Mostrando las entradas con la etiqueta magdalena labrandero iñigo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta magdalena labrandero iñigo. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de agosto de 2024

Anuncios Clasificados, 1915



Terrenos

The Mexican Herald, miércoles 17 de marzo de 1915

***
A quince minutos del Zócalo, por tres rumbos, tenemos magníficos lotes desde 200 metros cuadrados, pagaderos en abonos de $8.00 mensuales en adelante. La inversión más segura y productiva que se ofrece ahora. Hay que ir a verlos luego, hoy mismo, dirigiéndose a Terrenos, 2a. Palma 23, o teléfono 350 Neri.
***
Ahora es el tiempo más a propósito para hacer compras de terrenos, especialmente cuando los puede conseguir en condiciones de pago excepcionalmente liberales. Los tenemos en distintos rumbos de la ciudad, pagaderos al contado o en abonos, desde $8.00 mensuales. Terrenos, 2a. Palma 23.
***
Cerca Arzobispado de Tacuba, magnífico lote para residencia, con 10 metros de frente para la calle, pagaderos en abonos de $12.00 mensuales. Oportunidad. Terrenos, 2a. Palma 23, teléfono 350 Neri.
***
Joven español agraciado y buena presencia, poseyendo algún capital, desea relacionarse con señorita o viuda mexicana, que posea regular instrucción. Objeto matrimonio. Dirigirse Ricardo M. Apdo. 1909.


(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #5, La ocupación de la Ciudad de México, 1915. UNAM, México, D. F., 1983)

miércoles, 15 de abril de 2020

Villa y Zapata entraron a ciudad de México, 1914


El Monitor, diario de la mañana. Domingo 6 de diciembre de 1914.


Los generales Villa y Zapata entraron a la capital
***
Los Ejércitos del Norte y del Sur se unirán en la calzada de la Verónica
***
Ya juntos marcharán por la avenida principal hasta pasar por palacio, en donde el señor Presidente Provisional de la República presenciará el desfile
***
En el público metropolitano hay una gran ansiedad porque llegue el día en que hagan su entrada a esta capital los veinticinco mil soldados que se encuentran en las afueras de la población pertenecientes al Cuerpo del Ejército del Norte.
En las avenidas principales de la urbe es donde se nota mayor animación, y gran número de familias, anticipadamente, ha estado alquilando balcones para presenciar de la manera más cómoda el desfile que se prepara.
Entrevistamos a varios jefes de la División del Norte, y todos ellos nos aseguraron que la entrada de sus tropas estaba dispuesto que fuera para el día de hoy, y que no habían recibido hasta esa hora orden en contrario. También nos dijeron que el general Francisco Villa haría su entrada al par que sus tropas.
Como decimos en otro lugar, en la ciudad de Cuernavaca se reunió la junta de generales surianos, presidida por el señor general Emiliano Zapata, el jueves y viernes de la semana pasada.
Varios señores generales surianos que entrevistamos, nos manifestaron que el general Emiliano Zapata, jefe de la División de Oriente, llegaría a esta capital el día de hoy, sin precisarse la hora, aunque se cree que la entrada del jefe del Ejército del Sur sea al mismo tiempo que la del general Villa.
Como una exhalación, pasó ante los ojos del reportero la vanguardia de esa extraña caravana, y cuál no sería su sorpresa, al ver que en el grupo que seguía después, rodeado de un gran número de generales y jefes surianos, iba el general Emiliano Zapata, jefe de la División de Oriente.
La recepción en el Palacio Municipal
El destacamento perteneciente a la División del Norte, que está de guarnición en ese pueblo, desde la entrada de la población hasta el Palacio Municipal, formó valla de honor, para hacer los honores de ordenanza al jefe suriano.
En el salón de Cabildos del Ayuntamiento, anexo al citado edificio municipal, fue donde tuvo lugar la recepción del general Zapata.
El jefe de la División de Oriente se presentó acompañado de los generales Montaño, Palafox, Pacheco y Navarro; de coronel Zabala, y los miembros de su Estado Mayor y otros muchos jefes, cuyos nombres se nos escapan de la memoria.
El general Emiliano Zapata, lucía el típico traje del "charro" mexicano, con una chaqueta de gamuza, color "beige", con bordados de oro viejo y una águila que abarcada toda la espalda; pantalón ajustado, negro, con botonadura de plata y sombrero galoneado, haciendo "pendant" con la chaquetilla.
Conferencian por teléfono los generales Villa y Zapata
Por personas bien enteradas, tenemos conocimiento de que el señor general Francisco Villa, acompañado de los miembros de su Estado Mayor, se dirigió en automóvil a la poblaciónpoblación de Mixcoac, desde donde sostuvo una interesante conversación telefónica con el general Emiliano Zapata, que fue en extremo cordial, y en ella se convino que el día de hoy ambos habían de hacer su entrada en la capital de la República, en señal de la unión que existe entre los soldados del norte y del sur.
                                        Desde Coyoacán a Xochimilco
La mancha oscura que se extendía en el camino hasta el horizonte, perdiéndose a través de los montes que vio el reportero, era una poderosa columna militar, según pudo después averiguar.
Eran dieciocho mil soldados surianos que han estado llegando procedentes del Estado de Morelos y otros puntos a Xochimilco, donde se organizaron y esperaron la llegada de su jefe, para proseguir su marcha con dirección a San Ángel.
Personas que acompañaron a la columna, nos dicen que era tan grande y tan numerosa, que cuando las avanzadas surianas hacían su entrada en el pueblo de Coyoacán, la retaguardia de la columna aún no se movilizaba en Xochimilco, y el camino entre ambas poblaciones era ocupado por el grueso de la fuerza.

(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #5, La ocupación de la Ciudad de México, 1915. UNAM, México, D. F., 1983)

miércoles, 4 de marzo de 2020

Villa, Carranza y la Convención, 1914


Los convencionistas sabrán si escriben su nombre con letras de oro o lo rubrican con sangre de hermanos

El Demócrata, Diario Constitucionalista, viernes 6 de noviembre de 1914
***
Es ya un hecho comprobado que la actitud asumida por el general Francisco Villa no obedece a otra causa que a su deseo insistente de que sea eliminado, a todo trance, el señor Carranza.
Entre otras de las argumentaciones en que abundaba su manifesto, pretendieron justificar su actitud al desconocer al señor Carranza como Primer Jefe del Ejército y Encargado del Poder Ejecutivo, exponía como razón poderosísima, que el país debía de salir ya del tutelaje militar, para ser gobernado solamente por elementos civiles.
Pero ahora nos preguntamos: ¿cómo es que el general Villa acata sumisamente el acuerdo de la Convención, por el cual se designa Presidente Provisional de la República a UN MILITAR, como lo es el general Eulalio Gutiérrez?
Y no se halla sino esta respuesta:
No importa el substituto; queda eliminado el señor Carranza, y el general Villa mira de esta manera colmado su deseo.
La página está en blanco todavía. Los convencionalistas sabrán si escriben su nombre con letras de oro o la rubrican con sangre.
La salvación o el hundimiento de la Patria están en sus manos.
Como soldados, deben saber que un minuto de vacilación, a la hora del combate, da el triunfo al enemigo.
Como políticos, es preciso que sepan que un instante de reflexión salva las situaciones más difíciles.
¿Puede evitarse el conflicto? Sí, si la Convención, percatada de que en nombre de su soberanía, legítima o ilegal, ha cometido una arbitrariedad, ha dado un cuartelazo disfrazado de golpe de Estado, que pudiéramos decir, al desconocer como Jefe Supremo del Ejército y Encargado del Poder Ejecutivo al señor don Venustiano Carranza, reparando su error, espera que presente su renuncia y, para aceptarla, llena las condiciones que en ella se estipulen.
Y si esas condiciones se inspiran, como sabemos, en los fines más altos y patrióticos, ¿por qué no acceder a ellas?
¿Son objeto de estudio?
Que se estudien. La Convención ha gastado hasta quince días, debatiendo cuestiones que nada han significado: debátase este asunto, de cuya resolución depende la perdurabilidad de la obra de la Revolución y el porvenir feliz de nuestra Patria.
La premura con que se tomó el acuerdo de retirar ambos cargos al señor Carranza, es la que nos ha creado estas dificultades y nos precipitará en un conflicto desastroso.
Pero un instante de reflexión, repetimos, salva las situaciones más difíciles.
Reflexionad.
De lo contrario, iremos al conflicto; la Revolución al fracaso, la Patria al hundimiento, todos a la pérdida de nuestro crédito como hombres sensatos y cultos políticos.
El señor Carranza no puede ni debe retirarse en semejantes condiciones. Si lo hiciera, sentaría el precedente más funesto, sancionaría la Comisión de arbitrariedades sin nombre, dejaría relajado, perdido para siempre, el principio de autoridad indispensable para el mantenimiento de las sociedades.
Persuádanse de todo esto los convencionalistas. La salvación o el hundimiento de la Patria están en sus manos.
La página está en blanco todavía. Ellos sabrán si escriben sus nombres con letras de oro, o la rubrican con sangre.

(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #5, La ocupación de la Ciudad de México, 1915. UNAM, México, D. F., 1983)

lunes, 11 de noviembre de 2019

Insubordinación de Carranza, 1913

(Generales Ignacio L. Pesqueira, Álvaro Obregón, Venustiano Carranza, Luis Caballero y Francisco Coss; salón de recepciones, Palacio Nacional, 1914)

Algunos gobernadores se niegan a reconocer al nuevo gobierno

El Noticioso Mexicano, sábado 22 de febrero de 1913

***
Ayer se decía con insistencia que el gobernador del Estado de Nuevo León, Sr. Villarreal, y el de Coahuila, don Venustiano Carranza, se habían negado a reconocer al nuevo gobierno [del general Victoriano Huerta], y que tenían intenciones de provocar algunos disturbios en sus regiones. Villarreal es cuñado de Gustavo Madero y Carranza ha sido uno de los más acérrimos partidarios de Francisco I. Madero.
También se dice que Alberto Fuentes D., Gobernador de Aguascalientes, se ha negado también a reconocer al nuevo gobierno.
Estos gobernadores disidentes, van a ser obligados a entrar en razón, pues solamente es cuestión de enviar tropas a esas regiones para evitar que promuevan desórdenes los gobernadores recalcitrantes.
Por de pronto se cuenta con las tropas orozquistas que se unirían a los del gobierno, para someter a esos señores, y contener cualquier movimiento sedicioso.


Relaciones de los gobiernos de los estados con el gobierno federal

***
Se procura la buena inteligencia entre aquellos.

La Nación, Sábado 22 de febrero de 1913

Con mucha insistencia en varios de los casos con toda exactitud, se informó en las columnas de la prensa, sobre el desconocimiento  que varios Gobiernos de los Estados hicieron del nuevo Gobierno central. Los Estados a que hacemos referencia, son los siguientes: Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Sonora.
De Chihuahua debido a que casi todas las líneas de comunicación que unen a la capital están interrumpidas, no se han recibido noticias extensas, pero por los datos que a guisa de rumores han corrido en esta ciudad, se deja comprender que don Abraham González, no quiere seguir al frente del Gobierno.
El Estado de Coahuila se encuentra también en situación anormal, debido a que el Gobernador se negó a reconocer la legalidad del Gabinete del General Huerta. Ya se ha telegrafiado a dicho Gobernador, explicándole la forma en que se llevó a cabo el cambio de Gobierno, por lo que tienen confianza los altos personajes de la nueva administración, de que no surjan más dificultades con aquella entidad. Según parecer del señor ministro de Gobernación, no por esta circunstancia se retirará del poder el actual Gobernador de Coahuila, siguiendo al frente de su alto puesto.
 El Gobernador del Estado de Nuevo León, quien se opuso a reconocer los nuevos poderes, probablemente presentará su renuncia, y no se cree que por esta causa se hayan de registrar desórdenes, pues no opone resistencia armada dicho Gobernador.
De los Estados de Sonora y de Veracruz, según informes que nos fueron proporcionados también en el Ministerio de Gobernación, no se sabe de cierto lo que acontezca, pero se tienen ahí mismo rumores alarmantes, para lo cual se han dictado ya las órdenes conducentes a no permitir que se interrumpa el orden por estas causas.
Estas últimas noticias nos las proporcionó el señor Ministro, haciendo especial referencia el carácter que tienen, de "rumores", que hasta la fecha no han tenido confirmación.  


(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #4, La Decena Trágica, 1913. UNAM, México, D. F., 1983)




sábado, 2 de noviembre de 2019

Muerte de Álvaro Obregón, 1928


El Universal, miércoles 18 de julio de 1928

El asesinato del señor general Álvaro Obregón
*
Cómo y por quién fue cometido este crimen tremendo
*
El asesino disparó toda la carga de una pistola automática sobre su víctima, por la espalda
*
Una terrible confusión
*
El matador a punto de ser muerto

EN EL RESTAURANTE campestre “La Bombilla”, sito en las cercanías de San Ángel, se desarrolló ayer a mediodía, tremenda tragedia, cuya trascendencia nacional es incalculable. Un hombre desconocido logró llegar hasta el lugar donde comía el Presidente Electo, general Álvaro Obregón, y por la espalda le disparó seis balazos, haciendo blanco en todos, porque el asesino estaba muy cerca de su víctima y la agresión fue tan súbita, que no permitió poner en obra ningún medio de defensa.
La confusión que se produjo en los primeros momentos fue indescriptible. Nadie pasaba a explicarse la escena que ante sus ojos se había desarrollado, dejando una oleada de espanto en cuantos la presenciaron. 



El Universal, Jueves 19 de julio de 1928

La identidad del asesino del general Obregón quedó establecida
*
Durante el día de ayer estuvieron nuestros reporteros en la Inspección General de Policía, en espera de obtener informes acerca de las investigaciones que se hubieran llevado a cabo en el asunto del señor general Obregón; y el señor general Zertuche, Inspector General de Policía, se sirvió manifestarles que no podía aún proporcionarles datos del asunto, a efecto de no entorpecer las investigaciones que se están realizando.
Sí podemos decir que ha sido ya establecida la identificación del asesino. Se trata del joven de veinticinco años de edad, José de León Toral, originario de San Luis Potosí, aunque algunos de sus familiares son jaliscienses. Este joven prestó hace tiempo sus servicios en una negociación como dibujante y entre las pruebas a que fue sujetado en la inspección para conocer su personalidad, hubo la de hacérsele dibujar, produciendo un buen trabajo de ese género. 
Se encuentran también en la inspección sus familiares, el señor Aureliano de León, la señora Paz Martínez del Campo, esposa del detenido y un primo de éste, de apellido Toral, a quienes se examinará.
La investigación ha sido llevada a cabo con toda actividad. El domicilio de la familia León Toral fue averiguado gracias a un pequeño papel que llevaba José en el bolsillo y correspondía a una sastrería en donde le planchaban sus trajes, siendo su casa el número 17 de la privada del Naranjo y la de su madre, la número 212 de la calle del Sabino. 



(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #12, La El Conflicto Religioso, 1926-1929. UNAM, México, D. F., 1984)


lunes, 28 de octubre de 2019

Muerte de Madero y Pino Suárez, 1913


Nota del Día

Después de la tragedia

Diario Español, lunes 24 de febrero de 1913

***
La imaginación más robusta no habría forjado un final dramático más emocionante, más bárbaramente artístico, que el que la Fatalidad acaba de escribir en el libro sangriento de la gran tragedia mexicana.
El ánimo del espectador se conmueve, tocado de piedad, ante los supremos infortunios y al tender la vista por el escenario poblado de ruinas y salpicado de sangre, formula ardientes votos porque la púrpura derramada redima todos los pecados del pueblo, haciendo ya imposibles esas dolorosas hecatombes…
De nuestro colega “El Universal” recogemos la siguiente versión de este final trágico.

***
“Pudimos hablar, dice, con algún oficial que presenció la salida de los señores Madero y Pino Suárez, de la pieza de la Intendencia, que les sirvió de prisión durante estos días.
Según nos manifestó un grupo de soldados del 29 Batallón, al mando de un capitán penetraron a la pieza pocos minutos antes de las diez con el objeto de registrarlos y escoltarlos hasta los automóviles en que habían de ser trasladados.
Ya descansaban los señores Madero y Pino Suárez acostados en sus lechos. El señor Pino Suárez estaba profundamente dormido t el oficial tuvo que tocarle en el hombro para que despertara.
-¿A dónde vamos?
Esta fue la pregunta que ambos dirigieron a los soldados.
-No sabemos, contestó el oficial. Mi único encargo es registrar a ustedes, para ver que no tengan armas.
Como los prisioneros se encontraban en paños menores no fue necesario hacer el registro de sus personas, y sólo sus ropas fueron cuidadosamente examinadas.
Se les indicó que se vistieran, cosa que les causó extrañeza, la cual se disipó cuando se les comunicó que se les trasladaba a la Penitenciaría.
-Nos hubieran avisado antes -dijo el señor Madero- para no acostarnos, y sin pronunciar otras palabras se comenzó a vestir.
Terminado esto, con la escolta del 2° fueron llevados hasta la puerta de Palacio en donde esperaban los autos con las escoltas.
Tuvimos oportunidad de cambiar algunas palabras con el Comandante Francisco Cárdenas, en las oficinas de la Comandancia Militar.
El Mayor Cárdenas nos comunicó que había recibido órdenes para salir con los Sres. Madero y Pino Suárez y conducirlos a la Penitenciaría. Para cumplir con su comisión designó a dos oficiales -Rafael Pimiento y José Ugalde- y a un grupo de hombres del 7° de rurales, para que le dieran la escolta.
El señor Madero, que subió al automóvil custodiado por Cárdenas, le dijo:
-¿Para dónde me llevan? Supongo que a la Penitenciaría.
-Yo no lo sé, señor; el chauffer tiene ya órdenes.
-Si me llevan a la Penitenciaría, repuso el señor Madero, que me lleven por las calles del Reloj y Lecumberri.
Esta indicación bastó, naturalmente, nos dijo el Mayor Cárdenas, para que recomendara al chauffer tomara otro rumbo. El auto en que iba el señor Madero, seguido por la escolta y el auto que ocupaba el señor Pino Suárez, siguieron por las calles de la Moneda, y al cruzar el puente, sobre la línea del Ferrocarril, recibí una descarga cerrada de varios hombres que estaban allí pecho a tierra…
El chauffer se desconcertó y quiso detener el automóvil. Yo contesté el fuego con la pistola que llevaba, y cuando íbamos acercándonos a la Penitenciaría, otro pelotón de doce hombres, armados con rifles, nos hicieron nuevamente fuego.
Tanto el señor Madero, como el señor Pino Suárez en la confusión, bajaron de los coches y corrieron hacia los asaltantes. Se encontraron precisamente entre aquellos fuegos y el de la escolta; cuando cayeron muertos, retirándose los asaltantes, que dejaron a tres de ellos tendidos en el campo; pude ver que el señor Madero tenía heridas recibidas tanto por delante como por detrás.
Los detalles no se conocen en estos momentos. La reserva más absoluta se guarda acerca de ellos, y nuestros repórters han tenido que vencer infranqueables obstáculos para obtener las pocas notas informativas.

(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #4, La Decena Trágica, 1913. UNAM, México, D. F., 1983)

viernes, 4 de octubre de 2019

Gobierno americano no intervendrá en México, 18 de febrero de 1913


El embajador americano y el ministro alemán visitan al Presidente Madero en el Palacio Nacional
*
El Correo de la tarde, Mazatlán, Sinaloa. Martes 18 de febrero de 1913


Señor prefecto del Distrito:


“Ha desaparecido por completo todo peligro de intervención.
Ayer el Presidente de la República y el Ministro de Relaciones fueron visitados en el Palacio Nacional por el Embajador americano [Henry Lane Wilson] y el Ministro alemán. El resultado de la conferencia fue sumamente satisfactorio, y el Gobierno mexicano tiene seguridades de que el Gobierno de Estados Unidos no piensa intervenir en sus asuntos interiores.
Los buques americanos vienen para recoger a los residentes americanos que deseen abandonar el país, corroborando esto un mensaje del periódico The Sun, de Nueva York, que en su parte relativa, extractada, dice: “El Gobierno continúa inclinado en contra de la intervención.”
Pactóse una tregua de 24 horas en las operaciones militares que comenzará a contarse desde las 2 de la mañana de hoy, con objeto de que puedan atender a sus necesidades particulares los no combatientes.”
El mensaje que acabo de transmitir me fue dirigido por el Ministro de Comunicaciones, con fecha de ayer.
Sírvase darle la mayor publicidad.


El Gob.,
Felipe Riveros


(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #4, La Decena Trágica, 1913. UNAM, México, D. F., 1983)

martes, 17 de septiembre de 2019

Sucesos de la Semana, 13 de febrero de 1913



Sucesos de la Semana


El Abogado Cristiano, jueves 13 de febrero de 1913


Verdaderamente sensacionales fueron las declaraciones hechas por el ex-embajador Calero al decir, entre otras cosas, que durante diez meses había estado mintiendo al Gobierno americano acerca de la situación del país y la esperanza de un pronto arreglo de las dificultades. Toda la prensa se le fue encima al ex-diplomático, condenándolo de la manera más dura, por la indignidad que revela en sus declaraciones.
Lo peor del caso es que el mismo Calero resulta engañado, pues él creyó engañar a los americanos cuando éstos bien sabían que no lo conseguía la verdad, pues siempre están al tanto de la verdadera situación del país.


***


La discusión que se ha estado llevando a cabo en el Senado sobre el proyecto de ley para el empréstito de los cien millones de pesos, ha sido una de las más tremendas que se hayan sostenido en el seno de aquella alta cámara. La lucha fue encarnizada, resultando que la votación se empató: como resultado de esto, se tuvo que seguir discutiendo el asunto y sujetarse a una nueva votación. Después, el dictamen se aprobó en lo general para discutirse en lo particular, y aquí están ahora los senadores.
Los oposicionistas han hecho esfuerzos sobrehumanos por que no se autorice al Ejecutivo para que obtenga dinero, seguros de que con ello el Gobierno caerá indefectiblemente.


***


El zapatismo que enarbola la bandera del bandidaje, escribió otra negra página cerca de Atlautla, arriba de Amecameca, el domingo antepasado, cuando, enmedio de salvaje gritería, descarriló un tren de pasajeros, balaceó y aniquiló a la pequeña escolta que iba en el tren, y robó y mató al pasaje. La historia del asalto se condensó en un furgón con cadáveres y otro con heridos que llegaron a esta capital la tarde del lunes.


***


El Sr. Araujo, Presidente del Salvador, fue cobardemente asaltado durante una serenata en un parque, recibiendo heridas de bala y machete. Aunque al principio se dijo que podría sobrevivir a sus heridas, desgraciadamente sucumbió a ellas, causando esto una consternación general.
El Presidente salvadoreño fue víctima de una conspiración fraguada en Guatemala.


***


La nota de tremenda resonancia ha sido el cuartelazo llevado a cabo por algunos jefes militares que llamaron a Bernardo Reyes y a Félix Díaz para encabezar este levantamiento.
En la capital no habíamos sufrido nada: nosotros habíamos visto la revolución y los asaltos del bandidaje desde lejos. La fusilería no había dejado oír su terrible música, ni la ametralladora nos había dejado oír su canto; lo habíamos adivinado a distancia. Pero el domingo en la mañana nos tocó nuestro turno. El despertar de la ciudad fue enmedio de la conmoción producida por tropas que se rebelaban por jóvenes aspirantes que, sin conciencia alguna del papel que asumían, manchaban con una felonía su hoja de servicios.
La Escuela de Aspirantes formó el eje del cuartelazo, juntamente con algunos cuerpos de artillería. Libertaron a Bernardo Reyes y a Félix Díaz, y se dispusieron al ataque del Palacio Nacional. Reyes cayó muerto luego de un balazo que le abrió la frente, cerca del legendario copete. La balacería en el Zócalo fue terrible, y la mortandad fue sencillamente espantosa. Murieron muchos aspirantes y soldados del 1er. regimiento de caballería que se había rebelado. También gente del pueblo, tanta gente como a esa hora hay siempre en el Zócalo, tomando los trenes, vendedores, pueblo que salía y entraba a misa en la catedral. Murieron muchas mujeres y niños; muchos infelices papeleros estaban tirados todavía con sus periódicos debajo del brazo.
La confusión causada en la capital con el tiroteo, que se prolongó por unos veinticinco minutos o treinta, no es cosa para describirse. Se suspendió todo tráfico, ni tranvías, ni coches, ni automóviles; las pocas casas de comercio que se estaban abriendo se cerraron violentamente y otras reforzaron más sus cerraduras. Estamos prácticamente sin policía; pero afortunadamente no ha faltado ni la luz ni la fuerza, si no las noches hubieran sido horribles.
Estamos escribiendo estas líneas el martes en la mañana, cuando se preparan ya las fuerzas para un combate que será terrible. Ha estado llegando desde ayer lunes en la tarde mucha tropa y algunos de los más valientes jefes; en los momentos en que escribimos, las tropas están tomando todas las calles que desembocan en la Ciudadela donde se ha hecho fuerte Félix Díaz con su gente. Cuando este número se lea por nuestros suscriptores la faz de las cosas habrá cambiado completamente. No sabemos de parte de quién quedará la victoria, pero sí podemos anticipar que va a ser una lucha horrible en que la artillería va a jugar un gran papel.
Por un golpe de audacia, Díaz se juega por segunda vez la suerte. Pronto sabremos el resultado. Hace dos horas que se entabló el combate y se sigue luchando de un modo encarnizado.
Ha amanecido el martes y el fuego, suspendido ayer a las 6, se reanudó hoy a las 7 de la mañana. 


(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #4, La Decena Trágica, 1913. UNAM, México, D. F., 1983)

jueves, 23 de mayo de 2019

Bernardo Reyes sucumbe frente al Palacio Nacional



El general Bernardo Reyes sucumbe de un balazo frente al Palacio Nacional

Brigadier Félix Díaz ha desaparecido

Otro complot fracasado en la ciudad de México

Se han dictado órdenes de aprehensión contra los directores intelectuales

El Correo de la Tarde. Mazatlán, Sin., lunes 10 de febrero de 1913

México, febrero 9. Esta madrugada un grupo de aspirantes y algunos soldados de artillería, encabezado por el general Mondragón, atacaron prisión militar Santiago, liberando al General Reyes. En seguida libertaron a Félix Díaz y fueron a Palacio Nacional. En momentos del ataque fue muerto General Reyes y la mayor parte de los que lo seguían. Félix Díaz huyó sin saberse para dónde. Tranquilidad restablecida.

Opinión pública se ha manifestado francamente en favor del Gobierno legítimo. Háganlo conocimiento público.

Mario Méndez
-
El señor Gobernador del Estado, transmitió anoche al señor prefecto de este Distrito, el siguiente telegrama que llegó de México.

Esta madrugada un grupo de aspirantes y algunos soldados de artillería, encabezados por General Mondragón atacaron prisión militar Santiago, libertado General Reyes, en seguida libertaron a Félix Díaz y atacaron Palacio Nacional. En momento del ataque fue muerto General Reyes y la mayor parte de los que los seguían, y Félix Díaz huyó sin saberse paradero. Yo con los Ministros me encuentro en Palacio Nacional, mandando aprehender a los Directores intelectuales. La tranquilidad se ha restablecido por completo en la ciudad. Habiendo sido ligeramente herido Comandante Militar de la plaza, General Lauro Villar ha sido nombrado Comandante Militar el General Victoriano Huerta.


-

Tanto en la Penitenciaría donde se encontraba el Gral. Félix Díaz, como en la prisión militar de Santiago Tlatelolco, donde estaba el Gral. Reyes, existen siempre fuertes guarniciones, y si éstas no estuvieron de acuerdo con los autores de un golpe de mano tan audaz, es de suponerse que los combates que se libraron en una y otra fortaleza deben haber sido terribles, y la carnicería espantosa.

También es de suponerse que inmediatamente después de haber pasado los sucesos, se estableció la más estricta censura en el telégrafo, y tan es así, que a la hora en que escribimos estas líneas, 10 de la mañana, no hemos recibido nuestro servicio telegráfico de noticias del país y extranjeras, correspondientes al día de ayer.


Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #4, La Decena Trágica, 1913. UNAM, México, D. F., 1983)

miércoles, 8 de mayo de 2019

Pachuca, de los revolucionarios, 1911

Pachuca cayó ayer noche en poder de los revolucionarios


Los barreteros unidos a las fuerzas de Castrejón se apoderaron de la ciudad e incendiaron la cárcel pública


La comunicación quedó interrumpida cuando “El Diario” recogía los detalles


El Diario, 16 de mayo de 1911


Pachuca, 15 de mayo.- (Por teléfono) - Hoy por la mañana entró a esta población, acompañado de varios hombres, el cabecilla Castrejón, quien desde luego se ha dirigido al gobernador del Estado pidiéndole presente su dimisión y ordene sea entregada la plaza a las fuerzas insurrectas.

Se sabe que el señor Rodríguez esta dispuesto a acceder a la petición de los rebeldes, y se rumora que hoy en la tarde dimitirá.

Se me informa que la partida de Castrejón está en las goteras de la ciudad, y que en caso de que el gobernador del Estado no cumpla su promesa, hoy por la tarde emprenderán el ataque. Los hombres a las órdenes del citado cabecilla son cerca de mil, y no sería posible oponer resistencia, pues la guarnición que hay aquí es de rurales en número de veinticinco o treinta.

Seguiré informando.


Se levantan los barreteros


Pachuca, 15 de mayo.- Por teléfono, ocho de la noche). - Hoy a las seis y media de la tarde, los barreteros que trabajan en las minas cercanas se reunieron en esta ciudad para hacer una manifestación en contra de las autoridades constituidas, las cuales, en vista de que no hay fuerzas suficientes para defender la plaza, están dispuestas a entregarla en manos de los rebeldes.


A las siete y media de la noche, cuando todavía celebraban los trabajadores la manifestación antes dicha, se presentaron las fuerzas rebeldes de Castrejón, apoderándose de la ciudad sin resistencia de ninguna clase, rumorándose que hubo un convenio entre las autoridades y los jefes insurrectos para rendir la población sin que hubiera efusión de sangre.


Luego que los rebeldes fueron dueños de la ciudad, dieron libertad a los presos de la cárcel pública, e incendiaron el edificio.


Las familias que viven cerca de la prisión han abandonado sus casas, y huyen en busca de refugio por diferentes partes de la ciudad.


En señal de triunfo, los insurrectos han hecho numerosos disparos al aire libre, y hasta estos momentos no se sabe de perjuicios ocasionados a particulares; tampoco se han registrado víctimas.


La alarma que existe en la población es espantosa. Sigo informando.


Pretenden incendiar el banco


Pachuca, mayo 15,- (Por teléfono, nueve de la noche).- El cuadro que presenta la ciudad es el más completo desorden; los insurrectos invaden las calles y con sus gritos y los disparos que hacen al aire siembran la alarma entre los habitantes.


El edificio de la cárcel que como comuniqué en mi mensaje anterior había sido incendiado, es presa por completo del fuego que amenaza extenderse a las casas contiguas.


En estos momentos se me informa que los rebeldes se dirigen al Banco de Hidalgo, con el propósito de incendiarlo.


Todas las familias que viven por ese rumbo han abandonado sus hogares y se refugian en las casas de sus amigos.


Se interrumpe la comunicación


Pachuca, 15 de mayo.- (Por teléfono, diez de la noche).- La calma empieza a restablecerse; los disparos que hace los rebeldes ya no son tan frecuentes y sólo aisladamente se escucha uno que otro.


Se teme de un momento a otro quede interrumpida la comunicación telefónica, pues la oficina de los teléfonos se halla muy cerca del edificio de la Cárcel que continúa envuelto entre las llamas, esto no obstante las señoritas empleadas han permanecido en sus puestos y dicen que no se retirarán si los alambres no son destruidos. Hasta mí llega el calor del incendio.


Se me dice que el gobierno entró en tratos con los rebeldes para rendir la plaza, pues no se pudo oponer resistencia por la falta de soldados, los cuales deben ser muy pocos pues el día 5 de los corrientes sólo formaron 25 hombres.


Se dice que Castrejón, el cabecilla insurrecto ha tomado posesión del gobierno y que se ha dirigido a los clubes políticos de la localidad, excitándolos para que se preparen a nuevas elecciones a fin de que cuanto antes se retire con sus fuerzas para atacar otras plazas.


Castrejón ha venido a Pachuca después de haber atacado a…


N de la R.- Al llegar a este punto nuestro corresponsal, la comunicación quedó interrumpida; es de presumir que el fuego reventó los alambres conductores.



(Tomado de: Labrandero Iñigo, Magdalena, et al, (coordinadores) - Nuestro México #3, La Revolución Maderista, 1910-1911. UNAM, México, D. F., 1983)