la mujer y del niño. Por último, se solicita al gobierno una ley que garantice como finalidad última la total emancipación del proletariado, que sería obra de este mismo.


1871. El 15 de agosto se organiza la Sociedad de Tipógrafos Mexicanos en la Ciudad de México. Simultáneamente se establecen las primeras sociedades obreras en el interior del país. En San Luis Potosí se constituye la Asociación Potosina de Obreros, integrada por tres organizaciones, que años más tarde editará el periódico Las Clases Productoras, cuyo primer ejemplar aparece el 16 de septiembre de 1876; sus redactores fueron Jenaro Vergara y Silverio M. Vélez.


1872. A fines de enero, en Toluca, se organiza la Sociedad Progresista de Artesanos 8 de Noviembre, la que se adhirió al Gran Círculo.

El 14 de julio se constituye la Sociedad de Obreros del Porvenir, del Ramo de Carrocería; el 29 del mismo mes, se organiza el Ramo de Curtiduría; el 1° de agosto, la Sociedad Fraternal de Costureras; el 24 de septiembre, la Sociedad Filarmónica de Auxilios Mutuos, y el 26, la Asociación Mutualista y de Resistencia del Ramo de Tabaco, la que fue disuelta por los patronos con lujo de violencia, sin que la naciente agrupación ni el Gran Círculo fueran capaces de impedirlo.

La muerte de Santiago Villanueva produce un cambio en la política del Gran Círculo; los estatutos son reformados y aprobados el 16 de septiembre; sus puntos son los siguientes: "1° Mejorar, por todos los medios legales, la situación de la clase obrera, ya en su condición social, ya en la moral y ya en la económica. 2° Protección a la misma clase contra los abusos del capitalismo y los maestros de taller. 3° Relacionar entre sí a toda la familia obrera de la República. 4° Aliviar sus necesidades a los obreros. 5° Propagar entre la clase obrera la instrucción correspondiente es sus derechos y obligaciones sociales y en lo relativo a las artes y oficios. 6° Establecer todos los círculos necesarios en la República, a fin de estar en contacto los obreros de los estados con los obreros de la capital.”

El 1° de agosto estalla la huelga de los barreteros de Real del Monte, Hgo.; los patronos violan el contrato de 1869, el que estipulaba que pagarían $2.00 diarios por 36 horas de trabajo consecutivo y 12 de descanso. Los empresarios pretendían reducir a $1.00 el salario; en cambio, los obreros pedían el cumplimiento del contrato, así como la disminución de la jornada de trabajo a 16 horas, por el mismo salario.

El conflicto se resolvió en favor de los mineros, alcanzando una completa victoria. La prensa diaria pedía al gobierno que "adoptase una actitud enérgica, antes de que se propagara este sistema obrero de defensa". El Socialista, el periódico defensor de los obreros, se guardó su opinión prudentemente.

El 6 de diciembre se inicia el conflicto huelguístico de los obreros textiles de La Colmena, en protesta a la aplicación de tarifas que se traducía en un verdadero despojo para sus ya magros salarios.


1873. La huelga de La Colmena dura más de un mes, obteniéndose un convenio ventajoso para los obreros, firmado por los patronos el 28 de enero, en el que se establece: "el reconocimiento de la Sociedad, advirtiéndose que se dan todos los poderes a la comisión obrera para vigilar el cumplimiento de las tarifas", y además, "se da el derecho a los trabajadores para intervenir en las cuentas de la administración, en caso de que tengan desconfianza sobre manejos que perjudiquen a los operarios”.

Como resultado del triunfo de La Colmena, se llevó a cabo una asamblea general de los obreros textiles en el Valle de México, el 5 de febrero; la que dio nacimiento a la Unión de Resistencia de Tejedores del Valle de México.

En mayo y junio surgen nuevas asociaciones obreras en Parral, Chih.; en Guadalajara, Jal., y León, Gto. A su vez, el Gran Círculo constituye en los estados de Jalisco, Sonora y Sinaloa y en la ciudad de Tepic nuevas sociedades.

El 25 de julio estalla la huelga en la fábrica la fFama Montañesa; el movimiento logra obtener sus demandas sin la ayuda del Gran Círculo.

el 14 de agosto se inician las huelgas de Río Hondo y San Ildefonso. Los barreteros del mineral de La Luz, Gto., se declaran en huelga del 2 al 10 de septiembre en pro de un aumento del 25% en los salarios (el promedio anterior a la huelga era de $0.80 diarios), triunfan los mineros en sus justas demandas.

La organización obrera se caracteriza por su fortalecimiento y el de sus órganos de prensa. En ese año circulan los siguientes periódicos, además de El Socialista, el Artesano Oaxaqueño; El Pacto Social, de los mineros de Real del Monte, Hgo.; La Causa del Pueblo, de Guadalajara, Jal.; El Pueblo, de México, D.F.; La Paz, de Chilpancingo, Gro., y otros más en Jalisco, Chihuahua, Yucatán, Veracruz y Puebla.


1874. El Gran Círculo acordó, en asamblea efectuada el 8 de enero, que "los propietarios más honrados serían admitidos en las filas obreras en calidad de socios honorarios"; pero hubo quienes se pronunciaron en contra, decididos a terminar con la corriente filantrópico-mutualista en el movimiento obrero. Esas contraposiciones tuvieron, sin duda, la virtud de acelerar el ritmo de las pugnas obreras. Se desata una verdadera ola de huelgas y de peticiones de los trabajadores, principalmente por parte de los textiles. Culmina este esfuerzo unificando el criterio en la lucha por una tarifa de salarios, por la abolición del trabajo nocturno, por la jornada de nueve "o cuando menos de diez horas", etcétera. La Convención Textil se reúne el 24 de julio y se aprueban las reivindicaciones antes mencionadas. Los obreros de Jalapa, de la Sociedad de Artesanos y Jornaleros, fundada el 1° de junio de 1867, se declaran en huelga, adoptando las demandas presentadas por los obreros del Valle de México, el 8 de julio; el conflicto se soluciona hasta el 6 de agosto, en que los patronos conceden la jornada de 12 horas. Un año más tarde "conceden" asimismo la de 10.

La prensa obrera, portavoz de las demandas proletarias, se multiplica. La Comuna alcanza a tirar 4,500 ejemplares; surge nuevos periódicos como El Obrero, de Tacubaya; La Concordia, de Veracruz; El Obrero Internacional, órgano de la Sociedad Artística Industrial.


1875. El 1° de febrero, la Unión de Trabajadores del Valle de México se dirige al Presidente de la República exponiendo la situación de los obreros y su propósito de declarar la huelga. El presidente recibe, el 9 de febrero, a los patronos, y da orden al Gobierno del Distrito Federal para que intervenga y resuelva el conflicto, de acuerdo con las partes afectadas. Los acontecimientos se precipitan, los obreros declaran ese mismo día la huelga en las fábricas La Fama Montañesa y San Fernando.

Surgen nuevos órganos periodísticos en defensa de las demandas obreras: El Obrero, de Guadalajara; La Firmeza, El Desheredado, órgano del Gran Círculo; El Obrero, de Monterrey; La Justicia, La Huelga. El 26 de abril estalla la huelga general estudiantil en las escuelas del gobierno, quizá la primera en su género.

El 5 de octubre se declara la huelga en la fábrica textil La Magdalena; del 12 al 15 del propio mes se desarrolla el conflicto textil de Cocolapan, Orizaba, contra la rebaja de salarios, que pretendía reducir éstos de $1.75 a $1.05 diarios, así como por el mejoramiento en los materiales de trabajo.


1876. El 5 de marzo se inaugura el Segundo Congreso Obrero convocado por el Gran Círculo de Obreros. Tanto su composición como el temario son duramente atacados por la prensa obrera, tachando a los dirigentes de maniobras políticas que conculcaban las demandas de los trabajadores.


1877. En los comienzos de este año el movimiento obrero estaba representado únicamente por las sociedades del Valle de México (las de más pura extracción proletaria) y algunas adheridas a La Social; la mayor parte de ellas habían ido desapareciendo. Porfirio Díaz aplasta con mano de hierro las huelgas de la fábrica Hércules, en Querétaro, así como otras más; bajo un régimen pretoriano, los obreros no podían protestar ni siquiera por la explotación de que eran víctimas.


1878. Huelgas de tipógrafos contra la imprenta oficial en la capital; de textiles, en la fábrica La Magdalena; de mineros, en El Rosario, Sin.


1800. El 3 de enero se inaugura el Tercer Congreso Obrero en el Teatro Morelos, en la Ciudad de México. Lo preside Carmen Huerta. Asiste una delegación de La Social, integrada por Félix Riquelme, Juan C. Orellana, Benito Castro y José Rico. El Congreso sufre varias suspensiones; en él se acuerda la creación de la Gran Confederación de los Trabajadores Mexicanos. Su clausura se efectúa A fines de abril. (Tomado de Boletín del Consejo Nacional de Educación.)


(Tomado de Salazar, Rosendo: Antecedentes del movimiento obrero revolucionario en México (Los años convulsos). Biblioteca del Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana, número 57 México, Distrito Federal, 1973)

lunes, 5 de junio de 2023

Nuevo impulso a la organización obrera mexicana, 1871


 IV

Nuevo impulso a la organización obrera mexicana


Un grupo de los que se consideraban a sí mismos como portaestandartes de la extrema izquierda en el movimiento obrero fundó el 20 de marzo de 1871 La Social. Dicho grupo lo constituyeron Rhodakanaty, Zalacosta, Velatti, Castro, Ordóñez y otros. Pero veamos en qué consistía su "izquierdismo". Las finalidades contenidas en el programa de La Social se expresaba así: "Reuniremos a todos aquellos elementos adictos a la clase socialista, que sean perseverantes que tengan un principio de moral y fines altruistas y elevados, que amen el sentimiento de caridad y siempre socorran al pobre y al oprimido como si se tratara de sí mismos".

En su manifiesto de abril 15 de 1871, decía: "no es posible poder presentar, desde luego, ante la cultura del pueblo nuestro programa último; pero ténganse entendido que nuestra misión es más de ideales que de posibilidades. Sin embargo, aunando nuestras miras, queremos la abolición de todo sistema de gobierno y la libertad de los obreros manuales e intelectuales del Universo". 


¡Una mezcla informe de anarquismo filosófico, místico, cristiano!

Debemos hacer hacer notar que, de este grupo de La Social, también pertenecían al Gran Círculo, Valatti, Ordóñez y Castro.

Fue por este tiempo cuando llegaron a México las primeras noticias sobre la proclamación de la Comuna en  París. Circulando entonces El Socialista; el 9 de julio de 1871, apareció en la ciudad de México el primer número de este periódico semanario destinado a defender los derechos e intereses de la clase trabajadora. Más adelante veremos cómo desempeño su cometido. 

Eran director y redactores: Francisco de P. González, Mariano García, Luis G. Miranda, Francisco J. Acosta, Manuel Chibrás, Manuel Escudero, José López, Carlos G. Rodríguez, Felipe Acosta, Enrique Trear, Fidencio Lara y Luis Sánchez. El Socialista, como era natural, defendía el socialismo, La Internacional y la Comuna; las proclamas impresas de ésta circulaban profusamente en los círculos obreros.

La Comuna de París

El Monitor Republicano, periódico liberal de la época pidió, al saberse el fracaso de la Comuna de París, que se proporcionara asilo en el país a los comunistas que así lo desearan; lo que hizo expresar a la prensa norteamericana que la entrada de éstos a México constituía un grave peligro para el gobierno de Washington. The World (El mundo) de Nueva York, aseguraba en enero 21 de 1872 "que el famoso comunalista Clusuret estaba en México y que Juárez lo había nombrado general en jefe del ejército para combatir a los rebeldes porfiristas"...

A este grado alarmaba a la burguesía yanqui y a su prensa la repercusión de los acontecimientos en La inolvidable Comuna de París. ¡Primer intento del proletariado para establecer un gobierno propio!

la guerra franco-alemana provocada por la política francesa cuyo objetivo era impedir la unidad de Alemania y las enseñanzas y tradiciones de la revolución francesa (en la que había tenido tan importante papel el municipio de París), así como la influencia adquirida y progresos realizados por la Primera Internacional en París y en algunas de las grandes ciudades provinciales francesas, y el no menos importante factor de la situación paupérrima entre las masas populares y la pequeña burguesía arruinadas por la guerra; fueron elementos que determinaron la guerra con Prusia, lazo que Bismark tendió a Francia y en el que ésta cayó sin estar preparada para ello, con el resultado de la catastrófica derrota de Sedán. París se sublevó derrocando al imperio de Napoleón, El Pequeño, proclamó la República y constituyó un gobierno para la defensa nacional. Pero este gobierno, burgués, que odiaba tanto al enemigo exterior como el interior (o quizás más al interior) produjo una reacción inmediata en el pueblo que, prematuramente, guiado por el viejo revolucionario Blanqui, intentó apoderarse del poder sustituyendo al gobierno republicano-burgués por el socialista proletario. La intentona fracasó, en tanto que los ejércitos franceses organizados por Gambetta sufrían derrota tras derrota a manos de los prusianos hasta que se concertó un armisticio en enero de 1871.

En febrero se efectuaban las elecciones para la constitución de la asamblea general. Sin embargo, la mayoría revolucionaria, novel en estos asuntos, fue derrotada al resultar un gobierno reaccionario. Thiers estableció su cuartel general en Versalles, desde dónde atacó al proletariado parisiense; el gobierno de Thiers después de tratar de apoderarse de la artillería de la Guardia Nacional en las alturas de Montmartre, fue desconocido por el pueblo de París que proclamó la Comuna el 18 de marzo de 1871.

Se ha dicho que la Comuna de París fue una dictadura, nada más falso y calumnioso. ¡Ojalá lo hubiera sido! La Comuna surgió legalmente de las elecciones de marzo, instituyendo un gobierno de coalición, en el que había miembros de la Primera Internacional, es cierto, como también los había blanquistas, proudhonianos, republicanos, burgueses y patriotas desesperados. 

Carlos Marx al hacer el análisis de los hechos decía: "en vez de marchar contra los versalleses desamparados entonces, se permitió al Partido del Orden que mostrara sus fuerzas convocando el 26 a las elecciones de la Comuna. Aquel día, los hombres del Partido del Orden cambiaron palabras benévolas de reconciliación en los locales electorales con sus harto magnánimos vencedores; al mismo tiempo que en su fuero interno se enciende el juramento solemne de ejercer una venganza resonante tan pronto llegará el momento. La Comuna de París ingenuamente respetó el Banco de Francia, no confiscándolo, lo que constituyó un grave error y que destruye el argumento de que fue una dictadura."

Por todas estas graves equivocaciones tácticas y políticas cayó en mayo, derrotada por las fallas de sus directores (a las que se sumaba la traidora alianza de los políticos y de la burguesía francesa) después de ejercer el poder durante 62 días el proletariado de París.

El proletariado parisiense murió heroicamente bajo los pliegues y su amada bandera roja de la Comuna. Thiers, Gallifet "el Chacal" (que había estado en México) se hartaron de sangre obrera. Cayeron bajo sus balas asesinas 30,000 revolucionarios, hombres mujeres y niños; fueron sacrificados en el altar de la burguesía y su régimen un total de 100,000 luchadores franceses por la libertad.

Ese fue el epílogo sangriento del primer noble esfuerzo del proletariado de París para darse un gobierno propio; su sacrificio no fue estéril, sus enseñanzas no fueron olvidadas ni en Francia ni en el resto del mundo, como lo comprueba la existencia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, producto de esa enorme experiencia aplicada por la gloriosa revolución rusa de 1917.

La organización obrera y sus relaciones con los patrones 

El 15 de agosto de 1871 se organizaba la sociedad de Tipógrafos Mexicanos en la Ciudad de México. Simultáneamente quedaban establecidas las primeras sociedades obreras en el interior del país, al constituirse las de San Luis Potosí, donde comenzó a publicarse el vocero Las Clases Productoras, viendo la luz pública el primer número el 16 de septiembre de 1876, eran sus redactores Genaro Vergara y Silverio M. Vélez.

El Circulo de Obreros de México quedó formado finalmente, después de muchos esfuerzos de sus organizadores; tomando parte en su constitución con 3 delegados cada una de las sociedades siguientes:

"Unionistas de tejedores del distrito de Tlalpan"; mutualistas de las fábricas La Colmena y San Ildefonso; Unionistas de Canteros, Mutua del Ramo de Sombrerería, Unionista y de Resistencia de Carpinteros, Mutua del Ramo de Sastrería, Artístico Industrial de Tipógrafos Mexicanos, Cuerpo de Redacción de El Socialista y la Sociedad Unionista de Sombrereros que se adhirió por el momento al acto.

Se admitió que podían ingresar individualmente al Gran Círculo todos los obreros y simpatizantes que lo desearen; la asociación debía extenderse por toda la nación, convocando tan pronto como las circunstancias lo permitieran a un congreso general, organizándose mientras tanto, sucursales en las poblaciones principales. Para ser miembro del Gran Círculo había que ser obrero manual o intelectual; ningún socio podía ser miembro de un partido político, pero sí se le dejaba en libertad de ejercer el derecho de ciudadanía. Se admitía que los patrones que hubiesen tenido buen comportamiento con sus trabajadores fuesen socios honorarios del Gran Círculo (subraya el autor). Se lucharía por la ampliación del espíritu de ayuda mutua, cajas de ahorros, seguros de vejez, casas de asilo, escuelas primarias y de oficios. Las sociedades adheridas al Gran Círculo serían de resistencia (con el objeto de proteger el trabajo) para lo cual se declaraba apoyo ilimitado a las huelgas; a la lucha por el mejoramiento inmediato de salarios y disminución de las horas de trabajo, protección a las mujeres y niños; castigo por medio de multas a los patrones que no accedieran a las justas peticiones de los obreros (subraya el autor). Se solicitaba del Gobierno una ley que garantizara el bienestar del proletariado y se asentaba como finalidad del Gran Círculo, lo siguiente: "se lucha por la total emancipación de los trabajadores, que ha de ser obra de los trabajadores mismos, usando como medio final la revolución social que abre el camino de esplendor, de justicia y de verdad al socialismo…"

La mesa directiva elegida fue la siguiente: presidente, Santiago Villanueva; vicepresidente, Epifanio Romero; primer secretario, Juan de Mata Rivera; segundo secretario, Benito Castro; tercer secretario, Alejandro Herrera; cuarto secretario, Rafael Pérez de León y tesorero, Francisco de P. González. Los dos primeros ya conocidos por nosotros en sus equilibrios obreristas, los demás, pronto los conoceremos mejor.

El 1° de octubre de 1871 se constituye en San Luis Potosí la Asociación Potosina de Obreros con tres sociedades diversas: el número 2 de Las Clases Productoras, incitaba a los obreros de la metrópoli para asistir a un congreso que debía celebrarse en León o Aguascalientes para enero de 1872. En Toluca se organizaba la Sociedad Progresista de Artesanos el 8 de noviembre, la que se adhiere al Gran Círculo. En este periodo de organización ascendente, con las imperfecciones ajenas a la incomprensión de su verdadero papel, sorprende al artesanado y al naciente proletariado la efervescencia política de las elecciones presidenciales, a la vez que el levantamiento de Porfirio Díaz con su Plan de La Noria contra Juárez en noviembre 8 de 1971.


Dos décadas del movimiento obrero: un resumen

En resumen, después de casi dos décadas de 1853 a 1871, nos encontramos con un desarrollo apenas iniciado del movimiento social, obrero y campesino en el sentido de organización; lleno de confusiones ya mutualistas, ya cooperativistas, pero que iba abriendo brecha más que por una percepción clasista del papel histórico del proletariado, por la necesidad económica y social de mejoramiento que reclamaba el paso del estado feudal al de la asaz lenta industrialización del país; pero que de todos modos, iba formando grupos obreros cada vez más numerosos.

Es necesario, sin embargo, hacer notar que ya desde entonces, se perfilaban inciertas, vagamente, dos tendencias: revolucionaria y reformista, de las que eran exponentes los grupos de La Social (con su anarquismo místico filosófico, filantrópico e intelectualizante) y el de el Gran Círculo y El Socialista (con su "socialismo" legal, apolítico que al mismo tiempo que planteaba las demandas obreras, admitía como socios honorarios a los patrones que hubiesen tenido buen comportamiento con sus obreros) en la primera en tanto que en la otra la reformista a todas luces, era representada por Cano y sus seguidores de los que no pocos -como Epifanio Romero- se habían colado y militaban en el Gran Círculo dando a este su mentalidad oportunista inveterada.

A partir del 1° de enero de 1872 apareció El Socialista como órgano oficial del Gran Círculo de Obreros de México.

Rhodakanaty sigue consagrado a La Social donde predica el socialismo, alejado del Gran Círculo y de El Socialista en el que no colabora. En el mes de junio publica su folleto Apuntes biográficos de los más célebres comunistas franceses (Imprenta El Socialista, México 1872).

El 14 de Julio se constituyó la Sociedad de Obreros del Porvenir del Ramo de Carrocería, el 29 del propio mes se organiza la del Ramo de Curtiduría, el 1° de agosto la Sociedad Fraternal de Costureras, el 24 de septiembre la Sociedad Filarmónica de Auxilios Mutuos y el 26 del mismo mes la Asociación Mutualista y de Resistencia del Ramo del Tabaco, la que fue disuelta violentamente por el patronaje sin que la naciente agrupación ni el Gran Círculo hubieran sido capaces de impedirlo.

Los obreros y la política, maniobras de sus dirigentes

Al fallecer el presidente Juárez el 18 de julio concurrieron a sus funerales todas las sociedades con sus respectivos estandartes, hablando ante sus restos a nombre del Gran Círculo, Francisco de P. González; quien hizo el elogio de las virtudes ciudadanas del patricio. Poco después ocurriría la muerte de Santiago Villanueva; con su desaparición se inauguró un cambio en la "política" del Gran Círculo; sus estatutos fueron reformados y se aceptó un subsidio de $200.00 mensuales del Poder Ejecutivo que ocupaba el licenciado Sebastián Lerdo de Tejada.

Los nuevos estatutos aprobados el 16 de septiembre dicen:

"1°. Mejorar por todos los medios legales la situación de la clase obrera, ya en su condición social, ya en la moral y ya en la económica. 2o. Protección a la misma clase contra los abusos del capitalismo y los maestros de taller. 3o. Relacionar entre sí a toda la familia obrera de la República. 4o. Aliviar sus necesidades a los obreros. 6o. Propagar entre la clase obrera la instrucción correspondiente en sus derechos y obligaciones sociales y en lo relativo a las artes y oficios. 7o. Establecer todos los círculos necesarios en la República a fin de estar en contacto los obreros de los estados con los obreros de la capital".

La sede quedó instalada en la primera calle del Reloj núm. 3, salón de actos de la Sociedad Unionista de Sombrereros; es decir, bajo los auspicios de Juan Cano y Epifanio Romero. El 1° de octubre se expidió una circular a todas las sociedades que decía: "haber quedado definitivamente instalado ese día, el Gran Círculo de Obreros de México".

el 1o. de agosto estallaba la huelga de los barreteros de Real del Monte, Pachuca, Hgo., originada por la violación del contrato de 1869 por parte de los patrones; el cual estipulaba que estos "pagarían $2.00 diarios por 36 horas de trabajo consecutivo y 12 de descanso", y ahora reducían a $1.00 este salario desde el 15 de julio. Los obreros no sólo pedían el cumplimiento del contrato sino la disminución de horas de trabajo a 16 por el mismo salario.

El conflicto se resolvió favorablemente para los mineros obteniendo una victoria completa; lo que levantó gran polvareda en la prensa diaria que pedía al gobierno "adoptase una actitud enérgica, antes de que se propagara este sistema de defensa obrera". El Socialista, el periódico defensor de los obreros se guardó su opinión prudentemente.

Los obreros de La Fama Montañesa habían declarado la huelga el 9 de septiembre y hubieron de volver derrotados al trabajo el 22, bajo la presión de la fuerza armada. El Socialista, bajo la dirección de Juan de Mata Rivera, uno de los más destacados líderes obreros, lo era sólo de nombre, pues más parecía un órgano político liberal ya que apoyaba veladamente a Lerdo de Tejada para presidente, y en forma abierta a Vicente Riva Palacio para presidente de la Suprema Corte de Justicia.


(Tomado de: Díaz Ramírez, Manuel - Orígenes del Movimiento Obrero. Cuadernos Mexicanos, año II, número 75. Coedición SEP/Conasupo. México, D.F., s/f)

lunes, 26 de diciembre de 2022

Un precursor de Zapata, 1869

 

III

los campesinos y sus ansias de liberación, un precursor de Zapata.


Nuestros antiguos conocidos Rhodakanaty y Zalacosta habían seguido mientras tanto con su escuela de Chalco, de donde surgió un campesino, Julio Chávez López , quien se haría notar más adelante en las luchas de los campesinos.

Las prédicas "socialistas" de Rhodakanaty y Zalacosta prendieron en terreno fértil entre aquellos humildes y explotados labriegos. La Escuela Moderna y Libre se convirtió en la tribuna y centro de propaganda de la futura rebelión. Julio Chávez se llamaba a sí mismo "socialista-comunista" explicando su concepción así: "Soy socialista porque soy enemigo de todos los gobiernos, y comunista porque mis hermanos quiere trabajar las tierras en común".

Chávez era un discípulo aprovechado, su maestro Rhodakanaty había escrito en su libro Garantismo Social estas palabras: "¡Pueblo, no más gobiernos: abajo las tiranías! ¡Paso al garantismo social!".

Párrafo en el que explica el que explicaba la vida de un pueblo sin gobierno, forma que llamaba el falansterio o comunidad; todo su pensamiento, un tanto confuso, estaba saturado de fourierismo.

Chávez, ávido de ir adelante, reorganizó en Chalco el Club Socialista, donde se hacía una propaganda más amplia que en la escuela. En enero de 1869 escribía a Zalacosta una carta desde Puebla donde decía: "He llegado hasta acá. Hay mucho descontento entre los hermanos, porque todos los generales quieren apoderarse de sus tierras. ¿Qué le parecería usted que hiciéramos la revolución socialista?".

Por este tiempo, el 3 de febrero de 1869, encabezó el General Miguel Negrete un motín en Puebla contra Juárez; ahí había armas que fueron repartidas al pueblo, de esto se aprovechó seguramente Chávez. Tan grande era el descontento entre el campesinado, que un grupo de labradores había entrado entre el 30 de enero y el 2 de febrero al grito de "¡Abajo los hacendados!" en una hacienda cercana a Alfajayucan, desarmando al destacamento de soldados ahí estacionado.

Chávez regreso a Chalco para la preparación de su plan, pero sus actividades deben haber inspirado sospechas al gobierno porque escribió el 18 de abril a Zalacosta: "Estamos rodeados por un batallón, nada importa. "¡Viva la libertad!" Llevó a cabo su propósito y al rebelarse, escribió el manifiesto del cual tomamos el primero y último párrafos.

"Manifiesto a todos los oprimidos y pobres de México y del Universo. Ciudadanos mexicanos:

Ha llegado la hora de conocer a los hombres con el corazón bien puesto, ha llegado el día en que los esclavos se levanten como un solo hombre aclamando sus derechos pisoteados por los poderosos.

Hermanos: ha llegado el momento de despejar el campo, de pedir cuentas a los que siempre nos las han exigido; es el día de imponer deberes a quienes sólo han creído tener derechos. Vamos a una contienda de sangre. ¿Pero, qué importa si esta sangre será generosa, fertilizará nuestros campos, dará exuberancia a las plantas y dejara un rastro a la humanidad del futuro?".

El largo manifiesto llamando a las armas a los campesinos termina así:

"Queremos tierras, queremos trabajo, queremos libertad, necesitamos salvar el orden; en fin, lo que necesitamos es el establecimiento de un pacto social entre los hombres, a base de respeto mutuo. !Viva el socialismo! ¡Viva la libertad! Dado en Chalco en el día 20 del mes de abril del año de 1869.- Julio Chávez."

El levantamiento se realizó la noche del primero de mayo de 1869, al pretender un grupo de soldados la detención de Chávez en Chalco; después de un ligero tiroteo, éste abandonó la población dirigiéndose al monte donde pronto se reunieron campesinos en gran número. Seguido de éstos asaltó a San Martín Texmelucan, que tomó después de derrotar a las tropas quitándole las armas que era lo que necesitaba; quemó los archivos del municipio, recogió algún dinero y se dirigió rumbo a Apizaco donde hizo lo mismo.

Comprendiendo que el movimiento debía tener un carácter nacional para triunfar, envío a Anselmo Gómez con 50 hombres rumbo a Veracruz, mientras él se dirigía al Estado de Hidalgo; a su paso por las haciendas recogía dinero, armas y propagaba entre los campesinos la toma de la tierra. Anselmo Gómez llegó con gran rapidez a Chicontepec, Ver., que tomó el 11 de junio. El jefe político del lugar informaba poseído de terror al Ministerio de la Guerra que "el bandido Anselmo Gómez, al frente de 150 bandidos había capturado la villa, cometiendo toda clase de atentados contra la propiedad y proclamando que desconocía a todo el personal de los gobiernos de los estados".

Chávez, con 1,500 insurrectos quiso tomar por asalto a Actopan; pero sorprendido por las fuerzas del gobierno fue derrotado, hecho prisionero y conducido a Actopan, de donde fue remitido a Chalco y su y juzgado ahí militarmente. Fue fusilado en la madrugada del 1° de septiembre de 1869 en el interior de la casa que ocupó la Escuela Moderna y Libre.

Al ser inmolado por los soldados que lo fusilaron grito con voz estentórea: "¡Viva el socialismo!" Así terminó este noble paladín su corta pero brillante actitud en defensa de los oprimidos.


Constitución del gran círculo de obreros de México.

En los últimos días de 1869, circulaban en una hoja impresa los estatutos de la Asociación Internacional de los Trabajadores, aprobados en el Congreso de Ginebra en septiembre de 1866.

Esto despertó un gran entusiasmo y originó la invitación a todas las sociedades obreras para constituir un centro general de los trabajadores organizados, con objeto de que al estar reunidos todos formaran un consejo que "sea capaz de defender con más eficacia los intereses del trabajo"; la iniciativa fue lanzada el 10 de enero de 1870 y firmada por Villanueva, González Herrera , Mata Rivera, Meza y Pérez de León. No fue, sin embargo, sino hasta el 16 de septiembre de 1870 cuándo quedó constituido el Gran Círculo de Obreros de México.

Con motivo de la renuncia de Cano y del grupo de la Sociedad Artístico Industrial por un discurso de Zalacosta, Villanueva y su grupo socialista se apresuraron a tomar en sus manos la dirección.


Una opinión de Juárez sobre el papel de la organización obrera

Juan Cano, buscando el apoyo oficial, pidió su opinión a Juárez sobre el papel de la organización obrera. He aquí la contestación:

"Palacio Nacional, México, octubre 12 de 1870. señor Don Juan Cano. Muy estimado señor: contestó la muy apreciable de usted, fecha de ayer, manifestándole que, en mi concepto, los artesanos pueden arreglar su asociación a la manera que estimen conveniente para el perfeccionamiento en sus respectivos artes y oficios. Soy de usted affmo. y atto. y s. s.-q. b. s. m. Benito Juárez."

¡Menguada función le asignaba a la organización obrera el benemérito de las Américas!

En diciembre 20 de 1870 apareció un manifiesto agrario en San Luis Potosí, en el cual se pedía la distribución de la tierra mediante la expedición de leyes agrarias. No tuvo más resultado que la persecución de sus autores por el Gobierno.

La organización obrera entretanto, no obstante la labor escisionista comenzada por Cano, despechado ante la pérdida de la dirección en la Artístico Industrial, seguía adelante y se fortalecía.


(Tomado de: Díaz Ramírez, Manuel - Orígenes del Movimiento Obrero. Cuadernos Mexicanos, año II, número 75. Coedición SEP/Conasupo. México, D.F., s/f)