lunes, 7 de diciembre de 2020

Las Truchas, base para dejar el subdesarrollo, 1976


 Las Truchas, la base para dejar el subdesarrollo

*El país será autosuficiente en materia de electricidad

*SICARTSA, ejemplo de la política de descentralización industrial

Por JORGE AVILES RANDOLPH, Enviado Especial

LÁZARO CARDENAS, Mich., 4 de noviembre (Vía Telex).- El primer paso para lograr que México supere la fase de un país en subdesarrollo y sea una nación industrializada, se dio este día, al inaugurarse la siderúrgica de Lázaro Cárdenas-Las Truchas.

Más allá del esfuerzo gubernamental de la cuantiosa inversión realizada y de lo que este nuevo polo de desarrollo significa para la región, resalta el peso específico económico, las proyecciones de la obra, que permitirá pasar a la etapa de producción masiva en las industrias metalmetálica de máquinas-herramienta y de producción pesada.

En el acto inaugural de la siderúrgica, después de que se puso en servicio el primero de los altos hornos productores de acero, se afirmó que nunca en la historia de nuestro país se había emprendido un proyecto de tal magnitud ni se había realizado en un lapso tan corto.

José Campillo Sáinz, secretario de Industria y Comercio y uno de los cinco oradores que hablaron este mediodía en el acto de apertura del complejo siderúrgico, puso de relieve el hecho de que esta es una empresa nacional -para cuya construcción colaboraron 17 naciones- y que requirió de la acción coordinada y directa de nueve secretarías de Estado y de cuatro organismos descentralizados.

El funcionario federal mencionado habló de que los mexicanos "ya no tenemos miedo a la grandeza" y produjo un discurso en el que básicamente analizó -mediante cifras- el crecimiento de México en cuatro aspectos primordiales: acero, electricidad, petróleo y educación.

En materia de acero se realizaron inversiones que ascienden a 25,221 millones de pesos, cifra que representa una inversión superior a toda la realizada desde el establecimiento de esta industria en el país.

En electricidad, el programa de inversiones llegó a 35,120 millones de pesos, con una producción de 12 millones de kilowatts. En petróleo, la producción de líquidos y crudos de absorción pasó de 177 a 342 millones de barriles y la capacidad de refinación se elevó de 590,000 barriles por día, en 1971, a 910,000 barriles al finalizar el actual sexenio.

Y en educación, el presupuesto que era de 8,000 millones, llegará a 40,000 millones para fines de 1976.

Pero más importante que las cifras, y así lo recalcó Campillo Sainz, es el hecho de que todas estas obras permiten a México iniciar el despegue definitivo, categórico, para alcanzar el rango de país industrializado en los próximos años.

GENERADOR DE PROGRESO

Campillo se refirió al complejo Lázaro Cárdenas-Las Truchas como la creación más ambiciosa e integral de un auténtico polo de desarrollo, en el que se producirá acero para el crecimiento del país y que será, además, generador de progreso económico y social para toda la región.

Recordó que durante más de 40 años, este yacimiento estuvo concesionado en favor de una empresa filial de otra extranjera, que no llevó a cabo ningún trabajo para explotarlo y lo mantuvo inactivo durante todo ese lapso.

Y dijo que ahora es cuando los minerales de hierro de Las Truchas son explotados por una empresa con capital ciento por ciento nacional y se utilizarán en beneficio de México y los mexicanos.

Además, SICARTSA fue puesta como ejemplo de lo que es la política de descentralización industrial que se ha venido realizando.

Por lo que respecta del futuro de la zona, el secretario de Industria y Comercio habló del efecto multiplicador que tendrá la siderúrgica y que permitió identificar 58 nuevas posibilidades industriales derivadas de la instalación de la siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas.

Campillo recalcó que el Presidente Echeverría, quien se encontraba acompañado por el presidente electo, "no ha gobernado para un sexenio, ha gobernado para México".

DESENVOLVIMIENTO INDUSTRIAL

El funcionario federal produjo una pieza oratoria de gran contenido político y económico, ya que en varias ocasiones se refirió a las perspectivas que esta planta abre para el país y las ligó con la producción de energéticos y los otros renglones del desarrollo a los que se ha dado preferencia en estos seis años.

Dijo que el desenvolvimiento industrial es, al mismo tiempo, signo y factor de desarrollo, vía de acceso para el bienestar y camino para la independencia plena del país.

Y sobre la industria siderúrgica en particular, recalcó que ésta es apoyo indispensable para las actividades industriales, porque el crecimiento de un país está ligado indisolublemente a su abastecimiento y disponibilidad de productos siderurgicos.

En seguida, dio a conocer las cifras de inversiones en la producción de acero y dijo que la misma se incrementó de 4.300,000 toneladas a 9.885,000 al terminar el régimen, lo que significa un incremento de 30% en estos años. Y también se mostró optimista al agregar que las expansiones en la industria del acero permitirán sustituir temporales importaciones en el periodo 1977-1985, por 61 millones de toneladas, lo que representa un ahorro de 300,000 millones de pesos (a 210 dólares la tonelada) en el lapso mencionado.

Recalcó que, además, se logrará que nuestro desarrollo industrial no dependa del comercio exterior para el abastecimiento de los productos siderúrgicos que necesite, lo que es muy importante si se toma en cuenta que el mercado mundial de productos siderúrgicos es incierto y fluctuante.

Campillo Sainz aseveró que el esfuerzo y la magnitud de las inversiones necesarias para la expansión de la industria siderúrgica no puede medirse exclusivamente por las inversiones realizadas en esta actividad.

Y reiteró que el crecimiento de la producción de acero no podrá llevarse a cabo si al mismo tiempo no se expanden las comunicaciones, si no se le dota de combustibles y energía eléctrica que requiere, si no se procede a la capacitación y formación de técnicos y profesionales, y si no se crea toda una infraestructura que la impulse, apoye y complemente.

(Tomado de: Hemeroteca El Universal, tomo 7, 1976-1985. Editorial Cumbre, S.A. México, 1987) 

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